Los editores de texto son casi tan antiguos como los or­de­na­do­res. Estos re­em­pla­za­ron a las llamadas pe­r­fo­ra­do­ras de tarjetas en calidad de in­te­r­fa­ces de trabajo para programas de ordenador y datos y po­si­bi­li­ta­ron, sobre todo debido a los te­r­mi­na­les mecánicos de entonces, las mo­di­fi­ca­cio­nes in­di­vi­dua­les de las líneas de los archivos de texto. Con el de­sa­rro­llo de los te­r­mi­na­les in­fo­r­má­ti­cos fueron apa­re­cie­n­do los primeros editores de texto orie­n­ta­dos a las pantallas, tales como la co­mpu­tado­ra central O26 (1967) y el editor Vi para UNIX (1976), que todavía forma parte del estándar de muchas di­s­tri­bu­cio­nes.

Ac­tua­l­me­n­te, los editores de texto siguen teniendo la función de mostrar y editar el contenido de los archivos de texto. No obstante, los programas modernos están provistos de un gran número de ex­te­n­sio­nes para fa­ci­li­tar­les el trabajo a los usuarios. Entre ellas se en­cue­n­tran las funciones de búsqueda, el co­m­ple­ta­mie­n­to au­to­má­ti­co de código o la po­si­bi­li­dad de destacar patrones si­n­tá­c­ti­cos. Un clásico entre los editores de texto de última ge­ne­ra­ción es Vim. Este editor Linux im­pre­sio­na por su amplia fu­n­cio­na­li­dad y está di­s­po­ni­ble para diversas pla­ta­fo­r­mas.

¿Qué es Vim?

Ya que el editor vi para UNIX no era apto para usarse en or­de­na­do­res Amiga, el in­fo­r­má­ti­co nee­r­la­n­dés Bram Moolenaar de­sa­rro­lló, en 1988, la primera versión del editor Vim. El editor Stevie, réplica de vi, fue la base para su obra, que al principio aún llevaba el nombre vi IMitation y fue li­ce­n­cia­da bajo GPL (GNU General Public License). A la versión para Amiga le su­ce­die­ron, en 1992, equi­va­le­n­tes para UNIX y MS-DOS y fue en esta época cuando el acrónimo del editor de textos adquirió su si­g­ni­fi­ca­do actual: Vi IMproved (del inglés improved = “mejorado”). Desde entonces, el editor ha ex­pe­ri­me­n­ta­do diversas mejoras, por lo que hoy en día es una de las so­lu­cio­nes más completas en este ámbito. Vim funciona en modo de texto en cada terminal y se opera ma­yo­ri­ta­ria­me­n­te a través del teclado, mientras que las po­si­bi­li­da­des con el ratón están es­tri­c­ta­me­n­te re­s­tri­n­gi­das. De manera opcional, también dispone de diversas in­te­r­fa­ces gráficas y el editor se pone en marcha mediante el archivo de co­n­fi­gu­ra­ción .vimrc.

El editor Vim dispone de varios modos. In­de­pe­n­die­n­te­me­n­te del modo que esté activo, los ca­ra­c­te­res in­tro­du­ci­dos serán in­te­r­pre­ta­dos de di­fe­re­n­tes maneras. Esta es­tru­c­tu­ra es lo que lo di­fe­re­n­cia de otros editores Linux, una ca­ra­c­te­rí­s­ti­ca que plantea di­fi­cu­l­ta­des para usuarios sin ex­pe­rie­n­cia y que po­si­bi­li­ta a los más avanzados trabajar con mayor rapidez y efi­cie­n­cia. En la siguiente tabla se muestra cómo funciona el modo básico:

ModoTra­du­c­ciónDe­s­cri­p­ción
normal modeModo normal, también de­no­mi­na­do modo comandoModo en el que se ejecuta Vim; las abre­via­tu­ras de teclado permiten copiar o desplazar líneas o formatear texto.
insert modeModo inserciónEste modo permite la edición directa de texto tal y como se realiza en los editores Linux. Hay teclas o co­m­bi­na­cio­nes de teclas que tienen una función es­pe­cí­fi­ca, como la tecla ESC para volver al modo normal.
visual modeModo visualPermite marcar y resaltar por líneas, por ca­ra­c­te­res o por bloques, las áreas que vayan a ser editadas con comandos en el modo normal o en el modo de línea de comandos.
select modeModo selecciónEn este modo se reemplaza el fragmento de texto se­le­c­cio­na­do por un fragmento nuevo.
command-lineModo de línea de comandosEste modo sirve para insertar los comandos ex clásicos, el comando de filtro “!” y los comandos de búsqueda “/” y “?”; una vez eje­cu­ta­dos los comandos co­rre­s­po­n­die­n­tes, Vim vuelve au­to­má­ti­ca­me­n­te al modo comando.
ex-modeModo exEste modo tiene su origen en el editor de UNIX ex, aunque se di­fe­re­n­cia de él en lo que respecta al modo de línea de comandos en el que se tienen que es­pe­ci­fi­car los comandos de ex vi o visual para volver al modo normal.

Ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas más im­po­r­ta­n­tes del editor Vim

La ventaja de Vim frente al editor de texto Linux vi reside, sobre todo, en su amplitud de funciones. Este editor de código abierto se beneficia, pri­n­ci­pa­l­me­n­te, de la abu­n­da­n­cia de ex­te­n­sio­nes y po­si­bi­li­da­des de co­n­fi­gu­ra­ción. El manejo de la he­rra­mie­n­ta es, además, más sencillo, aunque al principio no sea pre­ci­sa­me­n­te intuitivo debido a la co­m­ple­ji­dad del programa. Como respuesta, Vim incluye una serie de opciones de ayuda, como por ejemplo las diversas funciones de búsqueda y un compendio de archivos con in­fo­r­ma­ción valiosa entre los que se incluyen tu­to­ria­les de Vim y preguntas fre­cue­n­tes. El resalte de la sintaxis para más de 500 idiomas y tipos de archivos hace que se puedan editar archivos de texto con rapidez y sin problemas. A esto se añaden las diversas mo­di­fi­ca­cio­nes, como las ya me­n­cio­na­das in­te­r­fa­ces gráficas de usuario, que aumentan la usa­bi­li­dad co­n­si­de­ra­ble­me­n­te. Merecen una mención especial las im­ple­me­n­ta­cio­nes como gVim, con opciones de menú adi­cio­na­les en forma de gráfico y su extensión Cream, con la que se pueden ejecutar los comandos más im­po­r­ta­n­tes por medio del ratón. A co­n­ti­nua­ción te ofrecemos una lista de las pri­n­ci­pa­les ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas de Vim:

  • Co­rre­c­ción or­to­grá­fi­ca: esta se activa por medio del comando set spell; los di­c­cio­na­rios para cada una de las lenguas pueden de­s­ca­r­gar­se y ampliarse ma­nua­l­me­n­te.
  • Función au­to­co­m­ple­tar: se puede utilizar en el modo insertar mediante las co­m­bi­na­cio­nes de teclas [Ctrl] + [n] o [Ctrl] + [p].
  • Pestañas: se pueden abrir archivos di­fe­re­n­tes o iguales en di­fe­re­n­tes pestañas con ventanas de vi­sua­li­za­ción distintas.
  • Función hacer/deshacer ilimitada: los cambios pueden des­ha­ce­r­se o re­s­ta­ble­ce­r­se de manera ilimitada, incluso si se ha cerrado el editor Linux.  
  • Numerosos archivos en tiempo de ejecución: estos contienen di­fe­re­n­tes reglas para la se­ña­li­za­ción de la sintaxis y el sangrado, para la paleta de colores, para las ex­te­n­sio­nes estándar, etc.
  • Lenguaje de scripts propio: Vim puede ampliarse fá­ci­l­me­n­te con el lenguaje de scripts Vimscript.
  • Macros: para ejecutar scripts o cadenas de comandos de manera sencilla se pueden ejecutar o grabar macros.
  • Cifrado: los archivos de Vim pueden cifrarse mediante el algoritmo Blowfish.
  • Plegado: los grupos de textos o los fra­g­me­n­tos de sintaxis pueden plegarse (en inglés fold = “plegar”) para aumentar la vi­si­bi­li­dad.

¿Cómo se puede instalar Vim?

Como ya se ha me­n­cio­na­do, Vim es válido para usarse en todo tipo de pla­ta­fo­r­mas. En la página oficial del editor se puede acceder a los archivos de descarga para todo tipo de sistemas Linux, UNIX, Windows, Amiga o Mac OS y para di­fe­re­n­tes versiones, así como a consejos para su in­s­ta­la­ción. Si quieres instalar el editor Vim en un ordenador Windows, puedes recurrir a dos po­si­bi­li­da­des:

  1. Descarga el archivo de in­s­ta­la­ción propia .exe desde el di­re­c­to­rio para PC e inicia la in­s­ta­la­ción haciendo doble clic en él.
  2. Escoge una de las tres in­te­r­fa­ces que aparecen en el mismo di­re­c­to­rio – gvim74.zip, gvim74ole.zip o gvim73_46_s.zip – y de­s­cá­r­ga­la. Adi­cio­na­l­me­n­te, necesitas el archivo en tiempo de ejecución vim74rt.zip, que también forma parte del di­re­c­to­rio. Una vez hayas de­s­ca­r­ga­do ambos archivos .zip, de­s­co­m­prí­me­los en un mismo di­re­c­to­rio del ordenador.  

El archivo de in­s­ta­la­ción para las di­s­tri­bu­cio­nes de Linux suele estar incluido en la mayoría de ad­mi­ni­s­tra­do­res de paquetes. Por lo tanto, puedes instalar Vim fá­ci­l­me­n­te según el patrón habitual a través del comando:

sudo apt-get install vim

También puedes descargar los archivos fuente, por ejemplo en el di­re­c­to­rio GitHub del editor de textos, para estar seguro de que se instala la última versión o si estás planeando realizar cambios en el código fuente.

¿En qué se di­fe­re­n­cia Vim de otros editores?

Las pri­n­ci­pa­les ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas que di­fe­re­n­cian a Vim de otros editores son sus di­fe­re­n­tes modos, el papel decisivo de los métodos abre­via­dos de teclado y sus funciones prá­c­ti­ca­me­n­te ili­mi­ta­das. Sin embargo, aunque estas re­pre­se­n­tan diversas ventajas, la situación cambia en lo que respecta a la facilidad de uso. Aunque la usa­bi­li­dad no es uno de los puntos fuertes del editor Linux, esta co­n­s­ti­tu­ye un aspecto muy valioso para los pro­gra­ma­do­res pro­fe­sio­na­les. Sin embargo, el verdadero reto está en aprender cómo funciona. Hay editores de texto para Windows y Linux que tienen ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas similares, como es el caso de Emacs, Nano, Sublime Text o Textadept, que, al no ser modulares, son más in­tui­ti­vos para los usuarios menos ex­pe­ri­me­n­ta­dos. Comenzar a usar Vim no es tan difícil ya que se cuenta con una gran comunidad de apoyo de­sa­rro­lla­da en el trascurso de las últimas décadas en torno a esta he­rra­mie­n­ta de código abierto. Gracias ella, no solo aumenta el número de útiles ex­te­n­sio­nes, las cuales pueden en­co­n­trar­se, por ejemplo, en Wi­mA­we­so­me, sino que también existen diversos manuales online, foros, wikis y tu­to­ria­les que arrojan luz a las dudas y los problemas que surgen y que son ge­s­tio­na­dos o ela­bo­ra­dos por los in­te­gra­n­tes de dicha comunidad. Un valioso y original ejemplo es el juego educativo online Vim Ad­ve­n­tu­res, con el que apre­n­de­rás cómo funciona el editor de textos de manera lúdica.

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