Incluso en la era del al­ma­ce­na­mie­n­to en la nube, las unidades de memoria USB siguen siendo ese­n­cia­les para muchos usuarios, ya que resultan muy prácticas para tra­n­s­fe­rir archivos de un di­s­po­si­ti­vo a otro o para guardar copias de seguridad. Uno de los pri­n­ci­pa­les motivos de esta pre­fe­re­n­cia, por un lado, es la po­si­bi­li­dad de acceder a los archivos sin conexión a Internet, algo que sí requiere el tan ubicuo al­ma­ce­na­mie­n­to online o en la nube. Otra gran ventaja es no tener que preo­cu­par­se por la pro­te­c­ción de datos: basta con guardar bien la unidad para que ningún hacker acceda a ellos.

Pero ¿qué hay de los archivos si el ordenador no muestra o no reconoce el USB? En este artículo te ex­pli­ca­mos cuáles son las causas más comunes de este problema y las so­lu­cio­nes más efectivas para Windows y macOS.

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¿Por qué mi equipo no reconoce la unidad USB?

Como suele ocurrir siempre que se conectan di­fe­re­n­tes elementos de hardware, los motivos por los que un pendrive no se muestra en un ordenador pueden ser muy diversos, de modo que el fallo puede lo­ca­li­zar­se tanto en la unidad externa como en el di­s­po­si­ti­vo de lectura al que se ha conectado.

No existe una panacea general para este problema, sino que, debido a la multitud de causas posibles, la solución pasa más bien por ir co­m­pro­ba­n­do y reparando posibles problemas uno tras otro. En este artículo hemos resumido los casos más ha­bi­tua­les en los que no se reconoce un di­s­po­si­ti­vo USB, in­clu­ye­n­do, na­tu­ra­l­me­n­te, las re­s­pe­c­ti­vas es­tra­te­gias para so­lu­cio­nar­lo.

Caso 1. El puerto USB está dañado

Uno de los miedos más ha­bi­tua­les cuando no se puede abrir una unidad USB es que la propia unidad externa esté dañada. Sin embargo, es mucho más habitual que el error provenga del di­s­po­si­ti­vo al que se ha conectado el pendrive y, más co­n­cre­ta­me­n­te, del puerto USB, que actúa como conector entre el medio extraíble y el ordenador. Si el puerto USB elegido no funciona, el contenido del USB ló­gi­ca­me­n­te no podrá ser ide­n­ti­fi­ca­do ni mo­di­fi­ca­do.

Por lo tanto, antes de ade­n­trar­te en las complejas causas de error y posibles so­lu­cio­nes que pre­se­n­ta­mos más abajo, comprueba primero que tu unidad USB no esté conectada a un puerto de­fe­c­tuo­so. Para ello, prueba si­m­ple­me­n­te con otros puertos, más de uno si es necesario. Si el re­co­no­ci­mie­n­to de la unidad funciona entonces, sabrás que el problema reside en el puerto USB.

Caso 2. Al co­n­tro­la­dor USB le faltan los drivers adecuados o más actuales

Las co­ne­xio­nes USB siempre se gestionan, del lado del ordenador, mediante los llamados co­n­tro­la­do­res USB. Estos co­n­tro­la­do­res necesitan los drivers (llamados co­n­tro­la­do­res en Windows) más actuales para poder reconocer distintos co­m­po­ne­n­tes como el ratón, el teclado o, como en este caso, las unidades USB. Si, efe­c­ti­va­me­n­te, es la falta de estos drivers la causa de que no se muestre el USB, el problema a veces puede so­lu­cio­nar­se in­s­ta­lá­n­do­los.

Pasos a seguir para usuarios de Windows:

En Windows, los co­n­tro­la­do­res se pueden ac­tua­li­zar usando el “Ad­mi­ni­s­tra­dor de di­s­po­si­ti­vos” y siguiendo estos pasos:

  1. Teclea la co­m­bi­na­ción [Windows] + [R] para abrir el campo de búsqueda “Ejecutar2.
  2. Introduce devmgmt.msc y confirma la búsqueda haciendo clic en “Aceptar”.
  3. Haz doble clic en la opción “Co­n­tro­la­do­res de bus serie universal” y se­le­c­cio­na con el botón derecho del ratón el pendrive que no se haya re­co­no­ci­do (que suele estar marcado con un signo de ex­cla­ma­ción rojo).
  4. Haz clic en “Ac­tua­li­zar co­n­tro­la­dor” y se­le­c­cio­na “Buscar software de co­n­tro­la­dor ac­tua­li­za­do au­to­má­ti­ca­me­n­te”.

Pasos a seguir para usuarios de Mac

A di­fe­re­n­cia de Windows, macOS no ofrece un ad­mi­ni­s­tra­dor de di­s­po­si­ti­vos pro­pia­me­n­te dicho. Los co­n­tro­la­do­res del hardware interno y de los medios externos, como las memorias USB, se instalan y ac­tua­li­zan au­to­má­ti­ca­me­n­te como parte de las ac­tua­li­za­cio­nes regulares del sistema. Si, en cambio, gestionas las ac­tua­li­za­cio­nes ma­nua­l­me­n­te o ha habido problemas con ac­tua­li­za­cio­nes au­to­má­ti­cas an­te­rio­res, puede que algunos co­n­tro­la­do­res im­po­r­ta­n­tes fallen y ese sea el motivo por el que no se reconozca la memoria USB.

Por ello, comprueba si hay ac­tua­li­za­cio­nes im­po­r­ta­n­tes di­s­po­ni­bles e in­s­tá­la­las para resolver el problema:

  1. Abre el menú Apple con el icono de la manzana.
  2. Se­le­c­cio­na la opción “Pre­fe­re­n­cias del Sistema”.
  3. Haz clic en “Ac­tua­li­za­ción de software” y luego en “Ac­tua­li­zar ahora”, si es que hay ac­tua­li­za­cio­nes di­s­po­ni­bles.
  4. En las versiones más antiguas de macOS (hasta High Sierra) el proceso es mí­ni­ma­me­n­te diferente: en el menú Apple se se­le­c­cio­na la opción App Store y luego el menú “Ac­tua­li­za­cio­nes”.
  5. Entonces, macOS buscará au­to­má­ti­ca­me­n­te ac­tua­li­za­cio­nes del software. Si las hay di­s­po­ni­bles, in­s­tá­la­las haciendo clic en “Ac­tua­li­zar todo”.

Caso 3. La co­n­fi­gu­ra­ción de USB del sistema operativo no es correcta

Otra razón por la que puede no ide­n­ti­fi­car­se una memoria USB es una co­n­fi­gu­ra­ción inade­cua­da del sistema operativo. En sistemas Windows puede ocurrir, por ejemplo, que al pendrive conectado se le intente asignar au­to­má­ti­ca­me­n­te una letra de unidad de disco que ya se esté usando para otra unidad, im­pi­die­n­do así que el sistema muestre el USB.

En or­de­na­do­res Mac, en cambio, la culpable de que no se re­co­no­z­can los di­s­po­si­ti­vos USB suele ser la co­n­fi­gu­ra­ción inade­cua­da del gestor de archivos Finder: en la co­n­fi­gu­ra­ción, los medios de al­ma­ce­na­mie­n­to externo pueden ocultarse de forma general, de manera que ya no aparezcan ni en el es­cri­to­rio ni en la lista lateral del gestor.

Pasos a seguir para usuarios de Windows:

Si sospechas que la causa de que no se reconozca tu USB son los co­n­fli­c­tos generados por una letra de unidad de disco ya asignada, la he­rra­mie­n­ta a la que debes recurrir es la “Ad­mi­ni­s­tra­ción de discos”. Puedes acceder a ella a través de la “Ad­mi­ni­s­tra­ción de equipos” siguiendo estos pasos:

  1. Usa la co­m­bi­na­ción de teclas [Windows] + [R] o abre la búsqueda “Ejecutar” desde el menú de inicio.
  2. Introduce compmgmt.msc en el campo de búsqueda y co­n­fí­r­ma­lo haciendo clic en “Aceptar”.
  3. En el menú de la izquierda, ve a “Al­ma­ce­na­mie­n­to” y escoge la opción “Ad­mi­ni­s­tra­ción de discos”.

En la parte central de la ventana verás una lista de los medios de al­ma­ce­na­mie­n­to internos y externos del ordenador. Se­le­c­cio­na la unidad USB en cuestión con el botón derecho del ratón y, en el menú que se abrirá entonces, haz clic en “Cambiar la letra y rutas de acceso de unidad”:

En la ventana siguiente, haz clic primero en “Cambiar” y luego utiliza el menú de­s­ple­ga­ble de “Asignar la letra de unidad siguiente” para escoger la letra que desees. Por último, guarda los cambios haciendo clic en “Aceptar”.

Pasos a seguir para usuarios de Mac:

Es muy sencillo verificar si realmente es la co­n­fi­gu­ra­ción del gestor de archivos de macOS la que impide que se muestre tu unidad USB: basta con acceder a la co­n­fi­gu­ra­ción del gestor de archivos y comprobar los campos co­rre­s­po­n­die­n­tes. Puesto que se trata del gestor central de archivos, se activa au­to­má­ti­ca­me­n­te al iniciar el sistema, por lo que en general se puede acceder a él di­re­c­ta­me­n­te desde la barra superior de menús. En ella, haz clic en “Finder” y escoge luego la opción “Pre­fe­re­n­cias”:

En la pestaña “General” podrás ver si los medios de al­ma­ce­na­mie­n­to externo se muestran de forma estándar en el es­cri­to­rio. De ser así, habrá un tick en la casilla “Discos externos” (incluye pendrives). Ve luego a la pestaña “Barra lateral” para comprobar el estado de la cuestión allí también: la casilla “Discos externos” también debería estar marcada para que se muestren las memorias USB en la barra lateral del gestor de archivos.

Caso 4. El sistema de archivos de la memoria USB no es co­m­pa­ti­ble con el sistema operativo

Como todos los medios de al­ma­ce­na­mie­n­to, una unidad USB también necesita tener su propio sistema de archivos para poder almacenar datos. El sistema operativo del ordenador al que se conecte el pendrive ha de ser co­m­pa­ti­ble con dicho sistema de archivos para tener acceso (tanto de lectura como de escritura) a la unidad USB. Sin esta co­m­pa­ti­bi­li­dad, la unidad USB pro­ba­ble­me­n­te no será re­co­no­ci­da o, al menos, su contenido no podrá abrirse en el ordenador.

De esta manera, los or­de­na­do­res Mac en general no son co­m­pa­ti­bles, o lo son solo en parte, con el sistema de archivos de Microsoft NTFS (New Te­ch­no­lo­gy File System), por ejemplo. Igua­l­me­n­te, los sistemas Windows sin software adicional tampoco admiten el formato HFS+ (Hie­ra­r­chi­cal File System) de Apple, ni tampoco su sucesor APFS (Apple File System). En ambos casos, la solución al problema reside en conectar el USB a otro ordenador que sí sea co­m­pa­ti­ble con su formato. En él se puede entonces hacer una copia local de los archivos y luego formatear la unidad USB. Una vez integrado el nuevo y más co­n­ve­nie­n­te sistema de archivos, se pueden volver a guardar los datos en la unidad USB e intentar co­ne­c­tar­la de nuevo al ordenador deseado.

Consejo

No te pierdas nuestros otros artículos si quieres saber exac­ta­me­n­te cómo formatear una memoria USB en Windows o formatear una memoria USB en Mac.

Caso 5. La unidad USB está dañada

Si se han de­s­ca­r­ta­do los casos an­te­rio­res, quizá habría que re­si­g­nar­se a la po­si­bi­li­dad de que el pendrive esté dañado y esa sea la razón de que no se muestre en el ordenador. En el mejor de los casos podría tratarse de una pieza de contacto suelta, que se co­m­pe­n­sa­ría con tan solo conectar el pendrive de forma cuidadosa. En cambio, si el hardware de la unidad está dañado, en principio no queda otro remedio que llevar el pendrive a un pro­fe­sio­nal para que lo repare o, al menos, intente salvar los archivos guardados.

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