Cómo instalar Proxmox en un servidor bare metal
Proxmox VE es una plataforma de virtualización muy utilizada que puedes instalar directamente en un servidor bare metal. En esta guía te mostramos paso a paso qué requisitos debes cumplir, cómo preparar tu sistema y cómo configurar Proxmox correctamente.
Paso 1: preparar un servidor adecuado
Antes de empezar a instalar Proxmox, debes asegurarte de que dispones de un servidor adecuado. Proxmox requiere como mínimo un procesador de 64 bits con extensiones de virtualización, así como al menos 8 GB de RAM. No obstante, se recomiendan 16 GB o más para obtener un rendimiento óptimo. También necesitas suficiente espacio de almacenamiento en SSD o HDD. Lo ideal es configurar los discos en un arreglo RAID para mejorar la seguridad y disponibilidad de los datos.
Además, conviene revisar las interfaces de red del servidor y asegurarse de que pueden configurarse correctamente, ya que Proxmox permite crear múltiples redes virtuales para máquinas virtuales y contenedores. Tanto la velocidad como la estabilidad de la conexión de red influyen directamente en el rendimiento de la virtualización.
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Paso 2: descargar la ISO de instalación de Proxmox
En este segundo paso, accede a la página oficial de Proxmox y descarga la ISO más reciente de Proxmox. Esta imagen contiene todos los paquetes necesarios para instalar Proxmox directamente sobre el hardware. Guarda el archivo en el ordenador desde el que vayas a crear el medio de instalación.
Comprueba la integridad del archivo ISO usando la suma de verificación SHA256 proporcionada. Así evitarás errores durante la instalación.
En Linux puedes verificarla con:
sha256sum proxmox-ve_x.iso
En Windows:
Get-FileHash proxmox-ve_x.iso -Algorithm SHA256
Recuerda sustituir la x por la versión correspondiente de Proxmox.
Paso 3: crear un medio de instalación arrancable
En este tercer paso necesitas crear un medio de instalación arrancable para que tu servidor bare metal pueda iniciar desde la ISO de Proxmox. Para ello puedes usar una unidad USB o un DVD, en los que grabarás la ISO descargada.
En Linux, la herramienta de línea de comandos dd es ideal para transferir la ISO directamente a la memoria USB:
sudo dd if=proxmox-ve_x.iso of=/dev/sdX bs=4M status=progress
sudo syncbashSustituye /dev/sdX por la ruta de tu unidad USB e introduce el número de versión correspondiente en el nombre de la ISO. En Windows, puedes utilizar la herramienta Rufus para grabar la ISO en un USB.
Paso 4: arrancar el servidor desde el USB o el DVD
Conecta al servidor el medio de instalación arrancable que creaste en el paso anterior. Reinicia el equipo y accede al BIOS justo al encenderlo. Dependiendo del fabricante, se accede normalmente con teclas como F2, Supr o Esc. Si no estás seguro, consulta el manual del servidor para conocer la combinación exacta.
Activa en el BIOS/UEFI las extensiones de virtualización del procesador (Intel VT-x o AMD-V), necesarias para que Proxmox pueda ejecutar máquinas virtuales con buen rendimiento. También es aconsejable activar IOMMU para permitir la asignación directa de recursos de hardware.
Asegúrate además de que el orden de arranque esté configurado para iniciar primero desde el USB o el DVD. Guarda los cambios. Con esto, tu servidor estará listo para cargar el medio de instalación de Proxmox y comenzar el proceso. Tras reiniciar, el servidor debería arrancar automáticamente desde el instalador y mostrar el menú inicial de instalación.
Paso 5: instalar Proxmox
El asistente de instalación te guiará de forma sencilla a través de los pasos básicos para instalar Proxmox. Primero deberás seleccionar la unidad de destino en la que se instalará el sistema. A continuación, configura la zona horaria, el país y la distribución del teclado. Después crea una cuenta de administrador con tu contraseña y proporciona una dirección de correo electrónico válida para recibir notificaciones del sistema.
Paso 6: configurar la red
Una red correctamente configurada es esencial para el funcionamiento de Proxmox, ya que tanto la gestión a través de la interfaz web como el acceso a actualizaciones y la comunicación entre máquinas virtuales requieren una conexión estable. Durante la instalación deberás configurar la interfaz de red del servidor. Puedes elegir entre asignar una dirección IP estática o usar DHCP. En entornos de producción se recomienda utilizar una IP estática, ya que garantiza una accesibilidad fiable del servidor y conexiones más estables para máquinas virtuales y clústeres.
Después de configurarla, conviene comprobar que la interfaz de red funciona correctamente. En Linux puedes ver la configuración de red actual con:
ip abashAdemás, puedes hacer una prueba de ping sencilla para verificar la conectividad con un servidor externo. Si la prueba es satisfactoria, la red está correctamente configurada y lista para que Proxmox la utilice.
Paso 7: finalizar la instalación y reiniciar el servidor
Una vez que hayas completado todos los datos en el asistente, Proxmox iniciará automáticamente el proceso de instalación. Este paso puede tardar varios minutos, ya que el sistema instala los paquetes necesarios, formatea las particiones y aplica la configuración básica. Cuando la instalación haya terminado, retira el medio de instalación para evitar que el servidor arranque de nuevo desde el USB o el DVD. Después reinicia el servidor.
Al iniciar, verás la pantalla de arranque de Proxmox VE, lo que confirma que la instalación se ha realizado correctamente. A partir de este momento podrás administrar el servidor desde la interfaz web de Proxmox.
Paso 8: primer acceso a la interfaz web de Proxmox
En otro ordenador, abre tu navegador y accede a la interfaz web de Proxmox mediante la dirección:
https://<SERVER_IP>:8006Sustituye <SERVER_IP> por la dirección IP que configuraste previamente en tu servidor. Inicia sesión con las credenciales de administrador que configuraste durante la instalación.
Activa SSH en Proxmox para poder administrar el servidor también desde la línea de comandos. De este modo podrás realizar tareas administrativas incluso cuando no utilices la interfaz web.
Una vez dentro, podrás crear tus primeras máquinas virtuales y contenedores, configurar pools de almacenamiento, definir redes y planificar copias de seguridad. Además, tu servidor puede funcionar no solo como plataforma de virtualización clásica, sino también como servidor de archivos Proxmox para acceso centralizado a datos o como un Proxmox Backup Server para realizar copias de seguridad periódicas de tus máquinas virtuales.
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