El cloud gaming es una su­b­ca­te­go­ría del cloud computing. De forma análoga a las películas y series, los juegos se tra­n­s­mi­ten a través de un servicio de streaming al propio terminal del usuario, que se limita a re­pro­du­cir el contenido. En este artículo apre­n­de­rás más sobre el cloud gaming, los an­te­ce­de­n­tes técnicos, las ventajas y de­s­ve­n­ta­jas, así como los mejores pro­vee­do­res de cloud gaming.

Este artículo se actualizó por última vez en se­p­tie­m­bre de 2021.

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El cloud gaming explicado de forma sencilla

La expresión “almacenar algo en la nube” se ha co­n­ve­r­ti­do en un término cotidiano. Significa que los datos se almacenan fuera de tu propio ordenador o red doméstica en un espacio de al­ma­ce­na­mie­n­to en línea. Este es también el caso del cloud gaming, salvo que se trata de juegos que no terminan en el disco duro del ordenador de casa, como ocurre tra­di­cio­na­l­me­n­te, sino que se tra­n­s­mi­ten di­re­c­ta­me­n­te desde un centro de datos del proveedor de cloud gaming.

Los juegos, algunos muy exigentes en términos de re­n­di­mie­n­to, se ejecutan en los se­r­vi­do­res del centro de datos, de modo que los jugadores no necesitan un terminal co­rre­s­po­n­die­n­te­me­n­te potente. Las señales de audio y vídeo se tra­n­s­mi­ten al jugador a través de la conexión a internet. Las acciones que realiza el jugador a través del ratón, el teclado, el gamepad u otros pe­ri­fé­ri­cos toman el camino inverso por la conexión de banda ancha.

El cloud gaming todavía no se ha co­n­so­li­da­do ni mucho menos como una al­te­r­na­ti­va de pleno derecho para los jugadores, pero sigue siendo una te­c­no­lo­gía co­m­pa­ra­ti­va­me­n­te joven para el juego en PC o consola. Hasta ahora, los jugadores compraban sus juegos en formato físico o digital, los in­s­ta­la­ban o de­s­ca­r­ga­ban y luego tenían un acceso pe­r­ma­ne­n­te sujeto al registro en una cuenta online como Steam, Origin o Ubisoft Connect. Además, solía existir la opción de jugar al contenido de un solo jugador sin conexión, algo que no­r­ma­l­me­n­te no es posible cuando se transmite a través de cloud gaming.

Resumen de los pri­n­ci­pa­les pro­vee­do­res de cloud gaming

Re­qui­si­tos para el cloud gaming

El requisito más im­po­r­ta­n­te para una ex­pe­rie­n­cia de juego fluida a través del cloud gaming es una conexión a internet estable con un gran ancho de banda. No es posible dar una respuesta general para todos los juegos en cuanto a la velocidad de tra­n­s­mi­sión media de datos para lograr una tra­n­s­mi­sión fluida, ya que se envían y reciben paquetes de datos de di­fe­re­n­tes tamaños en función de los re­qui­si­tos de los juegos. Sin embargo, quien busque un valor orie­n­ta­ti­vo apro­xi­ma­do debe elegir una tarifa que aporte un ancho de banda mínimo de 75 Mbit/s.

Además del requisito técnico, el cloud gaming también requiere un hardware adecuado. Puede ser un simple ordenador o portátil. Pero también las consolas de juego, como la Pla­y­s­ta­tion 4, que es apta para el servicio de streaming de Sony, PS Now, además de un PC o incluso (pri­n­ci­pa­l­me­n­te) di­s­po­si­ti­vos Android, como sma­r­t­pho­nes o tablets, sirven para jugar a distancia. Los te­r­mi­na­les co­m­pa­ti­bles del usuario dependen en gran medida del proveedor cloud gaming.

Ventajas del cloud gaming

No se requiere un hardware so­fi­s­ti­ca­do

No lo necesitas: un PC de gama alta o una consola de juego moderna que pueda vi­sua­li­zar los juegos en todo su esplendor gráfico uti­li­za­n­do su propio hardware. Esta es una de las pri­n­ci­pa­les ventajas de la tra­n­s­mi­sión de juegos por internet. Se elimina la, a menudo tediosa, ada­p­ta­ción de los co­m­po­ne­n­tes del sistema o la compra de or­de­na­do­res co­m­ple­ta­me­n­te nuevos, lo que supone un gran ahorro de dinero.

En el caso de los juegos de consola, los ciclos son bastante más largos debido a la mayor duración de las distintas ge­ne­ra­cio­nes (ejemplo: Pla­y­s­ta­tion 4: 2013-2020), pero también en este caso el hardware está sujeto a co­n­s­ta­n­tes mejoras. Los que eligen el cloud gaming y tienen una potente conexión a internet no tienen que preo­cu­par­se por los re­qui­si­tos del sistema, las ac­tua­li­za­cio­nes de los co­n­tro­la­do­res, los problemas de co­m­pa­ti­bi­li­dad y las ac­tua­li­za­cio­nes. Todo esto recae sobre el proveedor de cloud gaming y se realiza en los centros de datos in situ.

Otra ventaja: como el propio hardware está menos exigido, los di­s­po­si­ti­vos se calientan menos y, por tanto, también necesitan menos re­fri­ge­ra­ción. Esto no solo es bueno para la te­c­no­lo­gía, sino también para el oído humano.

Ahorro sencillo

El cloud gaming es un paraíso del al­ma­ce­na­mie­n­to en dos aspectos:

Por un lado, ya no tienes que preo­cu­par­te por el espacio de al­ma­ce­na­mie­n­to di­s­po­ni­ble en tu(s) propio(s) disco(s) duro(s). Ya no tendrás que comprobar si el espacio en la memoria sigue siendo su­fi­cie­n­te y nunca tendrás que volver a des­in­s­ta­lar un juego para hacer sitio a la última ad­qui­si­ción de la colección. Sean cuales sean las ne­ce­si­da­des de al­ma­ce­na­mie­n­to, la or­ga­ni­za­ción del espacio di­s­po­ni­ble es re­s­po­n­sa­bi­li­dad del proveedor de cloud gaming.

Por otro lado, los jugadores tienen la opción de guardar sus partidas y perfiles de juego di­re­c­ta­me­n­te en el espacio del proveedor. Es la forma más cómoda de evitar la pérdida de datos guardados. Además, el progreso del juego está di­s­po­ni­ble au­to­má­ti­ca­me­n­te en cualquier terminal en cuanto te conectas con tu cuenta.

Gaming in­de­pe­n­die­n­te de la ubicación

Además, los jugadores son más in­de­pe­n­die­n­tes con el cloud gaming. Siempre que haya una conexión estable a internet, se puede jugar a los juegos favoritos casi en cualquier lugar, sin tener que llevar siempre encima el PC o la consola de juego, incluidos los cables, los mandos y los juegos.

Ahorro de tiempo

Otra ventaja del cloud gaming es el enorme ahorro de tiempo que supone su uso. Todos los juegos los instala el proveedor y se mantienen pe­r­ma­ne­n­te­me­n­te ac­tua­li­za­dos. Por lo tanto, como usuario, no tienes que dedicar tiempo a descargar archivos o a instalar y ac­tua­li­zar un juego. Así, el cloud gaming pro­po­r­cio­na la clásica ex­pe­rie­n­cia “plug & play”, que, hoy en día, ya ni te ga­ra­n­ti­zan las consolas. Esta ventaja se nota es­pe­cia­l­me­n­te en los títulos de juegos de gran volumen.

¿Cuáles son las de­s­ve­n­ta­jas del cloud gaming?

De­pe­n­de­n­cia de la conexión a internet

La mayor de­s­ve­n­ta­ja del cloud gaming en co­m­pa­ra­ción con el juego tra­di­cio­nal es la de­pe­n­de­n­cia de la conexión a internet. Si tienes una buena conexión que, además, mantiene la es­ta­bi­li­dad en todo momento, no debería haber muchos ob­s­tácu­los para que te diviertas jugando. Con co­ne­xio­nes menos potentes, una tra­n­s­mi­sión de datos demasiado lenta puede desem­bo­car en saltos en la pantalla, una re­so­lu­ción reducida y entradas re­ta­r­da­das.

No se garantiza la di­s­po­ni­bi­li­dad de los títulos

Otra gran de­s­ve­n­ta­ja del cloud gaming: ya no se compran los juegos para su uso pe­r­ma­ne­n­te, sino que se adquiere una licencia de uso limitada en el tiempo. Los re­s­pe­c­ti­vos pro­vee­do­res de cloud gaming amplían y modifican co­n­s­ta­n­te­me­n­te la oferta di­s­po­ni­ble. No se garantiza que los títulos sigan formando parte del catálogo para siempre. Si el proveedor quiere eliminar un juego del catálogo o no quiere renovar su propia licencia de uso, los jugadores no tienen nada que hacer.

Las ofertas son muy di­fe­re­n­tes

Otro in­co­n­ve­nie­n­te es la oferta, que varía mucho de un proveedor a otro:

  • Es cierto que el Game Pass de Microsoft contiene un número re­la­ti­va­me­n­te elevado de juegos actuales, y que los próximos títulos más de­s­ta­ca­dos también se incluirán allí in­me­dia­ta­me­n­te en el momento del la­n­za­mie­n­to o poco después. Sin embargo, esta situación sigue siendo la excepción hasta ahora.
  • La oferta de Sony, por ejemplo, sigue siendo bastante reducida (aunque suma puntos gracias la ex­clu­si­vi­dad de muchos títulos antiguos).
  • Google Stadia o el servicio de streaming GeForce Now, pe­r­te­ne­cie­n­te al fa­bri­ca­n­te de tarjetas gráficas NVIDIA, no convencen ni por cantidad ni por ac­tua­li­dad.

Si además tenemos en cuenta que tanto Microsoft como Sony cubren la fi­na­n­cia­ción a largo plazo de sus consolas con la venta de juegos, en su mayoría títulos ex­clu­si­vos, llegamos a la co­n­clu­sión de que al menos hay dudas de que los nuevos la­n­za­mie­n­tos estrella estén siempre di­s­po­ni­bles di­re­c­ta­me­n­te a través del cloud gaming a un precio mensual muy por debajo de su valor, desde el punto de vista del fa­bri­ca­n­te.

Li­mi­ta­cio­nes en la ex­pe­rie­n­cia de juego

Lo que para un usuario supone una ex­pe­rie­n­cia de juego sin co­m­pli­ca­cio­nes, para un op­ti­mi­za­dor experto en te­c­no­lo­gía es un gran in­co­n­ve­nie­n­te de la te­c­no­lo­gía de streaming. Aquellos a los que les gusta ajustar la co­n­fi­gu­ra­ción, instalar mo­di­fi­ca­cio­nes y ex­pe­ri­me­n­tar el juego con los mejores gráficos pueden no estar sa­ti­s­fe­chos con el cloud gaming.

La calidad de la salida gráfica también está limitada por el proveedor de servicios de streaming. Para los pri­n­ci­pa­les pro­vee­do­res de cloud gaming, la li­mi­ta­ción actual es de 1080p, es decir, Full HD. Si tu propio monitor o televisor admite una calidad de imagen superior, la re­so­lu­ción suele reducirse. Excepción Google Stadia: el servicio de cloud gaming también admite una vi­sua­li­za­ción en re­so­lu­ción 4K con hasta 60 fo­to­gra­mas por segundo para algunos títulos, pero solo con la tarifa Stadia Pro.

Pero las li­mi­ta­cio­nes no solo afectan a la co­n­fi­gu­ra­ción de los gráficos. Sobre todo los jugadores de PC, echarán de menos muchas li­be­r­ta­des en el cloud gaming. Por ejemplo, no es posible crear tus propios se­r­vi­do­res y definir li­bre­me­n­te las reglas de in­ter­ac­ción co­m­pe­ti­ti­va o coope­ra­ti­va. Los jugadores no tienen la po­si­bi­li­dad de crear, gestionar o moderar un servidor Minecraft. Esto solo es posible a través de la versión clásica para PC, que se instala en el propio sistema del usuario y se inicia allí cada vez que se abre.

Las su­s­cri­p­cio­nes no incluyen todos los títulos

En de­fi­ni­ti­va, esta especie de “Netflix para vi­deo­jue­gos” está todavía a medio hacer. De­pe­n­die­n­do del proveedor, puede ser que los juegos tengan que comprarse in­di­vi­dua­l­me­n­te, pero aun así solo se pueden jugar a través del servicio de streaming como parte del catálogo. Algunos servicios te permiten descargar juegos en tu propio sistema, otros no. Además, las in­te­r­fa­ces con otras pla­ta­fo­r­mas, como Steam, suelen estar im­ple­me­n­ta­das solo pa­r­cia­l­me­n­te, lo que puede dar lugar a errores y, en el peor de los casos, a la doble compra in­ne­ce­sa­ria de un juego.

Cloud gaming y la im­po­r­ta­n­te cuestión de la latencia

La latencia, también llamada tiempo de respuesta, es un factor im­po­r­ta­n­te cuando se trata de valorar la ju­ga­bi­li­dad de los juegos mu­l­ti­ju­ga­dor. Marca el período que tra­n­s­cu­rre entre un aco­n­te­ci­mie­n­to que ocurre en el juego y la aparición de la reacción pe­r­ce­p­ti­ble ante el mismo. El tiempo de latencia suele de­no­mi­nar­se “ping” en la jerga de internet y se indica con un número de tres dígitos en la unidad de mi­li­se­gu­n­dos o se muestra con varias barras de color verde, amarillo o rojo (análogo a la cobertura de telefonía móvil o wifi).

Para que una partida mu­l­ti­ju­ga­dor funcione sin problemas, el ping debe ser muy reducido. Es cierto que también influyen otros factores como, por ejemplo, el hecho de que haya más di­s­po­si­ti­vos en el mismo hogar utilizan la conexión a internet y tra­n­s­mi­tie­n­do paquetes de datos de gran volumen. Sin embargo, de forma general, es peor para la latencia si todo el contenido del juego se tra­n­s­fie­re primero desde el exterior al propio ordenador y la entrada realizada también debe ser procesada primero por el servidor. Este hecho afecta in­e­vi­ta­ble­me­n­te al re­n­di­mie­n­to y, por tanto, a la latencia.

Ac­tua­l­me­n­te, todos los pro­vee­do­res de cloud gaming pueden ga­ra­n­ti­zar, en principio, una baja latencia, aunque el resultado real depende siempre del ancho de banda de la propia conexión y de la carga de otros di­s­po­si­ti­vos en la red.

Las va­lo­ra­cio­nes de los jugadores son muy positivas en la mayoría de los casos. Solo en los juegos que requieren una mayor velocidad de reacción, como los shooters online co­m­pe­ti­ti­vos, se puede llegar a percibir una latencia en co­m­pa­ra­ción con los potentes PC de juego que afecte, de esta manera, a la ex­pe­rie­n­cia de juego. Los juegos que van a un ritmo normal pueden jugarse pe­r­fe­c­ta­me­n­te a través de cloud gaming.

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