El Remote Mo­ni­to­ri­ng and Ma­na­ge­me­nt (RMM) si­m­pli­fi­ca la su­pe­r­vi­sión y el ma­n­te­ni­mie­n­to de sistemas in­fo­r­má­ti­cos, or­de­na­do­res, teléfonos móviles y otros di­s­po­si­ti­vos finales. Es es­pe­cia­l­me­n­te im­po­r­ta­n­te el hecho de que las co­m­pro­ba­cio­nes pe­rió­di­cas a distancia no solo permiten detectar los fallos con mayor rapidez y fia­bi­li­dad, sino que también permiten su­b­sa­nar­los in­me­dia­ta­me­n­te. Por tanto, para las pequeñas y medianas empresas, el remote mo­ni­to­ri­ng es una al­te­r­na­ti­va rentable y práctica al soporte in­fo­r­má­ti­co co­n­ve­n­cio­nal.

Remote Mo­ni­to­ri­ng: control y ma­n­te­ni­mie­n­to externo

En términos sencillos, el remote mo­ni­to­ri­ng consiste en la su­pe­r­vi­sión y el ma­n­te­ni­mie­n­to a distancia. Un proveedor de servicios supervisa los sistemas in­fo­r­má­ti­cos, or­de­na­do­res, teléfonos móviles u otros di­s­po­si­ti­vos de una empresa sin que este tenga que estar in situ. De­pe­n­die­n­do del proveedor, se realiza el control tanto del hardware como del software. Esto es posible gracias a Internet, al que deben estar co­ne­c­ta­dos las dos partes. Por un lado, se encuentra el di­s­po­si­ti­vo final co­rre­s­po­n­die­n­te en las oficinas del cliente. Por otra parte, el proveedor de servicios usa un panel de control para co­mu­ni­car­se con los programas in­fo­r­má­ti­cos in­s­ta­la­dos en el di­s­po­si­ti­vo del usuario co­rre­s­po­n­die­n­te.

¿Cómo funciona el remote mo­ni­to­ri­ng?

En la mayoría de los casos, un managed service provider (MSP) se encarga de este servicio. Este proveedor accede al sistema o di­s­po­si­ti­vo del cliente a través del panel de control y comprueba sus funciones. A co­n­ti­nua­ción y si procede, puede realizar cambios de forma remota. En función de la co­n­fi­gu­ra­ción, el remote mo­ni­to­ri­ng permite al MSP, entre otras cosas:

  • Instalar nuevos programas
  • Realizar ac­tua­li­za­cio­nes im­po­r­ta­n­tes
  • Su­pe­r­vi­sar el re­n­di­mie­n­to de un di­s­po­si­ti­vo
  • Realizar un se­gui­mie­n­to continuo para el control, la do­cu­me­n­ta­ción o la detección temprana de errores
  • Controlar re­mo­ta­me­n­te los sistemas co­rre­s­po­n­die­n­tes
  • Ejecutar de forma au­to­ma­ti­za­da diversas tareas
  • Hacer copias de seguridad y restaurar los datos
  • Gestionar di­fe­re­n­tes medidas de seguridad, como la pro­te­c­ción antivirus o el co­r­ta­fue­gos

¿Quién puede be­ne­fi­ciar­se de la gestión remota y el remote mo­ni­to­ri­ng?

Es­pe­cia­l­me­n­te para las pequeñas y medianas empresas, el remote mo­ni­to­ri­ng y la gestión remota son una buena opción para ahorrar costes y gestionar sus propios sistemas de la mejor manera posible. Un MSP se asegura de que todos los procesos se de­sa­rro­llen sin problemas y de que cualquier error se detecte y corrija en una fase temprana. De este modo, la empresa cliente tiene la opción de confiar en su propio de­pa­r­ta­me­n­to de IT o pre­s­ci­n­dir to­ta­l­me­n­te de él. Además de los costes de personal, también se ahorra espacio y, po­si­ble­me­n­te, te­c­no­lo­gía costosa.

Trabajar con un MSP pro­fe­sio­nal es la opción más sencilla. Por un lado, este proveedor dispone del software y el hardware ne­ce­sa­rios y, por tanto, puede ofrecer una mo­ni­to­ri­za­ción y gestión remotas ideales. Por otro lado, el cliente obtiene aquí un servicio que no­r­ma­l­me­n­te puede adaptarse a sus ne­ce­si­da­des in­di­vi­dua­les y a su sistema. Las tareas exactas que se realizan a distancia se examinan co­n­ju­n­ta­me­n­te de antemano y luego se regulan co­n­tra­c­tua­l­me­n­te.

¿Cuáles son las ventajas para los clientes?

La primera gran ventaja del remote mo­ni­to­ri­ng es cla­ra­me­n­te el coste. Sobre todo en el caso de las empresas más pequeñas, a menudo no merece la pena mantener un de­pa­r­ta­me­n­to de in­fo­r­má­ti­ca completo. Por tanto, la su­b­co­n­tra­ta­ción de un proveedor de servicios externo les permite ahorrar dinero. Sin embargo, de nada serviría si el soporte se re­si­n­tie­ra como co­n­se­cue­n­cia de esta ex­te­r­na­li­za­ción. Con un buen MSP ocurre lo contrario. Este proveedor supervisa pe­r­ma­ne­n­te­me­n­te el sistema co­rre­s­po­n­die­n­te o los di­s­po­si­ti­vos se­le­c­cio­na­dos y, por tanto, no solo evita o corrige los errores, sino que también puede ga­ra­n­ti­zar un uso más eficiente. De este modo, se mejora el re­n­di­mie­n­to y se reducen los costes.

Además, se pro­po­r­cio­na la asi­s­te­n­cia necesaria sin pérdida de tiempo. El remote mo­ni­to­ri­ng elimina la necesidad de concertar una reunión, elimina los costes y el tiempo de de­s­pla­za­mie­n­to al lugar, y es­pe­cia­l­me­n­te los problemas menores pueden arre­glar­se casi de inmediato. Además, la carga de comprobar el hardware y el software propios de la empresa se reparte y el proveedor de servicios externo actúa como organismo de control. Es­pe­cia­l­me­n­te cuando los co­no­ci­mie­n­tos técnicos a nivel interno son bastante limitados, el remote mo­ni­to­ri­ng de un socio cua­li­fi­ca­do resulta de gran ayuda.

¿Cuáles son las ventajas del remote mo­ni­to­ri­ng para los pro­vee­do­res?

Pasar a la mo­ni­to­ri­za­ción y gestión remotas también es una buena decisión para el proveedor de servicios. Al eliminar la necesidad de numerosas reuniones in situ, se puede atender a más clientes sin costes adi­cio­na­les de personal. Al mismo tiempo, una su­pe­r­vi­sión clara y bien es­tru­c­tu­ra­da garantiza que se reduzca la pro­ba­bi­li­dad de errores y asegura que se puedan eliminar los problemas más in­mi­ne­n­tes antes de que surjan. El remote mo­ni­to­ri­ng continuo permite optimizar numerosos procesos sobre la base de una gran cantidad de datos. Además, la posible au­to­ma­ti­za­ción de varias tareas crea recursos adi­cio­na­les sin que se produzca pérdida de calidad.

El remote mo­ni­to­ri­ng en co­m­bi­na­ción con un de­pa­r­ta­me­n­to in­fo­r­má­ti­co propio

El remote mo­ni­to­ri­ng y la gestión remota no tiene por qué sustituir a las es­tru­c­tu­ras in­fo­r­má­ti­cas exi­s­te­n­tes, sino que puede ser un co­m­ple­me­n­to in­te­re­sa­n­te y be­ne­fi­cio­so. La su­pe­r­vi­sión sin fisuras de los flujos de trabajo y los di­s­po­si­ti­vos facilita también el trabajo de los técnicos internos. Los datos recogidos permiten un ma­n­te­ni­mie­n­to óptimo de los di­s­po­si­ti­vos in­di­vi­dua­les. Por esta razón, es aco­n­se­ja­ble definir con precisión qué tareas quieres ex­te­r­na­li­zar y de qué tareas seguirá siendo re­s­po­n­sa­ble tu personal in­fo­r­má­ti­co interno. Un contrato completo de nivel de servicio o Service Level Agreement (SLA) con el proveedor te protege y permite definir exac­ta­me­n­te en qué áreas se utiliza el remote mo­ni­to­ri­ng. Esto te pro­po­r­cio­na un control adicional sobre tus datos y te­c­no­lo­gía.

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