La se­g­me­n­ta­ción, o targeting, como se le conoce en el argot an­glo­sa­jón propio del marketing, es tan antigua como el propio marketing. Las empresas invierten ha­bi­tua­l­me­n­te sumas abu­n­da­n­tes en promover sus campañas de marketing tan am­plia­me­n­te como sea posible con el fin de hacer crecer las ventas, pero no caen en la cuenta de que el producto en cuestión puede no interesar a todos los co­n­su­mi­do­res por igual. El me­n­cio­na­do targeting, que no es otra cosa que definir a qué público objetivo se dirige una campaña, de ahí el uso del verbo “segmentar” en al área hi­s­pa­no­ha­bla­n­te, hace que solo los ve­r­da­de­ros clientes en potencia tengan acceso a los ma­te­ria­les pro­mo­cio­na­les. Aplicado a las visitas de una página web, la se­g­me­n­ta­ción da con el público objetivo que podría in­te­re­sar­se por un de­te­r­mi­na­do producto o servicio. Cuanto mejor se filtra el mercado, mejor se re­n­ta­bi­li­za el pre­su­pue­s­to de una campaña.

La se­g­me­n­ta­ción se sirve de diversos métodos y criterios que pueden co­m­bi­nar­se y ana­li­zar­se en función de lo que se quiera anunciar para ajustar la es­tra­te­gia de marketing lo mejor posible a los clientes actuales o futuros. Entre ellos, controlar las im­pre­sio­nes (frequency capping) que reciben los co­n­su­mi­do­res puede marcar la di­fe­re­n­cia entre una decisión de compra y un rechazo o incluso la ceguera a banners.

De­fi­ni­ción

Targeting, del inglés «to target» (enfocar, apuntar a un objetivo) es un pro­ce­di­mie­n­to de marketing online que consiste en lanzar material pu­bli­ci­ta­rio para un público concreto en páginas web o en bu­s­ca­do­res, di­ri­gié­n­do­se a él de la forma más directa posible. El llamado marketing di­fe­re­n­cia­do evita así el malgasto de la inversión, aumenta los ingresos y fideliza a los clientes. Un criterio muy extendido para segmentar el mercado es la se­g­me­n­ta­ción por palabra clave (keyword targeting), pero existe una gran di­ve­r­si­dad de métodos de se­g­me­n­ta­ción tanto de índole técnica como basados en texto.

Qué es la se­g­me­n­ta­ción: de­fi­ni­ción de conceptos

Cuando se difunde pu­bli­ci­dad en diversos medios y se abarca un campo más amplio que el que ocupa el público objetivo am­bi­cio­na­do, es muy probable que gran parte de la campaña caiga en saco roto. Como solo una parte de los usuarios a los que ha llegado la pu­bli­ci­dad se interesa realmente por los productos (público objetivo), la difusión y las ventas en potencia no van en co­rre­la­ción. La di­fe­re­n­cia entre la difusión y las ventas efectivas es la pérdida por di­ve­r­ge­n­cia, a veces también de­no­mi­na­da pérdida de audiencia por di­ve­r­ge­n­cia y que no es otra cosa que la pérdida de parte de la inversión realizada en pu­bli­ci­dad por una difusión ge­ne­ra­li­za­da que no se dirige a ningún mercado en pa­r­ti­cu­lar. En co­n­se­cue­n­cia, la re­co­me­n­da­ción pasa por fijar un público objetivo y analizar los datos di­s­po­ni­bles sobre las páginas que visitan, sus pre­fe­re­n­cias en general y las palabras clave por las que se podría competir. A partir de esta in­fo­r­ma­ción, se lleva a la práctica el plan de difusión.

¿Cómo funciona el target marketing?

Las páginas web que forman parte de una red pu­bli­ci­ta­ria in­te­r­ca­m­bian datos entre sí para obtener un perfil de usuarios lo más exacto posible. Esto tiene lugar a menudo con las llamadas cookies de navegador, mi­ni­ar­chi­vos que no solo contienen la co­n­fi­gu­ra­ción de una página web para cada navegador, sino también datos re­le­va­n­tes sobre el público objetivo como la edad, el género, la región, las de­ci­sio­nes de compra y el historial de na­ve­ga­ción. Los socios in­te­gra­n­tes de una de estas ad­ve­r­ti­si­ng networks utilizan estos datos pro­po­r­cio­na­dos por las cookies para publicar anuncios se­g­me­n­ta­dos en otras páginas de la red. Antes de iniciar una campaña pu­bli­ci­ta­ria se re­co­mie­n­da analizar la in­fo­r­ma­ción sobre los clientes y definir con la mayor exactitud posible al grupo objetivo.

Redes pu­bli­ci­ta­rias como Google AdSense, Amazon Pa­r­t­ne­r­Net o Facebook Audience Network destacan por entregar una gran variedad de datos es­ta­dí­s­ti­cos, dado que sus mismos pro­vee­do­res ya son líderes de mercado en sus re­s­pe­c­ti­vos ámbitos (buscador, comercio online, redes sociales), en los cuales millones de usuarios in­tro­du­cen sin dudar sus datos pe­r­so­na­les, utilizan la búsqueda y dan a conocer sus intereses por medio de pulgares digitales todos los días.

Estos datos se co­n­vie­r­ten en los criterios de se­g­me­n­ta­ción a partir de los cuales los anu­n­cia­n­tes diseñan su plan de difusión, de tal modo que los usuarios solo ven la pu­bli­ci­dad por la que en teoría podrían in­te­re­sar­se: si buscas ofertas de ocio re­la­cio­na­das con agua al aire libre en tu región y en Facebook has indicado tu estado civil y tu número de hijos, pro­ba­ble­me­n­te recibirás poco después ofertas de alo­ja­mie­n­to familiar en la playa más cercana o de juguetes de playa. Qué usuario ve un banner de­te­r­mi­na­do, por qué y cómo lo hace depende de la es­tra­te­gia de se­g­me­n­ta­ción seguida por el pu­bli­ci­s­ta.

En teoría, con una se­g­me­n­ta­ción correcta podrías ofrecer a los usuarios todo lo que necesitan o quieren. Si además pe­r­ma­ne­ces en contacto directo con tus clientes (gracias a la ne­w­s­le­t­ter o a las redes sociales), estos se sienten valorados y tenidos en cuenta, co­n­s­tru­ye­n­do así una clientela fiel al tiempo que crece un archivo de in­fo­r­ma­ción que es el que sirve de apoyo para anticipar los deseos del público objetivo.

Consejo

¿Tienes interés en lanzar pu­bli­ci­dad adaptada a tu público objetivo? En nuestra guía puedes conocer a fondo las redes pu­bli­ci­ta­rias como Google AdSense y sus al­te­r­na­ti­vas para tiendas pequeñas.

Con todo, el uso de datos pe­r­so­na­les encuentra también re­so­na­n­cia crítica. La ciu­da­da­nía digital cada vez está más co­n­cie­n­cia­da a propósito de la pro­te­c­ción de sus datos pe­r­so­na­les. La idea de los “clientes de cristal” sobre los cuales existe una cantidad mo­n­s­truo­sa de datos que se analizan, se evalúan o se venden ya no es una fantasía futurista. Por ello, en el afán por la pu­bli­ci­dad pe­r­so­na­li­za­da, si se trabaja con los datos de los clientes no hay que perder de vista nunca la seguridad.

Por otro lado, si persigues a tus clientes sin permiso por todos los rincones de la red, estás tra­ba­ja­n­do para lograr el efecto contrario. Es muy probable que los clientes en potencia a los que quieres captar se irriten al ver tu anuncio cada vez que abren una página, hasta hacer que algunos lleguen incluso a borrar tus cookies. Regulando la fre­cue­n­cia en la aparición de los anuncios (frequency caping) puedes evitarlo.

Criterios y es­tra­te­gias de se­g­me­n­ta­ción

A la hora de plantar verduras, el jardinero no solo esparce las semillas por la tierra, sino que traza surcos en línea recta e introduce las semillas en un suelo rico en nu­trie­n­tes a cierta pro­fu­n­di­dad y con un margen es­pe­cí­fi­co entre ellas. En el caso del césped, en cambio, no hay reglas que de­te­r­mi­nen cómo se deben plantar las semillas, pero sí se tiene que regarse abu­n­da­n­te­me­n­te una vez se han repartido sobre la tierra. Si se in­te­r­ca­m­bia­ran los métodos, no crecerían ni za­naho­rias ni hierba. De forma análoga, el resultado de una campaña de marketing depende tanto de los deseos de los clientes como de la elección de la es­tra­te­gia adecuada de targeting. En co­n­se­cue­n­cia, estudia bien a tu público objetivo y utiliza las tácticas que mejor se ajusten a él. Suelen cla­si­fi­car­se en función de dos ca­te­go­rías: se­g­me­n­ta­ción técnica, por un lado, y por usuario y entorno, por el otro.

Con los métodos técnicos se analiza cuándo utiliza Internet el público objetivo, desde dónde y con qué di­s­po­si­ti­vo, in­clu­ye­n­do datos sobre los re­qui­si­tos de su sistema, lo que quiere decir que con ellos se alcanza a la audiencia cuando está di­s­po­ni­ble para recibir pu­bli­ci­dad, al tiempo que se garantiza que tanto los di­s­po­si­ti­vos como los na­ve­ga­do­res muestren los anuncios co­rre­c­ta­me­n­te. Aquellas es­tra­te­gias centradas en los usuarios y en el entorno del contenido se apoyan en un análisis exacto de las búsquedas y de las rutas que siguen los usuarios en la red. A partir de esta in­fo­r­ma­ción, los anuncios se publican en los puntos más propicios para que los usuarios los en­cue­n­tren útiles o in­te­re­sa­n­tes.

Métodos técnicos de se­g­me­n­ta­ción Métodos de se­g­me­n­ta­ción centrados en el usuario y el entorno
Temporal Por palabra clave
Geo­grá­fi­ca (geo­ta­r­ge­ti­ng) Semántica
Ancho de banda Co­n­te­x­tual
Co­m­pa­ti­bi­li­dad con el sistema operativo y el navegador So­cio­de­mo­grá­fi­ca
Co­n­du­c­tua­les (beha­vio­ral)
En un canal
En redes sociales

Se­g­me­n­ta­ción temporal       

En este tipo de se­g­me­n­ta­ción se incluiría el control de la fre­cue­n­cia de las im­pre­sio­nes (frequency capping) y la pu­bli­ca­ción de anuncios limitada en el tiempo. El frequency capping hace re­fe­re­n­cia a la li­mi­ta­ción de la fre­cue­n­cia con que se muestra pu­bli­ci­dad a un usuario dentro de una red pu­bli­ci­ta­ria, pero también al número de im­pre­sio­nes por usuario. De este modo se evita saturar a un usuario que podría rechazar o apenas percibir lo que se trata de comunicar. La pu­bli­ca­ción también se puede definir te­m­po­ra­l­me­n­te a ciertos días o momentos en los cuales la mayor parte del público objetivo está navegando, sacando así el máximo partido al potencial de la campaña.

Se­g­me­n­ta­ción geo­grá­fi­ca

El geo­ta­r­ge­ti­ng (o incluso el re­gio­ta­r­ge­ti­ng) considera la lo­ca­li­za­ción del usuario en relación con la oferta del anu­n­cia­n­te. Todo tipo de pro­vee­do­res re­gio­na­les, como los operarios, o los eventos, tales como ferias o mercados, pueden be­ne­fi­ciar­se de una es­tra­te­gia fo­ca­li­za­da en una región o una zona es­pe­cí­fi­ca para que cuando se busca, por ejemplo, a un cerrajero, la búsqueda arroje re­su­l­ta­dos en la zona. Los pro­vee­do­res re­gio­na­les apro­ve­chan así mejor su inversión dado que se centran en un mercado realista. Los medios también sacan provecho de la pu­bli­ci­dad orientada a la región a la hora de diseñar su oferta, ya que los derechos de autor se regulan de forma diferente en cada país. Por este motivo, pueden delimitar la zona de su difusión en co­n­ti­ne­n­tes, países, ciudades o incluso distritos.

Se­g­me­n­ta­ción por ancho de banda

Con este método de se­g­me­n­ta­ción se define con qué ancho de banda se muestra la pu­bli­ci­dad, un aspecto im­po­r­ta­n­te porque en los sma­r­t­pho­nes o en los di­s­po­si­ti­vos con poca velocidad los banners o vídeos muy ela­bo­ra­dos pueden tardar demasiado en cargarse, llegando los na­ve­ga­do­res incluso a in­te­rru­m­pir la descarga. Esto es algo que no solo irrita al usuario, sino que impide que llegue a mostrarse el anuncio. Cuando se navega en un ancho de banda adecuado, en cambio, es fácil destacar con un buen vídeo o un banner diseñado a la última.

Se­g­me­n­ta­ción por co­m­pa­ti­bi­li­dad

La vi­sua­li­za­ción de las páginas web varía en función del navegador y el sistema operativo y los distintos di­s­po­si­ti­vos (PC, tablet, teléfono) también se di­fe­re­n­cian en tamaño y formato. Esto quiere decir que, para que los banners se vean siempre bien, su diseño debe ajustarse a los na­ve­ga­do­res y formatos más ex­te­n­di­dos. Para muchos anu­n­cia­n­tes puede ser de interés el sistema operativo que utiliza la mayor parte de su público objetivo porque han de ajustar el diseño de sus anuncios en co­n­se­cue­n­cia; para otros, como los de­sa­rro­lla­do­res de software, porque deben modificar el contenido de los anuncios. Cuando conocen si sus clientes en potencia utilizan Windows, Mac o Linux, pueden ofrecer ac­tua­li­za­cio­nes o productos que son co­m­pa­ti­bles con cada sistema operativo. Si el público objetivo solo navega con Chrome o Firefox, basta con difundir pu­bli­ci­dad para estos na­ve­ga­do­res.

Se­g­me­n­ta­ción por palabras clave

El keyword targeting es un método de marketing que presenta pu­bli­ci­dad basándose en las búsquedas de los usuarios, in­clu­yé­n­do­se así en el campo de la pu­bli­ci­dad en los bu­s­ca­do­res o SEA. Para empezar, se se­le­c­cio­nan aquellas palabras clave que guardan relación con el producto y se definen como palabras clave objetivo (target keywords) cuando se compra la campaña en la Ad network. Así, cuando un in­te­r­nau­ta introduce estos términos en el buscador, los anuncios así co­n­fi­gu­ra­dos aparecen en la lista de re­su­l­ta­dos. Caso práctico: si se pro­mo­cio­na un paquete de viaje a Tenerife con hotel y vuelo, las palabras clave in­te­re­sa­n­tes serían del tipo “va­ca­cio­nes Canarias”, “bucear Tenerife” o “vuelo Tenerife”, de tal modo que si la consulta contiene las palabras “va­ca­cio­nes” y “Tenerife”, en la página de re­su­l­ta­dos aparece el anuncio como contenido pro­mo­cio­na­do (sponsored content) o como anuncio –siempre y cuando se defina lo su­fi­cie­n­te­me­n­te bien y no haya demasiada co­m­pe­te­n­cia para las mismas keywords.

Se­g­me­n­ta­ción por contexto

El co­n­te­x­tual targeting se basa en el interés por un tema de la clientela en potencia, por ello permite publicar anuncios en forma de texto en páginas con una orie­n­ta­ción temática adecuada. Aquí también es útil saber qué palabras clave cubre cada página en relación con el tema que trata. La captura de pantalla de la página EatS­ma­r­ter! que pre­se­n­ta­mos a co­n­ti­nua­ción muestra algunos banners y pu­bli­ci­dad de texto bajo un artículo sobre ali­me­n­ta­ción sana con poco pre­su­pue­s­to.

Las palabras clave de esta web giran alrededor de temas como “ali­me­n­ta­ción”, “salud” y “comer bien por poco dinero” y esto determina los anuncios que saltan al acabar el artículo:

  • “Fight over-40 Belly Fat”: vence a la barriga de los 40
  • “5 Worst Arthritis Foods”: los 5 peores alimentos para la artritis

La se­g­me­n­ta­ción por contexto, como la de palabras clave, también tiene en cuenta los términos te­má­ti­ca­me­n­te re­le­va­n­tes, pero en relación con otras palabras clave más amplias acorde con el tema porque se supone que el lector in­te­re­sa­do podría encontrar el anuncio relevante y se aumenta la pro­ba­bi­li­dad de que clique en él.

Targeting so­cio­de­mo­grá­fi­co

La in­ve­s­ti­ga­ción de mercado arroja datos es­ta­dí­s­ti­cos sobre el público objetivo que analizan y aplican los analistas de marketing. Los anu­n­cia­n­tes pueden orientar así sus co­n­te­ni­dos en base a criterios como la edad, el género o el nivel de estudios, que los clientes han pro­po­r­cio­na­do, y aplican los filtros de se­g­me­n­ta­ción co­rre­s­po­n­die­n­tes.

Se­g­me­n­ta­ción por canal

El channel targeting di­s­tri­bu­ye los medios pu­bli­ci­ta­rios en función de ciertos canales temáticos. Un canal comprende diversas páginas web en torno a un tema o su­b­pá­gi­nas de dominios con alguna relación. Es así como unos anuncios sobre vivienda de propiedad solo aparecen en portales sobre de­co­ra­ción, sobre co­n­s­tru­c­ción o en la sección de co­m­pra­ve­n­ta de vivienda en las grandes redes de noticias. Este tipo de target marketing en un canal es idóneo cuando se quiere dar a conocer una marca, porque de esta forma se delimita su difusión a los canales donde se puede esperar una cierta re­so­na­n­cia.

Se­g­me­n­ta­ción semántica

El targeting semántico es un método de se­g­me­n­ta­ción en constante evolución que, en lugar de co­n­ce­n­trar­se en ciertos términos re­le­va­n­tes, descifra el contenido completo de una página, re­co­no­cie­n­do tanto los sinónimos como las frases hechas. Dado que la lengua no deja de cambiar, las bases de datos se amplían de forma pe­r­ma­ne­n­te. Con este método se evitan los dañinos efectos de los false drops, anuncios colocados por error en páginas donde no encajan te­má­ti­ca­me­n­te, y se mejora el targeting, porque se detectan su­b­pá­gi­nas ca­n­di­da­tas en dominios que de otra forma quedarían fuera.

Se­g­me­n­ta­ción co­n­du­c­tual

En este caso la es­tra­te­gia consiste en acompañar al usuario en la red y crear un perfil a partir de las cookies y las búsquedas que efectúa. Si se interesa por el tema “va­ca­cio­nes” es probable que reciba ofertas pu­bli­ci­ta­rias de viajes, pero si muestra un interés co­n­ti­nua­do haciendo repetidas búsquedas a propósito del tema, pulsa en anuncios o permanece el tiempo su­fi­cie­n­te en páginas sobre el mismo asunto, las he­rra­mie­n­tas registran esta in­fo­r­ma­ción en una cadena al­go­rí­t­mi­ca co­n­fo­r­ma­n­do la base de un perfil de cliente en función del cual la red pu­bli­ci­ta­ria puede ajustar las campañas di­s­po­ni­bles. El re­ta­r­ge­ti­ng funciona de forma parecida, aunque aquí se trata de recuperar a clientes.

Consejo

¿Te gustaría saber más sobre la se­g­me­n­ta­ción por co­m­po­r­ta­mie­n­to? No te pierdas nuestro artículo sobre beha­vio­ral targeting.

Se­g­me­n­ta­ción por redes sociales

Las pla­ta­fo­r­mas sociales disponen de una enorme reserva de datos sobre los usuarios, pues es en ellas donde los clientes confían sus pre­fe­re­n­cias, es­ta­ble­cen contacto con los ve­n­de­do­res y contagian a sus amigos su amor por una marca. Con ayuda de he­rra­mie­n­tas de targeting es­pe­cí­fi­cas, los anu­n­cia­n­tes lanzan pu­bli­ci­dad pe­r­so­na­li­za­da en estas pla­ta­fo­r­mas. En nuestro artículo sobre Social media ad­ve­r­ti­si­ng de­ta­lla­mos todas las opciones di­s­po­ni­bles de pu­bli­ci­dad en las redes sociales.

Errores ha­bi­tua­les y límites de la se­g­me­n­ta­ción

A la hora de llevar a cabo una se­g­me­n­ta­ción del mercado, se dan en ocasiones los llamados false drops, anuncios colocados en el lugar equi­vo­ca­do a menudo debido a los términos po­li­sé­mi­cos. Cuando una palabra clave tiene más de un si­g­ni­fi­ca­do, es posible que el anuncio aparezca donde no debe, lo cual, en el caso de keywords irre­le­va­n­tes o pe­r­ju­di­cia­les, provoca problemas de mayor en­ve­r­ga­du­ra. Tales errores dañan la campaña porque la palabra clave aparece en un contexto cargado de re­so­na­n­cias negativas o se dirige a personas que no se incluyen en el público objetivo y estas pérdidas se reflejan en el pre­su­pue­s­to. Por eso es co­n­ve­nie­n­te comprobar con an­te­la­ción si la pu­bli­ci­dad aparece en el contexto adecuado con las palabras clave se­le­c­cio­na­das.

Consejo

En Google AdWords pueden crearse campañas para las redes de display es­pe­cí­fi­cas para el público objetivo. El equipo de AdWords explica en las páginas de soporte cómo ajustar la se­g­me­n­ta­ción.

Cuando se segmenta por contexto, los banners también pueden aparecer en el sitio inade­cua­do. Si, por ejemplo, co­n­fi­gu­ras las palabras clave “Tenerife”, “vuelo”, “viaje” es probable que el anuncio aparezca en un artículo sobre el famoso accidente aéreo de 1977, cuando dos Jumbos chocaron entre sí en el ae­ro­pue­r­to de Tenerife, pues estas palabras clave también aparecen en el artículo. Los lectores podrían entonces asociar tu marca con las co­n­no­ta­cio­nes negativas de la tragedia. Conviene hacer también un análisis de contenido semántico para afinar el método aún más.

La se­g­me­n­ta­ción por canal parece una es­tra­te­gia segura, cuando en realidad este método no permite segmentar con especial precisión. Las su­b­pá­gi­nas in­tro­du­cen a menudo temas muy concretos, por eso en ellas es posible un marketing más exacto. Pero el channel targeting trabaja con ca­te­go­rías más amplias y como en estos grupos de interés la cifra probable de ventas será más bien escasa, esto supone un mal uso de la inversión.

Incluso la se­g­me­n­ta­ción por co­m­po­r­ta­mie­n­to tiene sus problemas porque, si bien es verdad que con el tiempo se construye un perfil de cliente a cuyos datos acceden los anu­n­cia­n­tes, esto solo tiene lugar una vez el usuario ha aba­n­do­na­do la página. Los anuncios persiguen entonces a los usuarios por la red incluso si ya ha efectuado una compra o su interés se decanta por otra cosa. El momento correcto no puede su­b­e­s­ti­mar­se en este método. El pre­di­c­ti­ve beha­vio­ral targeting o se­g­me­n­ta­ción pre­di­c­ti­va de la conducta va un paso más allá, pues a los datos que ya se tienen sobre la conducta en la red del usuario añade datos de registro y valores de encuestas que permiten un análisis inmediato. Los al­go­ri­t­mos utilizan entonces los perfiles para dirigirse al cliente ya en la página.

En resumen

La se­g­me­n­ta­ción del mercado convierte al marketing en lo que debería ser, pu­bli­ci­dad dirigida a su objetivo. Si se conoce al público objetivo y se publican anuncios hechos a su medida se saca mayor partido a la inversión. Al mismo tiempo, las técnicas de se­g­me­n­ta­ción son cada vez más so­fi­s­ti­ca­das. Si se lleva a cabo un análisis diario, se registra la efi­cie­n­cia de los filtros de se­g­me­n­ta­ción, se pueden ajustar y se puede reac­cio­nar de forma inmediata a cualquier cambio en el mercado.

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