Un Mac lento te hace perder tiempo y dificulta el trabajo. Pero no tienes que aco­s­tu­m­brar­te a la temida rueda de colores que gira sobre su propio eje. Hay algunas formas sencillas de mejorar el re­n­di­mie­n­to del Mac sin acudir a un experto en in­fo­r­má­ti­ca. Descubre aquí cómo limpiar tu Mac para que vaya más rápido y optimizar su re­n­di­mie­n­to.

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Consejo 1: análisis de Mac con Monitor de Actividad

Con el Monitor de Actividad, de­s­cu­bri­rás primero qué programas consumen más recursos y ra­le­n­ti­zan el Mac. Para acceder a la pantalla, introduce el término “monitor de actividad” en el campo de búsqueda del Finder. También puedes en­co­n­trar­lo en “Uti­li­da­des” en tu carpeta de apli­ca­cio­nes.

El Monitor de Actividad muestra el uso de la CPU, la memoria, la energía, el disco duro y la red que hacen tus programas. Si quieres hacer que tu Mac vaya más rápido presta especial atención al uso de la CPU. Haz clic en “% CPU” para enumerar todos los procesos de mayor a menor consumo. Comprueba el gráfico de carga de la memoria en “Memoria”: si ves barras amarillas o rojas, tu memoria de trabajo ya no es su­fi­cie­n­te.

En el Monitor de Actividad, puedes mejorar el re­n­di­mie­n­to del Mac cerrando procesos in­di­vi­dua­les. Esto suele ser una solución temporal, porque lo más probable es que tu Mac necesite una limpieza correcta para liberarlo pe­r­ma­ne­n­te­me­n­te de los programas no uti­li­za­dos.

Nota

En todos los Mac existe también una versión reducida del Monitor de Actividad. Puedes acceder al Monitor de Actividad de Mac con la co­m­bi­na­ción de teclas Cmd + Alt + Esc y cerrar in­me­dia­ta­me­n­te los programas co­n­ge­la­dos.

Consejo 2: ordena tu es­cri­to­rio

Un es­cri­to­rio lleno de carpetas y archivos no solo es confuso, sino que también pone a prueba la memoria de trabajo. Limpia el es­cri­to­rio cla­si­fi­ca­n­do tus archivos en carpetas y al­ma­ce­ná­n­do­los en “Todos mis archivos” del ex­plo­ra­dor en lugar de hacerlo di­re­c­ta­me­n­te en el es­cri­to­rio.

Desactiva también la vista previa de los iconos de los archivos que pe­r­ma­ne­z­can en el es­cri­to­rio. Para ello, haz clic con el botón derecho del ratón en Mac en el es­cri­to­rio y se­le­c­cio­na “Mostrar opciones de vi­sua­li­za­ción”. A co­n­ti­nua­ción, elimina la marca de ve­ri­fi­ca­ción de la opción “Icono con pre­vi­sua­li­za­ción”.

Consejo 3: cerrar los programas en segundo plano

Cuando arranca tu Mac, a menudo se inician programas que no necesitas. Puedes optimizar el re­n­di­mie­n­to del Mac de­te­nie­n­do el inicio de sesión au­to­má­ti­co de estos servicios. Por cierto, también puedes aplicar este consejo para mejorar el re­n­di­mie­n­to de Windows 10.

En el caso de los di­s­po­si­ti­vos Mac, haz clic en el icono de la manzana situado en la parte superior izquierda del es­cri­to­rio y se­le­c­cio­na la opción “Pre­fe­re­n­cias del sistema”. A co­n­ti­nua­ción, haz clic en “Usuarios y grupos” y se­le­c­cio­na la pestaña “Ítems de inicio”. Se­le­c­cio­na los objetos que no deseas que tu Mac inicie au­to­má­ti­ca­me­n­te y, a co­n­ti­nua­ción, haz clic en el icono del signo menos.

Consejo 4: borrar la caché del sistema

Muchos sistemas tienen una caché que puede vaciarse ma­nua­l­me­n­te. También puedes mejorar la velocidad de tu iMac o MacBook con esta opción.

Primero cierra todas las apli­ca­cio­nes y pulsa la co­m­bi­na­ción de teclas [Shift] + [Cmd] + [G]. A co­n­ti­nua­ción, escribe “/Library/Caches” en la línea de texto para acceder a la carpeta de caché. Haz clic en “Ir”. Se­le­c­cio­na los archivos te­m­po­ra­les que deseas eliminar y arrá­s­tra­los a la papelera. Si estás seguro de que no quieres restaurar los archivos borrados, vacía la papelera de reciclaje a co­n­ti­nua­ción.

Consejo 5: apagar y ac­tua­li­zar servicios de Mac

También puedes mejorar la velocidad de tu Mac des­ac­ti­va­n­do funciones y servicios del sistema in­ne­ce­sa­rios. Haz clic en el icono de la manzana en la parte superior izquierda de tu es­cri­to­rio, se­le­c­cio­na la opción “Pre­fe­re­n­cias del sistema” y luego ve a “Compartir”. Allí puedes des­ac­ti­var algunos servicios, como el de “Compartir Bluetooth”.

En las pre­fe­re­n­cias del sistema también puedes usar “Ac­tua­li­za­ción de software” para comprobar si existen ac­tua­li­za­cio­nes de Apple para tu sistema. No­r­ma­l­me­n­te, un sistema ac­tua­li­za­do suele sufrir menos pérdidas de velocidad.

Consejo 6: limpiar el disco duro

La mayoría de los Mac modernos están equipados con discos duros SSD, por lo que no hay que de­s­fra­g­me­n­tar­los. Si todavía tienes un disco duro antiguo, la he­rra­mie­n­ta iDefrag puede ser una buena opción. No obstante, puedes hacer que tu Mac vaya más rápido limpiando tu disco duro. Esto se debe a que tu sistema operativo necesita alrededor del diez por ciento de tu memoria total para almacenar datos te­m­po­ra­les.

Haz clic en el icono de la manzana en la parte superior izquierda de tu es­cri­to­rio y ve a “Acerca de este Mac”. A co­n­ti­nua­ción, se­le­c­cio­na “Al­ma­ce­na­mie­n­to” y “Gestionar...”. Se abrirá una ventana que te ofrecerá varias opciones para gestionar tus datos. Con “Revisar archivos” puedes comprobar el tamaño de los archivos y eli­mi­nar­los o moverlos a un disco duro externo.

Consejo 7: re­in­s­ta­lar el sistema operativo

Si tu equipo Mac no solo va lento, sino que además tiene di­fi­cu­l­ta­des para arrancar, puede ser útil arrancar el sistema en modo seguro para recopilar in­fo­r­ma­ción sobre un programa dañado que esté ra­le­n­ti­za­n­do el Mac. En algunos casos, también vale la pena re­in­s­ta­lar co­m­ple­ta­me­n­te el sistema operativo. Antes de hacerlo, asegúrate de crear una copia de seguridad para que tus datos no se pierdan. Tras la re­s­tau­ra­ción al estado de fábrica, el sistema operativo se vuelve a instalar de cero.

Consejo

Haciendo copias de seguridad au­to­má­ti­cas de tu sma­r­t­pho­ne, ordenador y tablet, MyBackup de IONOS protegerá tus datos más im­po­r­ta­n­tes. Solo tienes que se­le­c­cio­nar una tarifa, co­n­fi­gu­rar­la una vez y disfrutar de tu elección mientras el programa se encarga de todo.

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