Crear un archivo ISO implica copiar sistemas de archivos, programas y datos al formato de archivo ISO uti­li­za­n­do una he­rra­mie­n­ta ISO adecuada, no­r­ma­l­me­n­te una imagen de al­ma­ce­na­mie­n­to óptico que no está ligada a ningún soporte físico.

¿Qué es un archivo ISO? Una de­fi­ni­ción

El término “archivo ISO” o “imagen ISO” se remonta al formato es­ta­n­da­ri­za­do ISO 9660 o 13346 para los soportes de CD-ROM y re­pre­se­n­ta la imagen de al­ma­ce­na­mie­n­to idéntica de los soportes ópticos. Por tanto, un archivo ISO contiene los mismos datos que tra­n­s­fe­ri­rías al copiar datos a un CD, DVD o Blu-ray. A di­fe­re­n­cia de los archivos co­m­pri­mi­dos en formato ZIP o RAR, la copia binaria no está co­m­pri­mi­da, sino que es exac­ta­me­n­te igual que el original en cuanto a tamaño de al­ma­ce­na­mie­n­to, es­tru­c­tu­ra, permisos y metadatos. Al abrir un archivo ISO, “montas” la imagen de memoria desde un CD/DVD, un USB booteable o una unidad virtual.

¿Qué ventajas tienen los archivos ISO?

La creación de archivos ISO tiene varias ventajas:

  1. No hay discos físicos: cuando utilizas datos im­po­r­ta­n­tes, software o sistemas ope­ra­ti­vos en forma de archivo ISO, no necesitas guardar ningún soporte físico de datos para re­cu­pe­rar­los. Puedes si­m­ple­me­n­te almacenar y archivar archivos grandes, in­clu­ye­n­do fotos o vídeos, como archivos ISO en unidades externas, locales o USB.
  2. Acceso rápido: abrir un archivo ISO es bastante fácil. Utiliza el Finder en macOS o haz clic con el botón derecho en “Instalar” en Windows (a partir de Windows 8). En Linux/Ubuntu puedes abrir o “montar” un ISO a través del terminal como una nueva unidad virtual. En las versiones más antiguas de Windows, se necesita un software adecuado como WinZip o 7-Zip.
  3. No se necesitan unidades ópticas: dado que los or­de­na­do­res más nuevos suelen fa­bri­car­se sin unidad de CD y DVD, los archivos ISO te permiten re­uti­li­zar y hacer copias de seguridad de tus archivos e imágenes de memoria ori­gi­na­les. No ne­ce­si­ta­rás depender de los CD y podrás utilizar los archivos a distancia desde tu unidad sin necesidad de un soporte de datos externo.
  4. Creación sencilla de múltiples copias: para crear varias copias, no necesitas varias unidades cuando se copian los ISO.

¿Cuándo se utilizan los ISO?

El uso de un archivo ISO es un reflejo de lo que se hace con los CDs/DVDs/Blu-rays. Los archivos ISO permiten almacenar carpetas de archivos, como archivos de sistema y de in­s­ta­la­ción de sistemas ope­ra­ti­vos, programas de software, películas, vídeos o incluso juegos de ordenador. Los ISO son populares entre los jugadores de juegos clásicos antiguos (por ejemplo, SNES o Pla­y­s­ta­tion 2) basados en emu­la­do­res de PC.

También son útiles para ejecutar y utilizar varios sistemas ope­ra­ti­vos invitados a través de monitores de hi­pe­r­vi­so­res o máquinas virtuales. Si no tienes una unidad de CD/DVD, pero quieres utilizar un sistema invitado en tu di­s­po­si­ti­vo, puedes eje­cu­tar­lo igua­l­me­n­te mediante archivos ISO. Todo lo que tienes que hacer es crear un di­s­po­si­ti­vo de in­s­ta­la­ción en forma de memoria USB de arranque con un ISO. Asegúrate siempre de que tienes su­fi­cie­n­te espacio de al­ma­ce­na­mie­n­to en el medio de destino, ya que los archivos ISO requieren más memoria en co­m­pa­ra­ción con una fuente original.

Nota

Aunque los archivos ISO pueden crearse a partir de cualquier forma de disco óptico, esto no se aplica a los CD de juegos ni a los DVD de películas pro­te­gi­dos con derechos de autor.

Cómo crear un archivo ISO

En Windows, puedes crear un archivo ISO con la He­rra­mie­n­ta de Creación de Medios. Si aún no la has de­s­ca­r­ga­do, puedes hacerlo desde la página web de Microsoft de forma gratuita. Sigue las in­s­tru­c­cio­nes del asistente de la he­rra­mie­n­ta de Windows para crear un ISO para Windows 10 u 11 o instalar ac­tua­li­za­cio­nes. Esto funciona tanto en Windows como en Linux y Mac. Sin embargo, solo puedes utilizar un ISO de Windows para sistemas ope­ra­ti­vos con una licencia y una clave de producto válidas.

Para crear ISOs a partir de archivos, programas o sistemas, lo mejor es utilizar programas como IMGBurn o CD­Bu­r­ne­r­XP. Instala el software de grabación, inserta el soporte de datos a partir del cual vas a crear un archivo ISO y configura los ajustes, incluida la ubicación de al­ma­ce­na­mie­n­to. Si no tienes una unidad de CD/DVD, una unidad externa o un soporte original, también puedes descargar archivos ISO en línea y crear con ellos una memoria USB de arranque o incluso un multiboot USB. Esto funciona para todas las versiones de Windows, desde Windows 7 hasta 10 y desde Office 2010 hasta 2019, con el Windows ISO Do­w­n­loa­der, que busca au­to­má­ti­ca­me­n­te todos los archivos de sistema de Windows en línea y crea ISOs a partir de ellos.

Crea una memoria USB ISO o un CD/DVD ISO con Windows

Si ya tienes un archivo ISO, pero quieres crear un CD ISO o una memoria USB ISO a partir de él, solo tienes que utilizar los recursos in­te­gra­dos de Windows. Para ello, necesitas un CD/DVD o una unidad USB y el soporte de datos co­rre­s­po­n­die­n­te desde el que quieras crear un soporte de in­s­ta­la­ción ISO. Localiza el archivo ISO en Windows, haz clic con el botón derecho y graba la ISO mediante “Abrir con...” y “Grabadora de imágenes de disco de Windows”.

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