En los tiempos de Gutenberg ya se podían imprimir los colores, aunque el proceso de re­pro­du­c­ción de imágenes en color se adaptó unos cientos de años después para los medios de co­mu­ni­ca­ción de masas impresos. Desde 1954 existen las escalas de colores no­r­ma­li­za­das, la DIN 16 508 para la impresión ti­po­grá­fi­ca y la DIN 16 509 para la impresión offset, ambas creadas en Alemania. Hoy en día las im­pre­so­ras a color son un estándar en casa. ¿Pero cómo llega la imagen RGB del monitor del ordenador al papel impreso? Aquí apre­n­de­rás todo acerca de los colores CMYK y las di­fe­re­n­cias con RGB y otros modelos de color.

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¿Cómo funciona CMYK?

El uso de colores para pre­se­n­ta­cio­nes en pantallas de imagen y en im­pre­sio­nes sigue las ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas es­pe­cia­les físicas del ojo humano. Este es es­pe­cia­l­me­n­te sensible a tres lo­n­gi­tu­des de onda de luz. Ju­s­ta­me­n­te los colores rojo, verde y azul son los que se utilizan en el espacio de color RGB. Esto garantiza una re­pro­du­c­ción cromática equi­li­bra­da en los monitores a color.

El proceso de impresión no­r­ma­l­me­n­te se realiza en papel blanco. El papel no es tra­n­s­pa­re­n­te y, por lo tanto, no deja pasar la luz. Los cuatro colores de impresión cian, magenta, amarillo y negro (CMYK) se pintan en el papel uno detrás del otro en la impresión in­du­s­trial de color offset. Esto no es bi­di­me­n­sio­nal, sino que se realiza mediante puntos muy pequeños pero muy juntos que el ojo humano percibe como una imagen en color desde una distancia de visión normal. Para conseguir una calidad de imagen adecuada, la impresión in­du­s­trial offset se imprime no­r­ma­l­me­n­te con 300 puntos por pulgada (dpi, del inglés “dots per inch”), que co­n­ve­r­ti­dos al sistema métrico son 11,8 puntos impresos por minuto. Estos puntos de impresión tienen di­fe­re­n­tes tamaños, en función del grosor deseado de la apli­ca­ción de la tinta. Si una parte de la tinta se encuentra al 0 %, no habrá ningún punto y, por lo tanto, ningún color.

En las im­pre­so­ras de tinta a color se lanzan al papel gotas de tinta, como si fueran puntos de color, muy cerca unas de otras. El tamaño de los puntos se encuentra entre 0,3 y 0,4 mi­lí­me­tros. La suma de cada una de las gotitas en los colores CMYK da como resultado la “ilusión” de una imagen a color. Se obtiene el mismo resultado de una impresora láser a color, aunque de otra manera. Hay cuatro tambores cargados elé­c­tri­ca­me­n­te que se descargan por medio de un rayo láser en un punto donde no se debe adherir el tóner de uno de los cuatro cartuchos CMYK. Las zonas cargadas restantes se revisten finamente con las tintas del tóner. Estos píxeles de impresión re­ve­s­ti­dos se tra­n­s­fie­ren uno tras otro al papel y se fijan con calor.

Estos tres ejemplos (im­pre­sio­nes offset, de tinta a color y de láser a color) ilustran los re­qui­si­tos de precisión de las im­pre­so­ras. Sigue leyendo para saber cómo se reparten y utilizan los colores.

¿Cuántos colores tiene el espacio de color CMYK?

El espacio de color CMYK trabaja con los colores básicos: Cyan (azul), Magenta (rosa) y Yellow (amarillo). La letra K viene de “Key” o “Kontrast” y denomina al negro. La “B” del espacio de color RGB se refiere a “Blue” (azul), por lo que “Black” (negro) queda fuera de las opciones. Los colores CMYK están no­r­ma­li­za­dos hoy en día con la ISO 2846, una sucesora de la llamada “eu­roe­s­ca­la”, que se definió de forma vi­n­cu­la­n­te en la norma DIN 16539 de 1971.

CMYK forma parte de los modelos su­s­tra­c­ti­vos de colores, lo que de manera más sencilla significa: si todos los colores están 100 % activos, el resultado es el color negro; si faltan todos los colores, es decir, se en­cue­n­tran al 0 %, el papel (blanco) se queda blanco. La in­te­n­si­dad de los tonos de color se puede comparar con las mezclas de colores de la caja de tintas. Por ejemplo, el azul mezclado con el amarillo resulta en verde y, de­pe­n­die­n­do de la cantidad de agua y de los co­m­po­ne­n­tes del color, se produce un tono diferente de verde.

La di­fe­re­n­cia im­po­r­ta­n­te con RGB: la ausencia de los tres colores (RGB= 0, 0, 0) da como resultado el negro en el espacio de color RGB. Si rojo, verde y azul se en­cue­n­tran en su máximo valor (255), saldrá el color blanco. RGB es, por lo tanto, un modelo de color aditivo opuesto a CMYK.

En la práctica, se ha co­m­pro­ba­do que en la impresión del 100 % de cian, magenta y amarillo se produce un tono marrón muy oscuro. En la ilu­s­tra­ción anterior, se puede ver en el campo de color CMYK = 90/90/90/0. Esto requería otro co­m­po­ne­n­te más para poder imprimir un color realmente negro. Es por eso por lo que se añadió el color negro (K) en el espacio de color, lo que también ayudó a poder cla­si­fi­car los otros tres colores de una mejor manera. Con los colores CMYK se pueden re­pro­du­cir teó­ri­ca­me­n­te hasta 4000 millones tonos di­fe­re­n­tes.

CMYK y RGB: ¿cuándo usar cada uno?

El modelo de color CMYK se usa cuando una imagen se va a re­pro­du­cir fí­si­ca­me­n­te por medios de impresión, es decir, en im­pre­so­ras de distintas te­c­no­lo­gías, así como en im­pre­so­ras de color de ordenador que funcionan con te­c­no­lo­gías de inyección de tinta o láser. Esto significa que, en una impresora láser a cuatro colores, además del cartucho de tóner negro, se usarán otros tres con cian, magenta y amarillo. En im­pre­so­ras de tinta a color ocurre lo mismo, aunque desde hace tiempo se trabaja también otros colores. Con la creciente demanda de productos de impresión, las im­pre­so­ras in­du­s­tria­les se han co­m­ple­me­n­ta­do igua­l­me­n­te con más me­ca­ni­s­mos de impresión a color. En las im­pre­sio­nes a seis colores se añade el verde y el naranja. Otras técnicas de impresión de colores múltiples utilizan colores planos, también llamados colores es­pe­cia­les.

Consejo

¿Cuándo muestra el modelo RGB sus puntos fuertes? Aquí puedes leer nuestra guía sobre los colores RGB, que revela los secretos de la mezcla aditiva en RGB y enumera también otros espacios de color.

Puedes encontrar RGB siempre que haya pantallas o monitores. Las cámaras de fotos digitales también producen archivos de imagen RGB. Con RGB se pueden conseguir 16,8 millones de tonos de color di­fe­re­n­tes.

¿Qué otros espacios de color existen?

Cada medio impreso, así como cada tipo de papel, reproduce las tintas de impresión de forma li­ge­ra­me­n­te diferente, aunque tengan los mismos valores CMYK. Algunos absorben mucho la tinta, otros tienen una su­pe­r­fi­cie plana y brillante y otros son mates. Para poder reac­cio­nar a esto, se han es­ta­ble­ci­do perfiles de color estándar que aseguran que se obtenga el mismo resultado de impresión para de­te­r­mi­na­dos tipos de papel y tintas de impresión. Un ejemplo de este tipo de perfil de color es el perfil estándar de color de la industria de impresión de Europa “ISO Coated v2”.

También hay perfiles de color en escáneres y monitores para que se igualen los colores en su paso por los aparatos técnicos, de forma que se consiga la máxima fidelidad de color en el medio de salida. Los conjuntos de datos para la es­ta­n­da­ri­za­ción de los sistemas de gestión del color están coor­di­na­dos por el Consorcio In­te­r­na­cio­nal de Color (ICC).

Los sistemas de color so­bre­pa­san esto y definen la co­m­po­si­ción de colores de manera diferente y, en parte, más amplia. Algunos de ellos se basan también en otros modelos teóricos de pe­r­ce­p­ción de color del ojo humano.

CIELAB

El sistema de color también se denomina CIEL*a*b* o colores de la­bo­ra­to­rio. Se basa en la pe­r­ce­p­ción humana del llamado ob­se­r­va­dor normal, es decir, recoge todos los colores pe­r­ce­p­ti­bles, y no se basa en un modelo ma­te­má­ti­co como RGB o CMYK. La norma su­b­ya­ce­n­te es la EN ISO 11664-4 “Co­lo­ri­me­try -- Part 4: CIE 1976 L*a*b* Colour space”. En los artículos técnicos, puedes encontrar a menudo el término “Tri­s­ti­mu­lus”.

HKS

El sistema de color HKS se basa en 88 colores básicos y 3520 tonos de color lisos con los que se puede imprimir tanto en papel de impresión natural y artístico. Al contrario que en CMYK, estos colores ya están pre­pa­ra­dos para ser mezclados antes de la impresión. El objetivo es la co­m­pa­ra­bi­li­dad y re­pro­du­ci­bi­li­dad de los tonos de color. Los colores HKS pueden ser simulados a través de CMYK, aunque en pocos casos se consigue su brillo.

Pantone

El Pantone Matching System es un sistema de color in­te­r­na­cio­nal usado para gráficos e impresión de­sa­rro­lla­do por la empresa americana Pantone. Contiene 1867 colores es­pe­cia­les (en 2016), la mayoría de los cuales no pueden re­pro­du­ci­r­se con la conocida impresión a cuatro colores.

RAL

El sistema de color RAL Classics de 1927 recoge 213 tonos de color. Desde 1993 existe el sistema de diseño RAL con 1625 colores no­r­ma­li­za­dos. Algunos de los colores RAL son colores de marcas o colores de se­ña­li­za­ción para de­te­r­mi­na­dos objetos, como por ejemplo el RAL 3024 como acabado para los vehículos de bomberos y de sa­l­va­me­n­to, los cruceros de sa­l­va­me­n­to marítimo y las lanchas de sa­l­va­me­n­to de la DGzRS (siglas del Servicio Marítimo de Búsqueda y Rescate Alemán). La re­pre­se­n­ta­ción real de los colores RAL no se puede realizar mediante monitores o im­pre­so­ras y solo se aproxima mediante las in­di­ca­cio­nes de color de CMYK o RGB.

Si quieres saber más sobre el uso de los colores y formatos de imagen, aquí te dejamos nuestras guías “¿Qué es un pixel?” y “¿Qué es TIFF? In­tro­du­c­ción al formato de imagen”.

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