El sueño de Internet: ofrecer cursos de formación gratuitos y con un número de pa­r­ti­ci­pa­n­tes ilimitado. Con los MOOC (massive open online courses), también conocidos como COMA en español (curso online masivo y abierto), la educación está empezando a estar al alcance de todos. Disponer de conexión a Internet y contar con la mo­ti­va­ción necesaria son los únicos re­qui­si­tos para pa­r­ti­ci­par en cua­l­quie­ra de los cursos ofrecidos sobre di­fe­re­n­tes temáticas, donde para comunicar el contenido no solo se recurre a los métodos más comunes, como vídeos o textos es­pe­cia­li­za­dos, sino que en ocasiones también se utilizan otros métodos de apoyo que la te­c­no­lo­gía hace posibles, como la in­ter­ac­ción entre los pa­r­ti­ci­pa­n­tes. Pero ¿son todo ventajas? ¿Existen di­fe­re­n­cias?

¿Qué son los MOOC?

Internet siempre se ha ca­ra­c­te­ri­za­do por ser el espacio virtual para el in­te­r­ca­m­bio de co­no­ci­mie­n­tos. De hecho, hoy más que nunca se recurre a la World Wide Web para obtener in­fo­r­ma­ción de cualquier tipo. Wikipedia es, a día de hoy, la en­ci­clo­pe­dia online más visitada. Aunque con Internet el usuario tiene ante sí prá­c­ti­ca­me­n­te el saber mundial al completo, a menudo tiene que arre­glár­se­las solo para encontrar todo lo que necesita: la in­fo­r­ma­ción no siempre es completa y la po­si­bi­li­dad de realizar preguntas sobre un tema se reduce.

No ocurre así en las escuelas y uni­ve­r­si­da­des, donde los temas se abordan de cerca junto a otras personas in­te­re­sa­das, los pro­fe­so­res y expertos realizan ac­ti­vi­da­des que refuerzan los co­no­ci­mie­n­tos al respecto y las preguntas de los es­tu­dia­n­tes en­cue­n­tran una respuesta. Con los MOOC se pretende unir las ventajas de ambos mundos: la in­ter­ac­ti­vi­dad pre­se­n­cial propia de las aulas con el acceso abierto que pro­po­r­cio­na Internet.

Como ya se ha dicho, el acrónimo MOOC se refiere a Massive Open Online Course. Un análisis de las cuatro partes que lo componen permite co­m­pre­n­der la esencia de estos cursos online:

  • Massive (masivo): gracias al carácter virtual de Internet, los MOOC no se ven afectados por una li­mi­ta­ción del espacio físico, lo que permite que en muchos se­mi­na­rios puedan pa­r­ti­ci­par tantos usuarios como deseen (basta con tener acceso a Internet y un ordenador). Es por eso que en los MOOC se pueden registrar entre cien y varios miles de es­tu­dia­n­tes, de ahí que se use el término masivo.
     
  • Open (abierto): los estudios uni­ve­r­si­ta­rios se ca­ra­c­te­ri­zan por disponer de un número de plazas limitadas, de modo que solo quienes consigan nota su­fi­cie­n­te en las pruebas de acceso podrán formarse en los ámbitos que les interesan. Por otro lado, la formación no uni­ve­r­si­ta­ria suele exigir un im­po­r­ta­n­te des­em­bo­l­so por parte del es­tu­dia­n­te. Con los MOOC se evita todo ello, pues cualquier persona con acceso a Internet puede pa­r­ti­ci­par en el curso que desee in­de­pe­n­die­n­te­me­n­te de sus ingresos, área de es­pe­cia­li­za­ción o nivel educativo.
     
  • Online: los se­mi­na­rios siempre son online. De ahí que los MOOC compartan muchas ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas con las uni­ve­r­si­da­des a distancia. En el e-learning se ofrece material de apre­n­di­za­je sin importar la ubicación del usuario y se acompaña de he­rra­mie­n­tas pe­da­gó­gi­cas digitales.
     
  • Course (cursos): a menudo, los MOOC no son solo pre­se­n­ta­cio­nes como tales. Aunque en algunos casos se pueden encontrar ponencias que siguen el modelo de clases ma­gi­s­tra­les, la mayoría de la oferta se basa en el concepto de seminario, pues en vez de ofrecer úni­ca­me­n­te co­no­ci­mie­n­to para consumir, también se busca que los pa­r­ti­ci­pa­n­tes in­ter­ac­túen. Por eso, muchos de los cursos también disponen de tareas extra o exámenes finales.

Los MOOC existen apro­xi­ma­da­me­n­te desde 2008. Por aquel entonces, George Siemens y Stephen Downes, pioneros en el terreno del e-learning, pre­se­n­ta­ban el que pro­ba­ble­me­n­te fue el primer MOOC en Internet y que se ocupaba de un tema re­la­cio­na­do di­re­c­ta­me­n­te con el principio que sustenta el apre­n­di­za­je en Internet: el co­ne­c­ti­vi­s­mo y el co­no­ci­mie­n­to conectivo. Desde entonces, muchos in­ve­s­ti­ga­do­res han seguido su ejemplo y han co­m­pa­r­ti­do co­n­fe­re­n­cias y material para el apre­n­di­za­je de forma abierta. Co­n­cre­ta­me­n­te el MIT y la Uni­ve­r­si­dad de Stanford supieron reconocer rá­pi­da­me­n­te el potencial de estos cursos online y empezaron a in­clui­r­los en su oferta.

También las empresas privadas vieron las ventajas de los MOOC. Pla­ta­fo­r­mas como Udacity o Coursera ofrecen cursos en línea de nivel uni­ve­r­si­ta­rio. El contenido no lo crea la pla­ta­fo­r­ma misma, sino que trabaja con in­ve­s­ti­ga­do­res y uni­ve­r­si­da­des de todo el mundo, ofre­cie­n­do los cursos de forma gratuita en la mayor parte de los casos. Al final del curso los pa­r­ti­ci­pa­n­tes pueden realizar un examen y, si aprueban, obtener un documento que lo ce­r­ti­fi­que, aunque para este re­co­no­ci­mie­n­to suele ser necesario pasar por caja pre­via­me­n­te.

La oferta de MOOC es muy amplia. A pesar de que en un principio la mayoría de los cursos pe­r­te­ne­cían al ámbito de la in­fo­r­má­ti­ca, a día de hoy es posible encontrar se­mi­na­rios en todas las áreas de co­no­ci­mie­n­to. La oferta más variada se encuentra en inglés, aunque también se en­cue­n­tran cursos en español y otros idiomas. Si bien muchos de ellos solo se basan en la difusión de co­no­ci­mie­n­tos, hay algunos (sobre todo en Udacity) que se centran en la apli­ca­ción práctica de lo aprendido.

Tipos de MOOC

No todos los MOOC siguen una misma es­tru­c­tu­ra y son dos los modelos que se han im­pla­n­ta­do con más ace­p­ta­ción en los últimos años: los cMOOC y xMOOC, si bien cabe añadir a estos los bMOOC, una co­m­bi­na­ción con ofertas offline. A co­n­ti­nua­ción, se muestran las ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas de cada uno:

xMOOC

Los xMOOC se parecen mucho a una clase magistral. Los pro­fe­so­res, in­ve­s­ti­ga­do­res y docentes explican el tema en cuestión en un vídeo que acompañan de material de apre­n­di­za­je co­m­ple­me­n­ta­rio, de modo que en el centro del curso se encuentra el profesor. En la mayoría de las pla­ta­fo­r­mas los cursos se basan en este principio. Como para los es­tu­dia­n­tes este tipo de MOOC no requiere mucha actividad, no es de extrañar que la mayoría de los es­tu­dia­n­tes se registren en ellos. La x se utiliza para “extension” (extensión) y procede de la de­no­mi­na­ción que la uni­ve­r­si­dad de Harvard asignaba a sus cursos en línea.

cMOOC

La c de la modalidad cMOOC se refiere a “con­ne­c­ti­vi­sm”. El co­ne­c­ti­vi­s­mo es un término que designa a una teoría de apre­n­di­za­je que parte de la base de que las personas son seres in­te­r­co­ne­c­ta­dos y considera al apre­n­di­za­je como creador de vínculos. El foco en este caso se encuentra en los es­tu­dia­n­tes, que pueden pa­r­ti­ci­par de forma activa. No­r­ma­l­me­n­te, los docentes crean ma­te­ria­les como, por ejemplo, vídeos y motivan a los es­tu­dia­n­tes a realizar sus propias apo­r­ta­cio­nes, ya sean entradas de blog, vídeos propios o podcasts, aunque realmente no es obli­ga­to­rio. Este modelo fue concebido por George Siemens y Stephen Downes.

bMOOC

Este tipo de MOOC “blended” (mixto) une la enseñanza in situ con una conexión online, di­s­po­ni­ble esta última para el público en general. Los es­tu­dia­n­tes pueden pro­fu­n­di­zar y tratar el contenido del MOOC, que no tiene por qué haber sido producido por la uni­ve­r­si­dad que lo utiliza. De hecho, los pro­fe­so­res pueden se­le­c­cio­nar di­fe­re­n­tes MOOC de otras in­s­ti­tu­cio­nes para tratarlos y di­s­cu­ti­r­los en clase.

Dauer von MOOCs

En lo que al tiempo respecta, los MOOC suelen tener una duración similar a la de un curso pre­se­n­cial en la uni­ve­r­si­dad. Es decir, los pa­r­ti­ci­pa­n­tes van a tratar el tema durante algunos meses. Si bien en teoría sería posible pa­r­ti­ci­par en un curso en cualquier momento y de forma in­di­vi­dua­li­za­da gracias a la difusión del contenido didáctico a través de Internet, la mayoría de las veces los se­mi­na­rios están ligados a un periodo de tiempo concreto. De igual modo, es posible que en algunos casos los pa­r­ti­ci­pa­n­tes puedan ad­mi­ni­s­trar el tiempo para completar las partes in­di­vi­dua­les, aunque no­r­ma­l­me­n­te se trabaja con in­te­r­va­los semanales, esto es, a cada lección se le asigna una semana.

Los MOOC no han de co­n­fu­n­di­r­se con los we­b­mi­na­rios, dado que no se limitan a la pre­se­n­ta­ción de una co­n­fe­re­n­cia online. Aunque sean conceptos similares, pues no­r­ma­l­me­n­te ambos presentan contenido en línea en formato de seminario, los MOOC exigen cierto grado de co­m­pro­mi­so, ya que tienen una duración de varios meses.

Elementos de los massive open online courses

No hay una regla que es­ta­ble­z­ca la co­m­po­si­ción de los MOOC. No­r­ma­l­me­n­te, el tema tratado y el tipo de MOOC utilizado influyen en los métodos uti­li­za­dos para comunicar la in­fo­r­ma­ción, si bien no son estos los únicos factores a tener en cuenta, pues el objetivo del curso va a influir en gran medida en el modo de pre­se­n­ta­ción. Si bien es cierto que es común la presencia de vídeos de docentes junto a material escrito co­m­ple­me­n­ta­rio.

  • Vídeos: son el medio de co­mu­ni­ca­ción más re­cu­rre­n­te. Al no tratarse de clases en directo, los docentes crean vídeos donde exponen toda la materia. Se ha co­m­pro­ba­do que es más efectivo presentar la in­fo­r­ma­ción en varias re­pro­du­c­cio­nes cortas que en una única larga.
     
  • Texto: al igual que en las clases más tra­di­cio­na­les, en los MOOC también se puede ofrecer a los pa­r­ti­ci­pa­n­tes textos es­pe­cia­li­za­dos junto a otros ma­te­ria­les. Pueden ser co­n­si­de­ra­dos como contenido co­m­ple­me­n­ta­rio a los vídeos o pre­se­n­tar­se como contenido in­de­pe­n­die­n­te.
     
  • Tests: en muchos MOOC los pa­r­ti­ci­pa­n­tes no solo tienen que aprobar un examen final para poder obtener una ce­r­ti­fi­ca­ción que confirme el contenido aprendido, sino que a lo largo del curso también hay que completar algunas pruebas. Estas no están pensadas para calificar a los pa­r­ti­ci­pa­n­tes y ponerlos bajo presión, sino a modo de au­toe­va­lua­ción para comprobar el progreso in­di­vi­dual. A menudo se trata de exámenes tipo test, cuya eva­lua­ción puede llevarse a cabo au­to­má­ti­ca­me­n­te.
     
  • Eje­r­ci­cios extra: en algunos MOOC también es necesario hacer “deberes” o eje­r­ci­cios co­m­ple­me­n­ta­rios donde los pa­r­ti­ci­pa­n­tes abordan la materia con más exactitud. Pero a los docentes les es imposible revisar miles de trabajos, por ello se recurre a la revisión por pares, en la que los es­tu­dia­n­tes se van evaluando entre ellos.
     
  • Co­mu­ni­ca­ción: es­pe­cia­l­me­n­te en los cMOOC la co­mu­ni­ca­ción entre pa­r­ti­ci­pa­n­tes es muy im­po­r­ta­n­te. En muchos casos, los or­ga­ni­za­do­res del curso ofrecen un foro especial para ello aunque también es posible poner en contacto a los pa­r­ti­ci­pa­n­tes en redes sociales o crear grupos in­de­pe­n­die­n­tes. Para la co­mu­ni­ca­ción de los grupos se puede recurrir a Google Hangouts u otras te­c­no­lo­gías similares. Algunos grupos incluso se reúnen en un espacio físico.
     
  • Pa­r­ti­ci­pa­ción: sobre todo en los cMOOC, pa­r­ti­ci­par con el resto de miembros del curso es también un factor muy im­po­r­ta­n­te. Dado que esta oferta va a depender de las apo­r­ta­cio­nes de los miembros del curso, hay que motivar a los es­tu­dia­n­tes para que creen su propio contenido. No hay que respetar ningún formato concreto, por ejemplo, pueden crear un blog con el tema del curso donde discutir el contenido con otros es­tu­dia­n­tes.
Nota

Uno de los problemas a los que se enfrenta este tipo de formación es el de in­te­r­ce­p­tar los intentos de fraude durante las pruebas y exámenes. Como cada pa­r­ti­ci­pa­n­te completa los exámenes en un ordenador desde el lugar elegido, es muy difícil descubrir si se está uti­li­za­n­do algún método frau­du­le­n­to para aprobarlo. Para comprobar que realmente es el pa­r­ti­ci­pa­n­te del curso el que se enfrenta a la prueba se han utilizado di­fe­re­n­tes métodos: desde webcams hasta pro­ce­di­mie­n­tos para medir las pu­l­sa­cio­nes. Coursera ha utilizado este último método, que analiza el modo de escribir de cada persona en el teclado.

Ventajas e in­co­n­ve­nie­n­tes de los MOOC

El concepto de los MOOC puede parecer ma­ra­vi­llo­so y, de hecho, tanto docentes como es­tu­dia­n­tes en todo el mundo se be­ne­fi­cian de estos cursos online. Por tanto ¿se puede hablar de ellos como el futuro de la enseñanza? La respuesta sigue abierta aunque conviene sopesar no solo sus ventajas, sino también los in­co­n­ve­nie­n­tes.

Es­tu­dia­n­tes y MOOC

La ventaja para los es­tu­dia­n­tes está clara, pues los MOOC permiten una enseñanza au­to­su­fi­cie­n­te, sin li­mi­ta­cio­nes y gratuita sobre la temática o campo deseado. Aquellos que no han podido continuar con estudios su­pe­rio­res en­cue­n­tran en los MOOC la opo­r­tu­ni­dad de seguir con su formación hasta alcanzar el máximo nivel. Además, cualquier persona puede pa­r­ti­ci­par en cursos de uni­ve­r­si­da­des como la de Stanford.

No obstante, el concepto trae consigo también una serie de de­s­ve­n­ta­jas que en parte se deben a que el proceso de apre­n­di­za­je es diferente a lo que hasta ahora se ha aplicado en las uni­ve­r­si­da­des o en los centros de formación superior. Hay que ser muy di­s­ci­pli­na­do y contar con mucha fuerza de voluntad para completar un curso, además de ser co­n­s­cie­n­te de que la su­pe­r­vi­sión va a ser menor, ya que el número elevado de pa­r­ti­ci­pa­n­tes impide que el docente pueda ate­n­de­r­los a todos de forma in­di­vi­dua­li­za­da. A menudo también ocurre que el co­no­ci­mie­n­to adquirido es la única re­co­m­pe­n­sa obtenida por finalizar un curso, aunque en ocasiones también se conceden ce­r­ti­fi­ca­dos. No obstante, estos apenas tienen re­co­no­ci­mie­n­to en el mercado laboral, si bien es cierto que poco a poco se van dando pasos para reconocer los créditos de los MOOC en los centros de estudios su­pe­rio­res, ini­cia­ti­va que aún se encuentra en una fase muy temprana.

Pros Contras
Gratuito Sin ce­r­ti­fi­ca­do ni título real
Virtual Asi­s­te­n­cia pe­r­so­na­li­za­da escasa
Sin límites de pa­r­ti­ci­pa­ción Presión menor para obtener re­su­l­ta­dos
Duración flexible (re­la­ti­va­me­n­te) Di­s­po­ni­bi­li­dad de PC y conexión a Internet necesaria

Pro­fe­so­res y MOOC

Los MOOC también ofrecen grandes ventajas para los docentes, ya que el contenido didáctico, por ejemplo, se puede poner a di­s­po­si­ción de muchos más es­tu­dia­n­tes que los que permiten los se­mi­na­rios pre­se­n­cia­les. Aparte de esta pe­r­s­pe­c­ti­va idealista, también ayuda a mejorar la repu­tación, tanto del docente en cuestión, como de la uni­ve­r­si­dad o el centro de enseñanza para el que trabaja. También se está empezando a in­tro­du­cir este material en las clases pre­se­n­cia­les, si bien esto depende de la intención del profesor. Dado que la mayor parte de los MOOC se ofrecen a partir de pla­ta­fo­r­mas externas a la uni­ve­r­si­dad, la pro­te­c­ción de datos no está asegurada. Co­n­cre­ta­me­n­te, Coursera estaba bajo sospecha por compartir sus datos con terceros.

La re­co­pi­la­ción de datos puede ser también una ventaja, pues los docentes pueden reconocer en qué momento empiezan los es­tu­dia­n­tes a abandonar el curso y mejorar en esos puntos la materia, los métodos uti­li­za­dos o la es­tru­c­tu­ra. Además, hay que tener en cuenta que en este tipo de enseñanza la tasa de abandono es muy alta y son pocos los pa­r­ti­ci­pa­n­tes que llegan hasta el final, si bien esto no tiene por qué co­n­tra­de­cir el concepto. La oferta gratuita invita a algunos es­tu­dia­n­tes a echar un vistazo al curso, aunque no tengan intención de te­r­mi­nar­lo. Más si se tiene en cuenta que, aunque el curso sea accesible para todos, en muchos de ellos se requiere una serie de co­no­ci­mie­n­tos de base para poder llevarlo a cabo.

Por último, indicar que otra de las de­s­ve­n­ta­jas a tener en cuenta es que en la pu­bli­ca­ción en Internet hay que respetar las re­gu­la­cio­nes en materia de derechos de autor aplicadas a este ámbito, las cuales difieren del uso de material de terceros en la uni­ve­r­si­dad.

Pros Contras
Análisis de datos Co­n­si­de­ra­cio­nes en torno a la pro­te­c­ción de datos
Am­plia­ción de la oferta Co­n­si­de­ra­cio­nes en torno al copyright
Pu­bli­ci­dad para los centros de estudios su­pe­rio­res Trabajo adicional
Conexión de MOOC con la enseñanza in situ Alta tasa de abandono
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