Al hablar de pu­bli­ci­dad nativa, las empresas colocan sus anuncios en un entorno editorial y su contenido se adapta a un estilo pe­rio­dí­s­ti­co que, en la mayoría de los casos, hace muy difícil que los es­pe­c­ta­do­res puedan percibir la intención pu­bli­ci­ta­ria. Puedes obtener más in­fo­r­ma­ción sobre los pri­n­ci­pios básicos de la pu­bli­ci­dad nativa o native ad­ve­r­ti­si­ng en el siguiente artículo. De esta manera, la intención de los pro­fe­sio­na­les del marketing es, a pesar de la extendida ceguera a banners, llamar la atención de muchos usuarios de Internet, por lo que la co­lo­ca­ción del contenido pa­tro­ci­na­do correcto se convierte, así, en la di­s­ci­pli­na más im­po­r­ta­n­te a este respecto. Quien consiga colocarse con su ad­ve­r­to­rial en la página adecuada y presente co­n­te­ni­dos de calidad y po­li­va­le­n­tes dirigidos al grupo objetivo co­rre­s­po­n­die­n­te, podrá be­ne­fi­ciar­se de la cre­di­bi­li­dad y fia­bi­li­dad de la oferta pe­rio­dí­s­ti­ca.

Para ello, se puede hacer uso del alcance del editor co­rre­s­po­n­die­n­te y llegar, así, a un gran número de personas. En función del producto, un blog de pequeña en­ve­r­ga­du­ra que tenga unos lectores ha­bi­tua­les puede resultar igual de in­te­re­sa­n­te que un portal de noticias con millones de lectores diarios. Los anuncios edi­to­ria­les resultan, por lo tanto, de tanto interés para los anu­n­cia­n­tes porque por medio de ellos uno no solo se puede be­ne­fi­ciar del alcance de los socios pu­bli­ci­ta­rios, sino también de su cre­di­bi­li­dad. En el presente artículo te in­fo­r­ma­mos acerca de los aspectos que se han de tener en cuenta en relación con los anuncios edi­to­ria­les, sobre cómo se puede hacer una buena apo­r­ta­ción y qué aspectos pueden copiarse de otras empresas exitosas.  

¿Qué son los ad­ve­r­to­ria­ls?

Los ad­ve­r­to­ria­ls son anuncios que se colocan en el entorno editorial de una página web, revista o periódico para generar la impresión de que se trata de artículos edi­to­ria­les y no de anuncios pu­bli­ci­ta­rios pagados.

El término ad­ve­r­to­rial se deriva de las voces inglesas ad­ve­r­ti­se­me­nt (=pu­bli­ci­dad) y editorial (=editorial). Un ad­ve­r­to­rial clásico reúne los aspectos centrales de la pu­bli­ci­dad y pre­se­n­ta­ción editorial, por lo que a menudo se utiliza el sinónimo ad­ve­r­ti­cle para de­sig­nar­lo, término que procede de las palabras inglesas ad­ve­r­ti­se­me­nt y article.

Con los anuncios edi­to­ria­les, los anu­n­cia­n­tes esperan que el usuario, al hacer una breve lectura del artículo pu­bli­ci­ta­rio, no lo perciba como pu­bli­ci­dad, sino como una mera apo­r­ta­ción editorial. En el marco de la pu­bli­ci­dad nativa,  con esta táctica lo que se quiere es sacar provecho de la cre­di­bi­li­dad de la oferta pe­rio­dí­s­ti­ca en la co­rre­s­po­n­die­n­te página web. Lo óptimo sería que también los lectores también ob­tu­vie­ran una plusvalía en términos de contenido, dándole mayor im­po­r­ta­n­cia que al mensaje pu­bli­ci­ta­rio en sí.

Además, en ciertas ci­r­cu­n­s­ta­n­cias, el contenido pa­tro­ci­na­do también permite alcanzar una re­le­va­n­cia temática muy elevada, pues los editores ofrecen sus anuncios edi­to­ria­les en el entorno de unos bloques temáticos de­te­r­mi­na­dos. Los anu­n­cia­n­tes, por su parte, escogen el entorno temático adecuado del que esperan que satisfaga los intereses del propio público objetivo. Sin embargo, los críticos les reprochan a los anu­n­cia­n­tes que los ad­ve­r­to­ria­ls sirven para engañar a los lectores, re­cri­mi­na­n­do en gran medida la pu­bli­ci­dad en­cu­bie­r­ta. 

Co­n­di­cio­nes generales, di­re­c­tri­ces y re­qui­si­tos de eti­que­ta­do

Los ad­ve­r­to­ria­ls, a menudo en­te­n­di­dos como anuncios ca­mu­fla­dos, están presentes tanto en los medios impresos como en los medios online. En función del entorno pueden surgir di­fe­re­n­cias en cuanto a la pre­se­n­ta­ción y, en este sentido, se puede hablar tanto de textos o de imágenes como de vídeos y otros co­n­te­ni­dos mu­l­ti­me­dia. En la teoría, la pre­se­n­ta­ción no conoce límites, aunque los anu­n­cia­n­tes deben atenerse, como es lógico, a ciertas normas y di­re­c­tri­ces en caso de que quieran mejorar su marketing mix con anuncios edi­to­ria­les. Con respecto a la se­pa­ra­ción entre contenido editorial y anuncios pu­bli­ci­ta­rios, esta no solo tiene que estar patente en términos de es­tru­c­tu­ra, sino que el lector tiene que poder re­co­no­ce­r­la de una manera clara. Asimismo, los anu­n­cia­n­tes tienen que ca­ra­c­te­ri­zar a las apo­r­ta­cio­nes como pu­bli­ci­dad, las cuales habrán sido pre­via­me­n­te adaptadas es­ti­lí­s­ti­ca­me­n­te al entorno de la oferta del editor.

En los medios impresos, este eti­que­ta­do está presente en forma de co­m­ple­me­n­to (“anuncio” o “pu­bli­ci­dad”) al principio o al final de la página. En las páginas online, in­de­pe­n­die­n­te­me­n­te de que se trate de un amplio portal de noticias o de un pequeño blog, se puede encontrar el añadido “contenido pa­tro­ci­na­do”, “noticia pa­tro­ci­na­da” o “pa­tro­ci­na­do” en la página web co­rre­s­po­n­die­n­te.

A decir verdad, en este sentido son de apli­ca­ción algunas di­re­c­tri­ces y re­qui­si­tos de eti­que­ta­do, pero también hay muchas ovejas negras en el sector de la pu­bli­ci­dad que les sacan el máximo partido a las zonas grises de la ley.

La pe­r­s­pe­c­ti­va de Google con respecto a los ad­ve­r­to­ria­ls

Para muchos pro­fe­sio­na­les del marketing, las di­re­c­tri­ces para we­b­ma­s­te­rs de Google adquieren prá­c­ti­ca­me­n­te la misma im­po­r­ta­n­cia que el Código Civil o las leyes de prensa. Estar y pe­r­ma­ne­cer en la red es algo que depende del tráfico orgánico en Google y, para ello, hay que obedecer sus normas. En este sentido hay que di­s­ti­n­guir entre los ad­ve­r­to­ria­ls y los llamados artículos invitados. Entre los bloggers se utilizan los artículos invitados de manera habitual para llevar a cabo el clásico in­te­r­ca­m­bio o la compra de enlaces para mejorar el perfil de enlaces propio. Sin embargo, los que abusan de esta práctica se arriesgan a recibir una sanción por parte de Google, aunque en el caso de los ad­ve­r­to­ria­ls, este riesgo resulta algo menor si los anu­n­cia­n­tes los colocan de manera correcta. Si quieres obtener in­fo­r­ma­ción más detallada sobre el tema del li­n­k­bui­l­di­ng y sobre el si­g­ni­fi­ca­do del PageRank y de los enlaces externos, visita el artículo de nuestra guía “Básicos de SEO: es­tru­c­tu­ra tu web con enlaces internos”. Google insiste en el principio de que los enlaces comprados no generan ningún PageRank y, por lo tanto, no pueden influir en el ranking de los bu­s­ca­do­res. Los enlaces de los anuncios edi­to­ria­les deben ir aco­m­pa­ña­dos del atributo rel="nofollow". Sin embargo, el crawler de Google no tiene en cuenta los enlaces con este atributo para calcular la po­pu­la­ri­dad de los links. Por lo tanto, un enlace nofollow no hace aumentar la po­pu­la­ri­dad de los enlaces de la página enlazada y tampoco supone ninguna ventaja para el po­si­cio­na­mie­n­to en los bu­s­ca­do­res. En esto, el eti­que­ta­do ine­quí­vo­co de los artículos pagados tiene que ver con el principio de le­gi­bi­li­dad de Google. Para los lectores es im­po­r­ta­n­te dilucidar que se trata de artículos o enlaces de pago y las etiquetas que lo ponen de ma­ni­fie­s­to deben ser co­m­pre­n­si­bles y visibles.   En el siguiente vídeo te mostramos la va­lo­ra­ción que hace Google del empleo de los ad­ve­r­to­ria­ls de la mano de Matt Cutts, que forma parte del equipo de webspam de Google:

Los ad­ve­r­to­ria­ls en el marketing mix

En lo referente al perfil de enlaces y al PageRank de una página web, los enlaces follow son un factor decisivo. En el caso de los enlaces nofollow se podría pensar que estos son irre­le­va­n­tes para el SEO, puesto que, a simple vista, no envían señales re­le­va­n­tes, no tra­n­s­mi­ten ningún link juice y tampoco influyen de forma positiva en el ranking de los bu­s­ca­do­res.

Sin embargo, los enlaces nofollow tienen una im­po­r­ta­n­cia especial para la op­ti­mi­za­ción en bu­s­ca­do­res, puesto que estos enlaces también pro­po­r­cio­nan una vi­si­bi­li­dad adicional. Esto tiene lugar por medio de otro tipo de editores, tales como revistas o blogs, que se ganan la atención de los clientes con sus escritos o comparten co­n­te­ni­dos. De esta manera, el contenido pa­tro­ci­na­do se convierte en una po­si­bi­li­dad para generar tráfico orgánico. Una condición para ello es, ló­gi­ca­me­n­te, que los anuncios edi­to­ria­les aparezcan en páginas que tengan un alcance elevado y capten una mayor atención. La calidad de los co­n­te­ni­dos es, asimismo, un factor de gran im­po­r­ta­n­cia, y es que tanto esta como el targeting, el alcance o el pre­su­pue­s­to son decisivos para de­te­r­mi­nar si un ad­ve­r­to­rial tiene el efecto deseado para una empresa.

De igual modo, los ad­ve­r­to­ria­ls también resultan apro­pia­dos para reforzar el branding tanto de productos como de empresas. Si estos se combinan con otras acciones de marketing, pueden servir para darle impulso a un tema de­te­r­mi­na­do y para colocar los productos en el contexto adecuado con habilidad. Con el apoyo del marketing en las redes sociales se puede conseguir, por lo tanto, que un de­te­r­mi­na­do producto o una de­te­r­mi­na­da marca consigan despertar el interés de los co­n­su­mi­do­res en Internet. 

5 consejos para crear ad­ve­r­to­ria­ls de calidad

Si se emplean de manera adecuada, los anuncios edi­to­ria­les en­ri­que­cen el marketing mix co­n­si­de­ra­ble­me­n­te. Estos les ofrecen a las empresas la opo­r­tu­ni­dad de vencer la llamada ceguera a los banners que muchos usuarios de­sa­rro­llan y de, por lo tanto, llegar mejor al público objetivo. Así, si el contenido pa­tro­ci­na­do se crea y escribe de manera pro­fe­sio­nal, no será percibido como pu­bli­ci­dad. ¿Cómo se puede elaborar un ad­ve­r­to­rial bueno e in­fo­r­ma­ti­vo? Los 5 aspectos de los que te hablamos a co­n­ti­nua­ción son de vital im­po­r­ta­n­cia para ello.

1. Re­le­va­n­cia temática y ade­cua­ción al público objetivo

La re­le­va­n­cia temática es im­po­r­ta­n­te desde dos puntos de vista: por un lado es si­g­ni­fi­ca­ti­vo de­te­r­mi­nar cuáles son los temas que se tratan en la página web o en el blog en los que se integran los ad­ve­r­to­ria­ls. Asimismo, se debe intentar aprehe­n­der el punto central del contenido de las ofertas pe­rio­dí­s­ti­cas restantes en la página web en el ad­ve­r­to­rial. De lo contrario, dará la sensación de que el artículo es un cuerpo extraño y será concebido como tal por los lectores. Por otro lado se plantea el desafío de encontrar una posible re­fe­re­n­cia cruzada que aborde al público objetivo de la web, aun cuando esta no se co­rre­s­po­n­da cien por cien con el tema del producto.

2. Co­n­te­ni­dos con valor añadido

La re­le­va­n­cia temática es im­po­r­ta­n­te desde dos puntos de vista: por un lado es si­g­ni­fi­ca­ti­vo de­te­r­mi­nar cuáles son los temas que se tratan en la página web o en el blog en los que se integran los ad­ve­r­to­ria­ls. Asimismo, se debe intentar aprehe­n­der el punto central del contenido de las ofertas pe­rio­dí­s­ti­cas restantes en la página web en el ad­ve­r­to­rial. De lo contrario, dará la sensación de que el artículo es un cuerpo extraño y será concebido como tal por los lectores. Por otro lado se plantea el desafío de encontrar una posible re­fe­re­n­cia cruzada que aborde al público objetivo de la web, aun cuando esta no se co­rre­s­po­n­da cien por cien con el tema del producto.

3. Content de calidad

La calidad es un factor decisivo en el caso del contenido pa­tro­ci­na­do. Los textos sin errores, bien es­tru­c­tu­ra­dos y op­ti­mi­za­dos para las páginas web también son ese­n­cia­les en la pu­bli­ci­dad nativa, pero igual de im­po­r­ta­n­te que el uso de los medios de co­mu­ni­ca­ción resultan una co­m­po­si­ción adecuada y una es­tru­c­tu­ra clara. En este sentido puede ser útil trabajar con listas y enu­me­ra­cio­nes así como resaltar ciertas partes mediante el uso de la negrita. Ante todo, es co­n­ve­nie­n­te tener en cuenta que, a la hora de dotar de un formato u otro, hay que mantener el hilo conductor del texto.

Es difícil persuadir al lector online para que este le preste una máxima atención a un artículo, y es que la lectura digital en Internet difiere, en la mayoría de los casos, de la lectura offline, lo que les plantea algunos desafíos a los pro­fe­sio­na­les del marketing a la hora de optimizar los ad­ve­r­to­ria­ls.

4. Imágenes y co­n­te­ni­dos mu­l­ti­me­dia

La uti­li­za­ción de imágenes y de co­n­te­ni­dos mu­l­ti­me­dia como vídeos, dia­po­si­ti­vas o ani­ma­cio­nes es un factor muy re­co­me­n­da­do para los ad­ve­r­to­ria­ls. Las imágenes o los vídeos agilizan los textos, pero estos deben, siempre y cuando sea posible, plantear una plusvalía y un valor in­fo­r­ma­ti­vo para el lector.

De esta manera se pueden ilustrar con in­fo­gra­fías, por ejemplo, asuntos complejos que no se pueden explicar con claridad en el texto. Los vídeos también les ofrecen un en­te­n­di­mie­n­to más profundo a los lectores y, por lo tanto, pueden tener un valor se­n­ti­me­n­tal más acuciado.

Lo im­po­r­ta­n­te en este sentido es que tanto imágenes como vídeos sean de alta de­fi­ni­ción, puesto que el principio para obtener una calidad excelente no solo está re­la­cio­na­do con el valor in­fo­r­ma­ti­vo, sino también con el empleo de recursos mu­l­ti­me­dia.

5. Etiqueta di­s­ti­n­ti­va

Llegados a este punto solo basta recordar que no se puede renunciar a colocar etiquetas en los ad­ve­r­to­ria­ls. Quien no quiera infringir las di­re­c­tri­ces para los we­b­ma­s­te­rs de Google o el derecho que sea de apli­ca­ción en estos casos, deberá etiquetar los artículos pagados como anuncios edi­to­ria­les. El usuario debería poder ver la clara se­pa­ra­ción entre co­n­te­ni­dos edi­to­ria­les y content de pago por medio de una remisión como “Anuncio” o “Pa­tro­ci­na­do”. En los si­guie­n­tes ejemplos de ad­ve­r­to­ria­ls te mostramos cómo se puede crear un anuncio editorial con pro­fe­sio­na­li­dad y con enlaces nofollow

Una realidad práctica: ejemplos de ad­ve­r­to­ria­ls

Nuestro primer ejemplo de contenido pa­tro­ci­na­do ha sido extraído de la sección Verne del periódico español El País. Tal y como queda patente en este tipo de pu­bli­ci­dad, esta tiene que ir marcada como tal, es decir, los anuncios edi­to­ria­les han de ir pre­ce­di­dos por etiquetas como por ejemplo “Contenido pa­tro­ci­na­do”. En este caso, al final del artículo aparece la in­fo­r­ma­ción “Artículo pa­tro­ci­na­do por Nuevo Opel Corsa”, lo que deja más que claro que se trata de un ad­ve­r­to­rial.

Lo mismo ocurre con otro artículo en el que se ponen de relieve las ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas más lla­ma­ti­vas de coches de última ge­ne­ra­ción. En este caso, el artículo va precedido por la etiqueta “contenido pa­tro­ci­na­do” e incluye imágenes lla­ma­ti­vas que saltan a la vista y llaman la atención de los lectores:

Este tipo de ad­ve­r­to­ria­ls también pueden aparecer al final de la página web en forma de noticias de­s­ta­ca­das que te pueden interesar por medio de la etiqueta “Pa­tro­ci­na­do” o ir aco­m­pa­ña­dos de la etiqueta “Noticia pa­tro­ci­na­da” al principio de los mismos. Cabe destacar que en el ejemplo siguiente, al final del artículo aparece la empresa que patrocina dicho artículo:

El contenido pa­tro­ci­na­do en cifras

Muchas empresas se preguntan en qué segmento de precios se puede colocar una campaña con artículos pa­tro­ci­na­dos pro­fe­sio­na­les. En este caso solo se puede decir que son numerosos los factores que influyen en el precio de los ad­ve­r­to­ria­ls y que no hay una respuesta concreta. Entre los factores centrales destacan, por ejemplo, el alcance y la confianza del editor. La mayoría de editores, sin embargo, no ponen a di­s­po­si­ción de los in­te­re­sa­dos unos precios fijos, sino que estos se ofertan tras llevar a cabo una consulta in­di­vi­dual.

Un factor im­po­r­ta­n­te que hace re­fe­re­n­cia a los costes de este tipo de contenido pa­tro­ci­na­do es el hecho de si debe crearlo el de­pa­r­ta­me­n­to de redacción del editor o de si su re­s­po­n­sa­bi­li­dad recae en los pu­bli­ci­s­tas. En caso de recurrir a los recursos edi­to­ria­les de los pu­bli­ci­s­tas, au­me­n­ta­rán, ló­gi­ca­me­n­te, los costes para dicho contenido pa­tro­ci­na­do.

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