Internet re­pre­se­n­ta un escenario en el que pre­se­n­tar­se a los demás, también pro­fe­sio­na­l­me­n­te. Con más de cien millones de usuarios activos, LinkedIn pertenece al grupo de las redes sociales de negocios más im­po­r­ta­n­tes. En su búsqueda de empleo y contactos, cada vez son más las personas que confían en la red, y los en­ca­r­ga­dos de personal la utilizan para encontrar a ca­n­di­da­tos in­te­re­sa­n­tes y entrar en contacto directo con ellos. Por tanto, cuanto mejor se gestione el perfil en LinkedIn, más elevada es la opo­r­tu­ni­dad de que llame la atención de los re­s­po­n­sa­bles de selección de personal. Si contactas di­re­c­ta­me­n­te con las empresas, tu perfil debería dar una impresión co­m­pe­te­n­te. El esfuerzo merece la pena. Descubre a co­n­ti­nua­ción los mejores consejos para mejorar tu perfil en LinkedIn.

¿Cómo puedes mejorar tu perfil de LinkedIn?

Pulsando en el símbolo del lápiz a la derecha de tu “Tarjeta de pre­se­n­ta­ción” se abre el menú “Editar pre­se­n­ta­ción”, donde puedes in­tro­du­cir datos pe­r­so­na­les como el nombre y los apellidos, tu posición actual o tus datos de contacto. Si clicas en el lápiz a la derecha de “In­fo­r­ma­ción de contacto”, se abre un nuevo menú (“Editar in­fo­r­ma­ción de contacto”) donde puedes indicar el nombre de tu página web y tu in­fo­r­ma­ción de contacto (dirección, número de teléfono). Arriba a la izquierda en­cue­n­tras el enlace a tu perfil público con el cual puedes comprobar cómo se muestra tu perfil a los demás usuarios, pudiendo así editar tu URL, tu contenido y tus ajustes de vi­si­bi­li­dad de la forma más adecuada.

Crear un perfil pro­fe­sio­nal en LinkedIn: los básicos

Un perfil completo que incluye todos los datos im­po­r­ta­n­tes da buena impresión y sienta las bases de un uso in­te­li­ge­n­te de la red. ¿Qué ha de tener un buen perfil de LinkedIn?

Una foto pro­fe­sio­nal

Los perfiles que incluyen una foto del usuario obtienen muchas más visitas que los que no tienen y las so­li­ci­tu­des de contacto de usuarios con una foto de perfil también se confirman más a menudo. Tu foto debería ser adecuada para tu sector pro­fe­sio­nal y tra­n­s­mi­tir una imagen de seriedad. Hay muchos usuarios que recurren a las fotos de estudio, aunque no debería parecer demasiado seria. Como siempre, una sonrisa no puede hacer daño.

Titular pro­fe­sio­nal

Aquí, junto al nombre de tu posición actual, también se indican aptitudes y cua­li­fi­ca­cio­nes re­le­va­n­tes para el sector. Esta sección es la que aparece en los re­su­l­ta­dos de Google y puede animar a un encargado de selección a hacer clic en tu perfil. Es im­po­r­ta­n­te ser auténtico y honesto.

Extracto

En esta sección tienes la opo­r­tu­ni­dad de redactar un texto breve sobre ti que aparece justo debajo de titular pro­fe­sio­nal. Es muy positivo utilizar frases cortas que destaquen la in­fo­r­ma­ción más im­po­r­ta­n­te de una forma atractiva.

Contenido mu­l­ti­me­dia

Aquí tienes la po­si­bi­li­dad de subir ciertos do­cu­me­n­tos a tu perfil, lo que puede ser útil si tienes muestras de trabajos. Esta función no está pensada para compartir fotos privadas, sino para subir archivos que fu­n­da­me­n­tan las aptitudes pro­fe­sio­na­les incluidas en el cu­rri­cu­lum vitae.

Enlaces

Aquí puedes enlazar a tu propia página web o a un proyecto online en el que has pa­r­ti­ci­pa­do. En función del sector (artistas, fo­tó­gra­fos, etc.) puede ser re­co­me­n­da­ble enlazar a un perfil en Instagram o a una cuenta en Twitter. Como en los demás casos, conviene enlazar solamente a contenido relevante para tu perfil pro­fe­sio­nal.

Formación y ex­pe­rie­n­cia

La sección “Tra­ye­c­to­ria pro­fe­sio­nal y académica” es la misma en el cu­rri­cu­lum vitae. Indicando las es­ta­cio­nes pro­fe­sio­na­les de tu carrera y las in­s­ti­tu­cio­nes donde has estudiado aumentas tu solvencia y permites a un posible visitante hacerse una idea de tu perfil pro­fe­sio­nal (por ejemplo, si indicas la uni­ve­r­si­dad en la que has estudiado). No es habitual describir de­ta­lla­da­me­n­te cada posición, pero al indicar la formación sí es aco­n­se­ja­ble destacar ciertos puntos fuertes, como la es­pe­cia­li­za­ción académica o el tema del trabajo de final de carrera.

Nota

Tu perfil de LinkedIn puede ex­po­r­tar­se como cu­rri­cu­lum vitae en formato PDF sin problemas para pre­se­n­tar­lo a una oferta de trabajo. Haz clic en el botón “Más” en tu perfil y se­le­c­cio­na “Guardar como PDF”. Con todo, un cu­rrí­cu­lum pe­r­so­na­li­za­do dejará una impresión mucho más positiva y duradera.

Aptitudes

LinkedIn permite destacar tres aptitudes, que deberían ser las más re­le­va­n­tes para un hi­po­té­ti­co se­le­c­cio­na­dor de personal y las que mejor te re­pre­se­n­tan. Si no tienes claro cuáles acentuar, echa un vistazo a los perfiles ha­bi­tua­les en tu sector. Aparte de estas tres, la pla­ta­fo­r­ma no limita el número de aptitudes que pueden indicarse, aunque estas solo se verán si se abre la pestaña. Para mantener la cre­di­bi­li­dad del perfil, conviene no exagerar en esta sección.

Logros

Esta sección comprende todas aquellas cosas que te di­s­ti­n­guen. Se trata aquí de acabar de redondear el perfil con tanta in­fo­r­ma­ción relevante como sea posible. Para mejorar tu perfil, LinkedIn ofrece estas ca­te­go­rías:

  • Pu­bli­ca­cio­nes: los autores y re­da­c­to­res pueden incluir aquí sus re­fe­re­n­cias.
     
  • Ce­r­ti­fi­ca­cio­nes: si se dispone de un ce­r­ti­fi­ca­do im­po­r­ta­n­te, este es el lugar donde indicarlo. Junto al nombre, puede indicarse también la autoridad que lo ha emitido y el número de licencia, lo que aumenta la cre­di­bi­li­dad de la in­fo­r­ma­ción.
     
  • Patentes: aquí puede indicarse si se posee una patente. Se necesitan tres datos: el nombre, la oficina de patentes donde se registró y el número de solicitud o de patente.
     
  • Cursos: puedes indicar qué fo­r­ma­cio­nes estás rea­li­za­n­do o has absuelto y vi­n­cu­lar­las a alguna posición de tu tra­ye­c­to­ria pro­fe­sio­nal o a alguna in­s­ti­tu­ción académica en tu historia.
     
  • Proyecto: es el lugar donde describir los proyectos en los que se ha trabajado y que pueden ju­s­ti­fi­car tu ex­pe­rie­n­cia. También puede co­ne­c­tar­se con tu cargo o formación actual.
     
  • Premios y re­co­no­ci­mie­n­tos: si has recibido un premio es el lugar de indicarlo.
     
  • Ca­li­fi­ca­cio­nes de pruebas: si has pasado pruebas im­po­r­ta­n­tes con buena nota, no olvides in­clui­r­las aquí. El tema del trabajo de final de carrera suele de­s­cri­bi­r­se al indicar la formación.
     
  • Idiomas: los co­no­ci­mie­n­tos de idiomas son una in­fo­r­ma­ción muy relevante en el mundo laboral moderno que no pueden obviarse, aunque tampoco so­bre­s­ti­mar­se. Un error muy común consiste en calificar como “Co­m­pe­te­n­cia bilingüe o nativa” lo que en la mayoría de los casos se ca­li­fi­ca­ría de “Co­m­pe­te­n­cia pro­fe­sio­nal”.
     
  • Empresas: quizás eres miembro de una or­ga­ni­za­ción im­po­r­ta­n­te para ti. Entonces deberías indicarlo aquí para que quien busque esa or­ga­ni­za­ción te encuentre en los re­su­l­ta­dos.

Intereses

Aquí aparecen los enlaces a las páginas que sigues en la pla­ta­fo­r­ma: empresas, in­s­ti­tu­cio­nes aca­dé­mi­cas, grupos de interés y aso­cia­cio­nes. Es co­n­ve­nie­n­te seguir solo a aquellas páginas que te re­pre­se­n­ten de alguna forma y guarden relación sobre todo con tu tra­ye­c­to­ria o tus intereses pro­fe­sio­na­les. Si bien nada impide que sigas grupos sobre aficiones privadas, es im­po­r­ta­n­te no perder de vista cómo los van a in­te­r­pre­tar los en­ca­r­ga­dos de reclutar personal. Un grupo con ciertas co­n­no­ta­cio­nes políticas podría in­te­r­pre­tar­se de forma co­n­tro­ve­r­ti­da, por ejemplo. En última instancia, lo im­po­r­ta­n­te es que con tu perfil tra­n­s­mi­tas una imagen pro­fe­sio­nal.

El perfil perfecto de LinkedIn: co­n­sí­gue­lo con estos consejos

En LinkedIn, si un perfil da una impresión pro­fe­sio­nal puede abrir muchas puertas. Además de ofrecer un buen resumen de tu tra­ye­c­to­ria pro­fe­sio­nal, tus aptitudes y tus logros, con él puedes co­ne­c­tar­te con personas a las que quizá no enviarías una solicitud de contacto en Facebook, esto es, a colegas, su­pe­rio­res y re­s­po­n­sa­bles de tomar las de­ci­sio­nes en tu ámbito pro­fe­sio­nal. En las pe­ti­cio­nes de contacto en LinkedIn, ambas partes se be­ne­fi­cian de una expansión de su red de contactos, que no deja de ser la mejor forma de apro­ve­char las opo­r­tu­ni­da­des que brinda la pla­ta­fo­r­ma.

Esto sucede cuando el perfil convence a quien te visita de que tienes algo in­te­re­sa­n­te que aportar a su red de contactos. El perfil es el corazón de la pla­ta­fo­r­ma y debería mostrarse de la mejor forma sin di­fe­re­n­ciar entre colegas, empleos po­te­n­cia­les o contactos en el sector. Sigue nuestros consejos para sacar todo el provecho a LinkedIn.

Consejo

Echa un vistazo al uso que hacen las empresas de LinkedIn para entender cómo se le saca todo el partido a la red. Si quieres llamar la atención de las compañías en la pla­ta­fo­r­ma, ver lo que hacen “los demás” no está de más.

Editar el URL de tu perfil público

Cuando se crea un perfil en LinkedIn, la pla­ta­fo­r­ma genera un URL au­to­má­ti­co llamado vanity URL o vanity link, una dirección corta, fácil de recordar y pe­r­so­na­li­za­ble que añade co­m­pe­te­n­cia a tu perfil.

Para editarlo, abre tu perfil público y allí haz clic en “Editar URL”. Decántate por un enlace breve y conciso y que te ide­n­ti­fi­que a primera vista.

Crear una insignia de perfil público

¿Te gustaría facilitar que cualquier usuario se ponga en contacto contigo? El botón de LinkedIn “Ver perfil” puede in­se­r­tar­se sin problemas prá­c­ti­ca­me­n­te en todas partes, como en la firma de correo ele­c­tró­ni­co o en un blog. Estos botones reciben aquí el nombre de “Insignias de perfil público” y están di­s­po­ni­bles en diversos diseños. Para im­ple­me­n­tar­lo también has de abrir tu perfil público.

Consejo

¿Cómo tejer una red de contactos? Para comenzar, es buena idea re­la­cio­nar­se con contactos conocidos como co­m­pa­ñe­ros de trabajo y de estudios y amigos. En la función “Personas que quizá conozcas” se te mostrarán perfiles afines con los que podrías conectar. Para conectar con miembros de tu propio sector pro­fe­sio­nal se re­co­mie­n­da ingresar en grupos re­le­va­n­tes en este sentido y compartir las pu­bli­ca­cio­nes en “Pulse”, el canal de noticias de LinkedIn.

Enlazar páginas web

En tu perfil de usuario puedes añadir un enlace a tu proyecto web, cuyo texto ancla puede pe­r­so­na­li­zar­se. Para hacerlo has de abrir el punto “In­fo­r­ma­ción de contacto” en el cuadro “Editar pre­se­n­ta­ción” y añadir tantos sitios como sea necesario, señalando una categoría para cada uno de ellos: personal, pro­fe­sio­nal, blog, RSS-Feed o cartera (porfolio).

Optimizar el perfil para los bu­s­ca­do­res (SEO)

La op­ti­mi­za­ción para los bu­s­ca­do­res es un te­rri­to­rio muy amplio que también comprende a las redes sociales y los perfiles, donde se incluye el de LinkedIn. Esto implica incluir en él las palabras clave por las que podría cla­si­fi­car­se en el buscador. Si un usuario busca en Google con esas palabras o con esos temas, puede que dé con tu perfil. Conviene utilizar solo palabras clave realmente re­le­va­n­tes para tu profesión. También se requiere poner cuidado en la creación del titular pro­fe­sio­nal, porque es el que aparece en los re­su­l­ta­dos de Google.

Añadir muestras de trabajos

Una forma en auge de reclutar empleados es la búsqueda directa. Así, muchas empresas buscan ac­ti­va­me­n­te al empleado perfecto en las redes de negocios, razón de más para mejorar tu perfil de LinkedIn colgando algunos archivos de vídeo, imagen o texto o en­la­zar­los si, por ejemplo, los alojas en tu propia página web. Con ellas los clientes po­te­n­cia­les también pueden hacerse una idea de tu trabajo. Otra opción es añadir en tu ex­pe­rie­n­cia laboral archivos mu­l­ti­me­dia sobre las di­fe­re­n­tes es­ta­cio­nes de tu tra­ye­c­to­ria y mo­s­trar­los en el perfil.

Sacarle provecho al “Extracto”

El campo “Extracto” contiene un texto breve que aparece justo debajo de tu in­fo­r­ma­ción personal. Muchos usuarios su­b­e­s­ti­man su im­po­r­ta­n­cia pese a que forma parte de la primera in­fo­r­ma­ción que se lee cuando se abre el perfil. En este pequeño cuadro tienes la opo­r­tu­ni­dad de hablar de ti de una forma más libre. Puede uti­li­zar­se como una especie de preámbulo que pretende dar una primera impresión del candidato.

Piensa bien qué es lo que deberían saber de ti los re­s­po­n­sa­bles de se­le­c­cio­nar personal para pro­po­r­cio­nar­les una imagen auténtica y co­n­vi­n­ce­n­te de tu persona y formula el resumen de la forma más compacta posible, pro­cu­ra­n­do la densidad justa de palabras clave. Utiliza términos típicos del sector y aquellos que te po­si­cio­nan como experto. Si bien la ori­gi­na­li­dad está bien vista, no se ha de perder el tono pro­fe­sio­nal del perfil.

Mejorar tu perfil en LinkedIn pau­la­ti­na­me­n­te

Haber creado un perfil con el que estás sa­ti­s­fe­cho no es el final del camino. Al contrario, debes ocuparte de ac­tua­li­zar­lo re­gu­la­r­me­n­te. Si obtienes ca­li­fi­ca­cio­nes, co­no­ci­mie­n­tos, aptitudes, etc., se han de añadir al currículo. Muchos usuarios se ocupan de su perfil solo cuando están buscando ac­ti­va­me­n­te empleo, pero si se hace este trabajo pro­gre­si­va­me­n­te, se está mejor preparado cuando llegue el momento de en­fre­n­tar­se al mercado de trabajo.

Na­tu­ra­l­me­n­te, no solo es im­po­r­ta­n­te cuidar de que el perfil esté ac­tua­li­za­do, sino también de ampliar la red de contactos y de mostrarse activo en la pla­ta­fo­r­ma co­m­pa­r­tie­n­do y co­me­n­ta­n­do contenido. Esto hace que te ganes la atención de usuarios que podrían ser re­le­va­n­tes en el futuro.

Qué evitar en el perfil de LinkedIn

LinkedIn ofrece múltiples po­si­bi­li­da­des para pe­r­so­na­li­zar los perfiles, pero como red pro­fe­sio­nal su objetivo es conectar personas en el ámbito de los negocios. Por eso, no deberías utilizar a la pla­ta­fo­r­ma como si fuera una red social más. Aquí valen unas reglas más estrictas y se espera mantener una cierta etiqueta. Considera a LinkedIn como un club exclusivo en el que has de dejarte ver con tu mejor traje.

Esto es lo que deberías evitar en tu perfil:

Contenido no pro­fe­sio­nal

¿Necesitas colgar un vídeo o una foto que te han parecido graciosos? ¿Has leído re­cie­n­te­me­n­te una pu­bli­ca­ción in­te­re­sa­n­te ajena al mundo del trabajo? LinkedIn no es la pla­ta­fo­r­ma adecuada para el tipo de contenido que sí se comparte en Facebook o Twitter. Por lo general, en LinkedIn se tiene una lista de contactos diferente que incluye a co­m­pa­ñe­ros de trabajo, su­pe­rio­res y otros contactos del mundo de los negocios y estas personas se interesan por ti pri­mo­r­dia­l­me­n­te como contacto pro­fe­sio­nal. Por eso, antes de publicar contenido en LinkedIn, piensa bien si mejorará o pe­r­ju­di­ca­rá tu imagen.

El perfil no es un campo de pruebas

LinkedIn es como un evento con código de vestuario en el que todos los invitados se comportan según una de­te­r­mi­na­da etiqueta. Y si es cierto que puede valorarse muy bien tener una imagen original e in­te­re­sa­n­te, esto no significa mostrarse en ropa de playa. Tu titular pro­fe­sio­nal debería mostrarte como candidato en potencia, no en tu faceta más personal, puesto que lo que buscan los re­clu­ta­do­res es in­fo­r­ma­ción sobre tu perfil pro­fe­sio­nal. Porque, al fin y al cabo, se trata de esto: el perfil debe contener de forma compacta y atractiva las cua­li­fi­ca­cio­nes y aptitudes más im­po­r­ta­n­tes. Si pretendes llamar la atención con otros aspectos, pones en juego tu cre­di­bi­li­dad.

Consejo

No pierdas nunca de vista las di­fe­re­n­cias de Facebook, Instagram o Twitter con LinkedIn. En esta última presentas una imagen ideal de ti mismo, mientras que en las redes sociales te muestras en tu entorno íntimo. Como en la vida real, siempre es una buena idea separar lo privado de lo pro­fe­sio­nal.

Evita la in­fo­r­ma­ción poco precisa

Procura plasmar de la forma más exacta posible quién eres, dónde has trabajado o trabajas y qué ofreces. Los es­tu­dia­n­tes hacen bien en no solo definirse como es­tu­dia­n­tes, sino en indicar su es­pe­cia­li­za­ción, el nombre del oficio debería describir de modo preciso el cargo y no indicar solo “marketing” sino detallar que se trabaja como “Director de marketing de co­n­te­ni­dos”. Los re­s­po­n­sa­bles de reclutar personal prestan atención a esta in­fo­r­ma­ción y pro­ba­ble­me­n­te buscan con estos términos exactos.

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