¿Cómo se ide­n­ti­fi­can las soft skills de los ca­n­di­da­tos? ¿Cómo se averigua si estos ca­n­di­da­tos se in­te­gra­rán bien en el equipo, si im­pu­l­sa­rán las ventas o cómo se des­en­vo­l­ve­rán en los co­n­fli­c­tos? A menudo, un breve primer contacto durante la en­tre­vi­s­ta de trabajo puede resultar útil. Sin embargo, los test de pe­r­so­na­li­dad pueden ser una he­rra­mie­n­ta co­m­ple­me­n­ta­ria útil para las empresas, si se enfocan de forma óptima y se desea obtener con ellos el mayor éxito posible. El método DISC es uno de los test de pe­r­so­na­li­dad más antiguos y su uso se ha ge­ne­ra­li­za­do, a pesar de la co­n­tro­ve­r­sia.

¿Qué es DISC?

El test DISC se basa en la teoría DISC, publicada por el psicólogo es­ta­dou­ni­de­n­se William Moulton Marston durante los años 20. A partir de esa teoría, durante los años 70, el psicólogo es­ta­dou­ni­de­n­se John G. Geier de­sa­rro­lló el test de pe­r­so­na­li­dad de uso ge­ne­ra­li­za­do hoy en día.

Al no estar patentado, el método ha ido pe­r­fe­c­cio­ná­n­do­se por diversos pro­vee­do­res de test. Sin embargo, todavía hoy en día sigue pre­do­mi­na­n­do el método DISC de­sa­rro­lla­do en los años 20 del siglo pasado.

De­fi­ni­ción

Método DISC: el método DISC distingue a las personas en función de cuatro estilos de co­m­po­r­ta­mie­n­to: decisión, in­ter­ac­ción, serenidad y cu­m­pli­mie­n­to. Mediante el test DISC se puede de­te­r­mi­nar el estilo de co­m­po­r­ta­mie­n­to pre­do­mi­na­n­te en cada persona. Los re­su­l­ta­dos se utilizan para mejorar la co­mu­ni­ca­ción y la co­la­bo­ra­ción, es­pe­cia­l­me­n­te en el contexto em­pre­sa­rial.

¿Cómo funciona el test DISC?

El test DISC ca­te­go­ri­za a las personas basándose en una au­toe­va­lua­ción. Los en­cue­s­ta­dos se­le­c­cio­nan de entre unos adjetivos pre­de­te­r­mi­na­dos aquellos que, en su opinión, los definen mejor. La me­to­do­lo­gía en DISC difiere de­pe­n­die­n­do del proveedor y de la or­ga­ni­za­ción del test.

Los test DISC se pueden realizar en línea o por escrito a través de diversos pro­vee­do­res co­me­r­cia­les.

Es im­po­r­ta­n­te saber a la hora de la eva­lua­ción que los re­su­l­ta­dos del test no aportan una ca­li­fi­ca­ción. Cada estilo de co­m­po­r­ta­mie­n­to se clasifica al mismo nivel. El resultado tampoco implica que los pa­r­ti­ci­pa­n­tes del test no puedan mostrar estilos de co­m­po­r­ta­mie­n­to de las otras tres clases, sino que úni­ca­me­n­te en ellos predomina de forma especial un estilo de co­m­po­r­ta­mie­n­to y que les supone mayor esfuerzo mostrar una de las otras conductas.

Asimismo, los re­su­l­ta­dos no permiten una co­m­pa­ra­ción cua­n­ti­fi­ca­ble; es decir, no se puede deducir del resultado del test que la persona X cuenta con un valor de­te­r­mi­na­do más de serenidad o de in­ter­ac­ción que la persona Y. El resultado úni­ca­me­n­te muestra el estilo de co­m­po­r­ta­mie­n­to pre­do­mi­na­n­te de una persona in­di­vi­dual.

Los tipos de DISC

El método DISC distingue cuatro tipos de pe­r­so­na­li­dad a los que se les asignan distintas conductas.

D = Dominante

El tipo de pe­r­so­na­li­dad decidido es asertivo, seguro de sí mismo y re­so­lu­ti­vo. Le gustan los retos y asumir el liderazgo. Se comunica de forma directa y actúa de forma co­n­se­cue­n­te y con de­te­r­mi­na­ción. En ocasiones, las personas de su entorno lo perciben como una persona agresiva y de­s­co­n­si­de­ra­da.

I = In­flu­ye­n­te

El tipo de pe­r­so­na­li­dad in­ter­ac­ti­vo se en­tu­sia­s­ma rá­pi­da­me­n­te con nuevas si­tua­cio­nes e ideas. Es un tipo co­mu­ni­ca­ti­vo, cercano y que disfruta tra­ba­ja­n­do en equipo. Le gusta hablar y habla mucho. Las otras personas lo co­n­si­de­ran abierto y en­ca­n­ta­dor. Sin embargo, le cuesta fijarse en los detalles y su trabajo se distingue por la crea­ti­vi­dad y la ini­cia­ti­va.

S = Stable (estable)

El tipo de pe­r­so­na­li­dad sereno es muy servicial y le gusta trabajar en un segundo plano. Valora la armonía y la es­ta­bi­li­dad. Le gusta trabajar en equipo y se le considera agradable y paciente. El tipo sereno es más bien co­n­se­r­va­dor. No se le dan bien los cambios. Por eso, aprecia los procesos de trabajo co­n­s­ta­n­tes y las re­la­cio­nes leales y longevas.

C = Cumplidor

El tipo de pe­r­so­na­li­dad cumplidor está orientado a los hechos y se esfuerza por alcanzar la pe­r­fe­c­ción. Disfruta tra­ba­ja­n­do si­s­te­má­ti­ca­me­n­te, planifica de manera proactiva y analiza al detalle las si­tua­cio­nes. Junto con sus ansias de co­no­ci­mie­n­to y su co­n­cie­n­cia de calidad, se distingue por su manera di­plo­má­ti­ca de co­mu­ni­car­se. En cambio, tiene di­fi­cu­l­ta­des para reducir las exi­ge­n­cias tanto consigo mismo como con otros.

Apli­ca­ción del test DISC en el contexto em­pre­sa­rial

El test DISC tiene diversos es­ce­na­rios de apli­ca­ción en el campo laboral, ya que los co­no­ci­mie­n­tos resultan útiles cuando se mejoran la co­mu­ni­ca­ción y el trabajo en conjunto.

Por esta razón, los de­pa­r­ta­me­n­tos de recursos humanos utilizan los test DISC tanto con los tra­ba­ja­do­res que ya forman parte de la empresa (por ejemplo, para encontrar el mejor ámbito de apli­ca­ción posible para ellos) como con los so­li­ci­ta­n­tes de empleo para descubrir si los ca­n­di­da­tos se ada­p­ta­rían bien al equipo. Asimismo, el método DISC se utiliza en la formación de personal directivo, en ventas y en si­tua­cio­nes de conflicto.

No solo la empresa se beneficia del test, sino también el individuo. Los empleados (aunque también los em­pre­sa­rios) que realizan uno de estos test tienen la opo­r­tu­ni­dad de conocerse mejor a sí mismos y descubrir sus ne­ce­si­da­des propias, y consiguen los puntos de enfoque ne­ce­sa­rios para potenciar de forma es­pe­cí­fi­ca sus puntos fuertes. Al mismo tiempo, al conocer los distintos tipos y sus propias pe­cu­lia­ri­da­des, son capaces de ajustarse mejor a los estilos de co­m­po­r­ta­mie­n­to de los clientes y los co­m­pa­ñe­ros de trabajo.

Los análisis del test no solo aclaran qué rasgos de la pe­r­so­na­li­dad conforman el propio tipo, sino que ha­bi­tua­l­me­n­te pro­po­r­cio­nan in­di­ca­do­res de­ta­lla­dos y prácticos para la rutina laboral. El análisis explica, por ejemplo:

  • en qué co­n­di­cio­nes de trabajo es más pro­du­c­ti­vo cada tipo es­pe­cí­fi­co,
  • con qué estilo de trabajo consigue cada persona los mejores re­su­l­ta­dos,
  • qué estilo de co­mu­ni­ca­ción se prefiere con cada tipo,
  • dónde se en­cue­n­tran los puntos fuertes y débiles de cada tipo DISC,
  • cómo se deben comportar los co­m­pa­ñe­ros de trabajo si desean trabajar de la mejor forma posible con un tipo concreto,
  • a qué co­n­fli­c­tos está más pre­de­s­ti­na­do cada tipo y cómo se pueden evitar estos co­n­fli­c­tos.

Algunos pro­vee­do­res disponen de test DISC es­pe­cí­fi­cos de­pe­n­die­n­do de la finalidad, que se centran en su análisis de forma todavía más concreta en el contexto laboral. Los gerentes obtienen así, in­di­ca­cio­nes de cómo organizar de forma más efectiva su estilo de gestión y el equipo de ventas aprende cómo puede utilizar el DISC para tener mayor éxito en la captación de clientes.

Críticas al método DISC

El método DISC es uno de los métodos de de­te­r­mi­na­ción de pe­r­so­na­li­dad más uti­li­za­dos en el mundo em­pre­sa­rial. Pero no está libre de co­n­tro­ve­r­sia.

Los críticos defienden que el método está obsoleto. Según ellos, el método no contempla los co­no­ci­mie­n­tos cie­n­tí­fi­cos ad­qui­ri­dos desde 1920 sobre psi­co­lo­gía de la pe­r­so­na­li­dad. Además, sostienen que el modelo carece de base cie­n­tí­fi­ca empírica y que no cumple criterios de calidad como la validez (¿mide lo que se debería medir?) y la fia­bi­li­dad (¿el test arroja los mismos re­su­l­ta­dos si se repite?). El hecho de que los test DISC de pe­r­so­na­li­dad pro­po­r­cio­nen re­su­l­ta­dos apa­re­n­te­me­n­te exactos se ex­pli­ca­ría con el efecto Forer o Barnum. Según ese efecto, tendemos a atri­bui­r­nos enu­n­cia­dos co­n­ve­nie­n­tes, muy ge­ne­ra­li­za­dos o im­pre­ci­sos pe­r­fe­c­ta­me­n­te aju­s­ta­bles a nosotros, pero también a mucha otra gente.

Asimismo, en la psi­co­lo­gía de la pe­r­so­na­li­dad se han impuesto en las últimas décadas modelos que parten de la base de cinco ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas centrales de la pe­r­so­na­li­dad: apertura a nuevas ex­pe­rie­n­cias, re­s­po­n­sa­bi­li­dad, co­r­dia­li­dad, ex­tra­ve­r­sión e ine­s­ta­bi­li­dad emocional. La su­po­si­ción de que existen cuatro estilos de co­m­po­r­ta­mie­n­to co­n­di­cio­na­dos por la pe­r­so­na­li­dad estaría anticuada.

Test de pe­r­so­na­li­dad al­te­r­na­ti­vos para el empleo y la carrera pro­fe­sio­nal

Los test de pe­r­so­na­li­dad son muy populares en las empresas, ya que orientan en cue­s­tio­nes im­po­r­ta­n­tes (¿quién tiene madera de líder?, ¿qué candidato es el mejor?) y muestran vías para colaborar de una forma más pro­du­c­ti­va y mejor.

El test DISC es solo uno de muchos test de pe­r­so­na­li­dad. Pe­rió­di­ca­me­n­te salen nuevos test al mercado que co­n­si­de­ran los re­su­l­ta­dos actuales de in­ve­s­ti­ga­ción. Entre los más populares se en­cue­n­tran, junto con el DISC, el indicador de tipo de Myers-Briggs (MBTI), el Reiss Profile y el Clifton o Gallup Stre­n­g­th­s­Fi­n­der.

Sin embargo, todos los test tienen sus puntos débiles y ninguno de ellos refleja la co­m­ple­ji­dad total de una pe­r­so­na­li­dad. Asimismo, los test de pe­r­so­na­li­dad fomentan la me­n­ta­li­dad pre­jui­cio­sa y es­te­reo­ti­pa­da. Una vez realizada la cla­si­fi­ca­ción, el de­sa­rro­llo del individuo se limita más que fo­me­n­tar­se, porque este se reduce a puntos fuertes es­pe­cí­fi­cos de cada tipo.

La utilidad de un test de pe­r­so­na­li­dad como el DISC depende en gran medida de la finalidad in­di­vi­dual, de la calidad del test, de la va­lo­ra­ción co­m­pe­te­n­te y de la apli­ca­ción re­s­po­n­sa­ble que tenga en cuenta que ningún resultado de test arroja verdades absolutas.

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