La red social LinkedIn se dirige sobre todo al ámbito de los negocios y se basa en la conexión con nuevos contactos co­me­r­cia­les y en el ma­n­te­ni­mie­n­to de los ya exi­s­te­n­tes. A di­fe­re­n­cia de otras redes como Facebook, LinkedIn no promueve el in­te­r­ca­m­bio personal entre los usuarios, sino el pro­fe­sio­nal. Por esto, entre otras cosas, LinkedIn es tan in­te­re­sa­n­te en el terreno del B2B.

LinkedIn: red de contactos cua­li­fi­ca­dos

En el mercado desde 2002, la red social cubre un nicho de­s­cui­da­do por colosos como Facebook, Twitter o Instagram pero, a pesar de sus más de 500 millones de usuarios re­gi­s­tra­dos, la red pro­fe­sio­nal in­te­r­na­cio­nal aún no alcanza las cifras de tráfico de sus rivales directos, si bien hay que admitir que su audiencia es ya de por sí más reducida. Más que un obstáculo, esto supone para los anu­n­cia­n­tes una ventaja en tanto que la se­g­me­n­ta­ción es más exacta y se reduce la di­s­pe­r­sión. Tras la compra de la pla­ta­fo­r­ma por parte de Microsoft en 2016, la empresa no­r­te­ame­ri­ca­na forma parte desde entonces de la gran co­r­po­ra­ción in­fo­r­má­ti­ca.

Más que una red de contactos pe­r­so­na­les, en LinkedIn todo gira alrededor del business ne­t­wo­r­ki­ng, lo que confiere un mayor valor al recorrido pro­fe­sio­nal de cada usuario entre el resto de elementos que co­n­s­ti­tu­yen su perfil en la pla­ta­fo­r­ma. Es por esto que la red se utiliza también como pla­ta­fo­r­ma de búsqueda de empleo y co­n­tra­ta­ción.

Muchas de sus funciones recuerdan a las de una red social al uso, pero otras se han adaptado a su orie­n­ta­ción pro­fe­sio­nal:

  • Perfil: el perfil de usuario tiene el aspecto de un cu­rrí­cu­lum vitae y funciona a la vez como tarjeta de pre­se­n­ta­ción (de ahí que sea posible aumentar el valor de la página de perfil con archivos mu­l­ti­me­dia). Un elemento singular de LinkedIn es la de­no­mi­na­da Va­li­da­ción de aptitudes por la cual los contactos de un usuario pueden confirmar los co­no­ci­mie­n­tos y la ex­pe­rie­n­cia pro­fe­sio­nal indicados por él, oto­r­gá­n­do­les cre­di­bi­li­dad.
  • Red de contactos: como en cualquier otra red social, en esta también es posible co­ne­c­tar­se con otros usuarios.  Ya durante la creación del perfil la pla­ta­fo­r­ma propone a usuarios del mismo entorno pro­fe­sio­nal como posibles primeros contactos, pero además también puede acceder (op­cio­na­l­me­n­te) a la agenda del correo ele­c­tró­ni­co y comprobar qué contactos ya están re­gi­s­tra­dos en LinkedIn.
  • Me­n­sa­je­ría: la pla­ta­fo­r­ma también dispone de un servicio interno de me­n­sa­je­ría para poder pe­r­ma­ne­cer en contacto directo con otros usuarios de la red y, aunque esta es una función común a otras redes, la pa­r­ti­cu­la­ri­dad en este caso es que permite adjuntar imágenes y otro tipo de archivos.
  • Empleo: muchas empresas utilizan el ne­t­wo­r­ki­ng para reclutar nuevos empleados. En esto LinkedIn no es muy diferente y por eso la pla­ta­fo­r­ma ha creado una sección para ello ex­pre­sa­me­n­te. Si se definen los objetivos laborales de forma precisa, la pla­ta­fo­r­ma envía los puestos más pe­r­ti­ne­n­tes y, editando un perfil pro­fe­sio­nal al detalle, se puede llamar la atención incluso de los cazadores de talentos.
  • Oferta in­fo­r­ma­ti­va: en el momento de crear un perfil en la pla­ta­fo­r­ma pueden indicarse áreas de interés. Basándose en ellas la pla­ta­fo­r­ma presenta entonces el contenido más ajustado en el hilo de noticias.
  • Grupos: para poder co­ne­c­tar­se con otros usuarios es necesario co­no­ce­r­los primero. Los grupos co­n­s­ti­tu­yen un buen punto de partida porque sus usuarios comparten un mismo interés. Estos foros de discusión temáticos o pro­fe­sio­na­les no solo permiten encontrar usuarios con intereses afines, sino también be­ne­fi­ciar­se de su ex­pe­rie­n­cia o incluso promover el propio co­no­ci­mie­n­to.
  • Ac­ti­vi­da­des: tal como sucede en otras redes, aquí los usuarios también pueden elaborar sus propias pu­bli­ca­cio­nes, que se muestran tanto en el perfil personal como en las noticias de otros usuarios.

¿Cómo funciona LinkedIn para empresas?

Más allá de un perfil personal, en LinkedIn también puede crearse un perfil de empresa. Sin ningún coste en la versión básica, con él las empresas también se be­ne­fi­cian de las ventajas de estar presente en la red de contactos pro­fe­sio­na­les por ex­ce­le­n­cia:

  • Pre­se­n­ta­ción de la empresa: la página de empresa re­pre­se­n­ta el primer punto de contacto para los se­gui­do­res e informa sobre ella y su actividad con textos e imágenes.
  • Pre­se­n­ta­ción como empleador: si la empresa ha abierto co­n­vo­ca­to­rias de empleo LinkedIn puede ser una buena pla­ta­fo­r­ma para pu­bli­car­las. De esta forma los usuarios las reciben tanto en el perfil como a través del sistema interno. Asimismo, con un perfil impecable puede llamarse la atención de pro­fe­sio­na­les altamente cua­li­fi­ca­dos.
  • Difusión de contenido: las empresas también tienen la po­si­bi­li­dad de crear contenido en la forma de artículo enlazado desde el blog o la página web co­r­po­ra­ti­va o, y esta opción es mucho mejor, de artículos escritos ad hoc para el público objetivo de la empresa. La pu­bli­ca­ción aparece tanto en el perfil de la empresa como en las noticias de los se­gui­do­res.
  • Pu­bli­ca­ción de anuncios: al ad­mi­ni­s­trar una página de empresa en LinkedIn también se puede pro­mo­cio­nar el contenido entre la audiencia B2B. Esto convierte a la pla­ta­fo­r­ma en un canal de marketing muy atractivo.

Crea una página de empresa en LinkedIn paso a paso

Los perfiles de empresa cumplen la función de tarjeta de pre­se­n­ta­ción. Por ello la pla­ta­fo­r­ma permite di­se­ñar­los de la forma más elocuente posible y compartir contenido ajustado a la audiencia, de forma que las empresas puedan gestionar marketing de redes sociales en LinkedIn.

Crear y editar un perfil de empresa en LinkedIn

Para poder crear un perfil co­r­po­ra­ti­vo antes se ha de ser usuario de la pla­ta­fo­r­ma y contar con un perfil propio, lo cual no es muy difícil dado que crear una cuenta es sencillo y gratuito. Esta cuenta personal no tiene ne­ce­sa­ria­me­n­te que contener contenido propio, pero es co­n­ve­nie­n­te cuidar ambos perfiles porque, en de­fi­ni­ti­va, el perfil personal actúa de in­te­r­lo­cu­tor y re­pre­se­n­ta­n­te de la empresa, por lo que debería estar bien po­si­cio­na­do en la red.

En el punto del menú Empleo (Work), a la derecha de la barra superior, se­le­c­cio­nas Crear una página de empresa (“Create a company page”), donde in­tro­du­ces el nombre de la empresa y, a co­n­ti­nua­ción, se­le­c­cio­nas una URL. Esta dirección también es accesible desde fuera de la red y es la que utilizan los bu­s­ca­do­res. Dado que cambiar de dirección po­s­te­rio­r­me­n­te no es tan fácil y solo por mediación de los ad­mi­ni­s­tra­do­res de LinkedIn, dedica el tiempo su­fi­cie­n­te a re­fle­xio­nar a fondo sobre ella. Además, no debería haber sido utilizada por nadie antes. También tendrás que confirmar que eres un re­pre­se­n­ta­n­te au­to­ri­za­do de la compañía porque, en principio, nada impide a cualquier persona crear una página de empresa.

Una vez hecho esto te en­cue­n­tras con un perfil vacío con el nombre de la empresa como único ropaje. Antes de pre­se­n­tar­lo al público necesitas algo de contenido, así que puedes comenzar subiendo el logo de la empresa en un tamaño mínimo de 300 x 300 píxeles. Las imágenes más grandes se reducen au­to­má­ti­ca­me­n­te. Asimismo, si lo deseas, también cuentas con la opción de aumentar el valor del perfil con una imagen de fondo, como una especie de banner de cabecera, para lo cual puedes se­le­c­cio­nar una imagen en formato JPG o PNG de 1536 x 768 píxeles que después puedes desplazar o mover a tu gusto.

Consejo

antes de que otros usuarios tengan acceso al contenido de tu perfil, presta atención a la imagen (gráfico o fo­to­gra­fía) que has escogido. ¿Tiene su­fi­cie­n­te calidad? ¿Es re­pre­se­n­ta­ti­va?

Ahora es el momento de ex­pla­yar­se en una de­s­cri­p­ción de la empresa de entre 200 y 2000 ca­ra­c­te­res de extensión. Estas preguntas pueden servirte de in­s­pi­ra­ción:

  • ¿En qué sector se enmarca su actividad?
  • ¿Qué servicios ofrece?
  • ¿Cuántos empleados tiene?
  • ¿En qué lugares está activa?
  • ¿Cuál es la historia de la empresa?
  • ¿Tiene servicios es­pe­cia­les para clientes o empleados?

A la hora de redactar esta de­s­cri­p­ción debes procurar presentar la in­fo­r­ma­ción más relevante al principio porque, de entrada, LinkedIn limita la vista previa a unas pocas líneas y solo pinchando en el botón co­rre­s­po­n­die­n­te se amplía el cuadro para poder leer el texto completo. Es im­po­r­ta­n­te hacer hincapié aquí en la vo­la­ti­li­dad de la atención del lector en Internet, por lo que cabría recordar el principio de la pirámide invertida, por el cual lo más im­po­r­ta­n­te sucede al comienzo, a la hora de elaborar tu texto de pre­se­n­ta­ción. Entre las diversas opciones de co­n­fi­gu­ra­ción de LinkedIn para empresas también pueden indicarse las áreas es­pe­cia­les de la empresa, lo que permite destacar sus USP o esos aspectos que la di­fe­re­n­cian del resto y la hacen única, también de gran valor para los re­su­l­ta­dos de búsqueda. Los datos obli­ga­to­rios co­m­pre­n­den la página web de la empresa, el número apro­xi­ma­do de empleados, el sector de actividad y el tipo de compañía. Asimismo, la pla­ta­fo­r­ma también deja presentar hasta tres grupos en los cuales se tiene actividad, lo que dirige a los usuarios a los temas que interesan a la empresa. LinkedIn también permite adaptar el perfil para otros idiomas, de forma que si el mercado de la empresa tiene carácter in­te­r­na­cio­nal sea posible redactar la de­s­cri­p­ción en el idioma co­rre­s­po­n­die­n­te. Para ello solo hay que marcar el idioma en la barra superior de la página de edición y escribir el texto. Co­n­fi­gu­ra­n­do un idioma como estándar indicas a la he­rra­mie­n­ta cuál es el idioma de partida.

Una vez re­lle­na­dos todos los campos y pinchando en “Publicar” (Publish) arriba a la derecha, la página ya es accesible para el público. Si quieres saber cómo ve la página un usuario, haz clic en “Vista como usuario”: así puedes ver la página de tu empresa tal como se ve en la pla­ta­fo­r­ma.

Editar el perfil de empresa en LinkedIn: añadir co­la­bo­ra­do­res

La edición de una página de empresa en LinkedIn no ha de ser ne­ce­sa­ria­me­n­te el trabajo de una sola persona. Si se añade a otros ad­mi­ni­s­tra­do­res, con los cuales se ha de estar pre­via­me­n­te conectado, es posible compartir el trabajo en función de di­fe­re­n­tes grados de re­s­po­n­sa­bi­li­dad gracias a su sistema de reparto de roles:

  • Ad­mi­ni­s­tra­do­res de­sig­na­dos: este es el grupo al cual también pertenece el creador del perfil y que tiene permiso para publicar ac­tua­li­za­cio­nes de empresa, hacer cambios en la página de empresa y añadir a otros ad­mi­ni­s­tra­do­res.
  • Anu­n­cia­n­te de Recruiter: permite a los re­s­po­n­sa­bles de selección de personal publicar ac­tua­li­za­cio­nes en nombre de la empresa.
  • Anu­n­cia­n­te de contenido pa­tro­ci­na­do directo: este permiso autoriza a los re­s­po­n­sa­bles de marketing a publicar contenido pa­tro­ci­na­do en el feed de otros usuarios en la red.
  • Gestor de fo­r­mu­la­rios de ge­ne­ra­ción de contactos: los miembros de este grupo son ad­mi­ni­s­tra­do­res de­sig­na­dos que pueden descargar contactos desde el Ad­mi­ni­s­tra­dor de campaña. Son de esta forma re­s­po­n­sa­bles del análisis del éxito.
  • Ad­mi­ni­s­tra­dor de Pipeline Builder: los usuarios que tienen estos permisos pueden crear páginas de destino Pipeline Builder con las cuales alcanzar a grupos de usuarios pre­via­me­n­te definidos.

Todos los empleados de la empresa pueden na­tu­ra­l­me­n­te apoyar al perfil co­r­po­ra­ti­vo en las redes siempre y cuando estén re­gi­s­tra­dos en la pla­ta­fo­r­ma y, si indican en sus re­s­pe­c­ti­vos perfiles que trabajan en la empresa, deberían cuidar que el enlace lleva a la página correcta. Para ello cada uno de sus empleados (y el creador del perfil mismo) ha de aceptar el enlace que la pla­ta­fo­r­ma propone cuando se configura la ex­pe­rie­n­cia pro­fe­sio­nal. De esta forma aparecen los empleados enlazados en la página de empresa, lo que genera una buena impresión tanto en posibles nuevos empleados como en socios co­me­r­cia­les.

Medir el éxito

Todas las acciones em­pre­n­di­das en el marco de una es­tra­te­gia de marketing se han de someter a su­pe­r­vi­sión, medición y análisis. Con este fin la red pro­fe­sio­nal que nos ocupa facilita algunas he­rra­mie­n­tas. Co­me­n­za­mos por se­le­c­cio­nar la pestaña Análisis en la página de empresa, a la que se accede desde la sección Yo (“Me”) en la parte superior derecha de la página. En el menú de­s­ple­ga­ble aparecen tres pe­r­s­pe­c­ti­vas de medición: Vi­si­ta­n­tes, Ac­tua­li­za­cio­nes y Se­gui­do­res.

En el primer punto se analiza el tráfico en pro­fu­n­di­dad y para ello se muestran en un gráfico las cifras actuales se­g­me­n­ta­das entre usuarios móviles y de es­cri­to­rio. La página de empresa entrega también datos de­mo­grá­fi­cos re­le­va­n­tes para cla­si­fi­car a los usuarios en función de factores locales como el país o la región, o pro­fe­sio­na­les como la posición en la empresa, el tamaño de la empresa y el sector in­du­s­trial en que se enmarca su actividad. La pla­ta­fo­r­ma entrega datos similares sobre los se­gui­do­res y los muestra de forma gráfica.

En la pestaña del análisis de la ac­tua­li­za­ción se obtienen datos sobre el re­n­di­mie­n­to de las pu­bli­ca­cio­nes. ¿Cuántas veces se leen las pu­bli­ca­cio­nes y cómo se in­ter­ac­túa con ellas? LinkedIn muestra los di­fe­re­n­tes in­di­ca­do­res (clics, shares, likes y co­me­n­ta­rios) de su vi­sua­li­za­ción en un diagrama, en el cual resulta de especial interés la in­fo­r­ma­ción sobre el número de se­gui­do­res nuevos que las pu­bli­ca­cio­nes han generado. La pla­ta­fo­r­ma di­fe­re­n­cia, asimismo, los re­su­l­ta­dos orgánicos de los pa­tro­ci­na­dos, es decir, el éxito que se ha obtenido de forma natural o gracias a acciones de marketing y, por tanto, su­pe­di­ta­das al gasto fi­na­n­cie­ro. Toda esta in­fo­r­ma­ción permite a la empresa y al equipo re­s­po­n­sa­ble de la es­tra­te­gia concluir cómo se recibe el contenido que se publica y si la es­tra­te­gia de marketing en redes sociales aplicada a LinkedIn es rentable. Si pinchas en Exportar Informe los datos se descargan en formato XLS para poder trabajar con ellos offline. 

Llegar al usuario con la co­mu­ni­ca­ción adecuada

LinkedIn es una pla­ta­fo­r­ma ex­trao­r­di­na­ria­me­n­te útil para encontrar nuevos clientes, socios y empleados, pues facilita diversas opciones orie­n­ta­das a este fin. ¿A quién se puede captar en LinkedIn y cuál es la forma más apropiada de dirigirse a estas personas?

LinkedIn en el contexto social media

No puede dejar de hacerse hincapié en el carácter pro­fe­sio­nal de LinkedIn, un hecho que debería de­te­r­mi­nar todas las acciones que se llevan a cabo en la pla­ta­fo­r­ma. Es una verdad innegable que la mayoría de usuarios utilizan también Facebook o Twitter, pero deducir de ahí que la co­mu­ni­ca­ción pueda basarse en el mismo código es un error fatal, porque los usuarios utilizan cada red con in­te­n­cio­nes cla­ra­me­n­te di­fe­re­n­cia­das. Mientras que en Facebook, Instagram o Pinterest son los intereses pe­r­so­na­les los pro­ta­go­ni­s­tas, la conducta en LinkedIn tiene motivos es­tri­c­ta­me­n­te pro­fe­sio­na­les, lo que hace que pueda uti­li­zar­se con vistas a objetivos muy di­fe­re­n­tes, pre­ci­sa­me­n­te aquellos que no obtienen ningún eco en el resto de redes pe­r­so­na­les. El marketing B2B y la co­n­tra­ta­ción de nuevos empleados funcionan aquí mucho mejor a como lo harían en otra pla­ta­fo­r­ma más personal porque en una red como LinkedIn el usuario no está tan in­te­re­sa­do en en­tre­te­ne­r­se como en avanzar o mejorar desde el punto de vista de su carrera. A la hora de diseñar y pla­ni­fi­car las pu­bli­ca­cio­nes en una página de empresa en LinkedIn se ha de tener esto en cuenta y permitir que los usuarios puedan obtener in­fo­r­ma­ción sobre temas realmente in­te­re­sa­n­tes para ellos desde el punto de vista pro­fe­sio­nal: en LinkedIn se obtiene más eco con un buen contenido y co­no­ci­mie­n­to de experto que con pu­bli­ca­cio­nes de tono hu­mo­rí­s­ti­co.

Dar con el tono adecuado

Con todo, esto no significa que el contenido que se publica en LinkedIn tenga que ser aburrido. Las empresas no pueden perder de vista a su audiencia ni a su imagen global en la pla­ta­fo­r­ma, lo que equivale a decir que se ha de adaptar el contenido al contexto sin dejar de ser fiel a uno mismo. En LinkedIn también son decisivos conceptos básicos como el marketing de co­n­te­ni­dos, el sto­r­y­te­lli­ng y el social selling. Y si se duda si el tuteo puede ser co­n­ve­nie­n­te vale la pena re­fle­xio­nar un momento sobre la forma habitual de dirigirse a empleados o a socios que se utiliza en la empresa, pues nadie mejor que alguien que forma parte de ella para conocerla.

Marketing en LinkedIn: qué opciones facilita

En el primer puesto de las he­rra­mie­n­tas de marketing que facilita la pla­ta­fo­r­ma se sitúan las ac­tua­li­za­cio­nes de contenido, que pueden usarse para aportar dos clases de in­fo­r­ma­ción: esta opción permite, por un lado, informar sobre novedades en la empresa (de ahí el nombre de «ac­tua­li­za­cio­nes»), como pueden ser el éxito de alguna campaña en pa­r­ti­cu­lar, la promoción de productos o servicios nuevos o el anuncio de futuros socios co­la­bo­ra­do­res, pero también difundir otro tipo de contenido, teniendo en cuenta que se refiera al gran tema de los negocios. Aquí puedes informar a tus se­gui­do­res sobre cambios o evo­lu­cio­nes en el sector o comunicar ideas re­la­cio­na­das con el aumento de la pro­du­c­ti­vi­dad. Con una es­tra­te­gia de content curation ajustada a la audiencia puedes gestionar todo este contenido para obtener los mejores re­su­l­ta­dos. In­vo­lu­cra­n­do a los empleados con su propio perfil y pre­gu­n­tá­n­do­les si no tendrían interés en compartir el contenido o en crearlo, puede incluso po­te­n­ciar­se el efecto de esta es­tra­te­gia de curación de contenido. No hay que olvidar, no obstante, que los perfiles privados son re­s­po­n­sa­bi­li­dad de los usuarios y por lo tanto la página de empresa no debería in­mi­s­cui­r­se demasiado. Como extensión del perfil co­r­po­ra­ti­vo cabe la po­si­bi­li­dad de crear páginas asociadas y de productos. Se trata de páginas que comparten es­tru­c­tu­ra y co­n­fi­gu­ra­ción con la página de empresa y que tienen el objetivo de destacar ciertas ofertas de forma especial. Con ellas es posible dedicar una página in­de­pe­n­die­n­te a la marca, a un producto o a un servicio di­fe­re­n­cia­do. Con LinkedIn Ads se puede captar a un grupo de usuarios más amplio. Para ello la pla­ta­fo­r­ma ofrece tres opciones, todas ellas ac­ce­si­bles desde el de­no­mi­na­do Ad­mi­ni­s­tra­dor de campaña:

  • Contenido pa­tro­ci­na­do: cuando se pro­mo­cio­na una pu­bli­ca­ción se alcanza también a usuarios que no forman parte del círculo de abonados al perfil, de forma que aumenta el radio de alcance del contenido.
  • Anuncios pu­bli­ci­ta­rios: el clásico anuncio también tiene su papel en LinkedIn y suele aparecer en la parte superior o derecha de la página.
  • Correo ele­c­tró­ni­co pa­tro­ci­na­do (Sponsored InMail): con esta tercera opción se pueden enviar pu­bli­ca­cio­nes en forma de mensajes ele­c­tró­ni­cos que aparecen di­re­c­ta­me­n­te en la bandeja de entrada del público objetivo.

LinkedIn y empleo: atraer al candidato adecuado

Como pla­ta­fo­r­ma pro­fe­sio­nal, LinkedIn también es un buen punto de partida a la hora de difundir vacantes. Anu­n­cia­n­do una oferta de empleo en la red es posible alcanzar a muchos pro­fe­sio­na­les cua­li­fi­ca­dos porque, además de mostrarse en la página de empresa, se di­s­tri­bu­ye entre los usuarios más ajustados a ella.

Con el fin de escribir una oferta de empleo hay que pinchar en el icono Empleos, donde es posible que la pla­ta­fo­r­ma ya haya in­tro­du­ci­do los datos co­n­ce­r­nie­n­tes a la empresa y a su lo­ca­li­za­ción. A co­n­ti­nua­ción debes nombrar la oferta y para ello puedes orie­n­tar­te por las pro­pue­s­tas de cla­si­fi­ca­ción del sistema. A co­n­ti­nua­ción puedes pasar a la de­s­cri­p­ción de la oferta pro­pia­me­n­te dicha.

Indicando hasta tres sectores de actividad, la red lo tiene más fácil para hacer llegar la oferta a los ca­n­di­da­tos más co­n­ve­nie­n­tes, pero datos como el tipo de ocupación de que se trata (a tiempo completo o parcial, prácticas) o el nivel de ex­pe­rie­n­cia requerido son también re­le­va­n­tes. Para finalizar y antes de publicar la oferta solo queda se­le­c­cio­nar el modo de contacto prio­ri­za­do por la empresa.

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