La di­gi­ta­li­za­ción está cambiando co­n­s­ta­n­te­me­n­te nuestro mundo laboral. El concepto de New Work describe cómo deben afrontar las empresas estos cambios. La mayor fle­xi­bi­li­dad y au­to­de­te­r­mi­na­ción posibles deben hacer que los empleados estén más sa­ti­s­fe­chos y sean más pro­du­c­ti­vos y que las empresas tengan más éxito a largo plazo. En los próximos párrafos te ex­pli­ca­mos qué es exac­ta­me­n­te el New Work y qué im­po­r­ta­n­cia tiene ya en la ac­tua­li­dad.

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New Work: de­fi­ni­ción

El New Work no es un fenómeno to­ta­l­me­n­te nuevo: el término ya se empleaba a finales de los años 70. Hoy en día, re­pre­se­n­ta el cambio es­tru­c­tu­ral en el mundo laboral y cómo las empresas deben abordarlo.

Los cambios están co­n­di­cio­na­dos, por un lado, por la di­gi­ta­li­za­ción y la au­to­ma­ti­za­ción de la vida laboral cotidiana: se eliminan o modifican los puestos de trabajo exi­s­te­n­tes y se crean otros co­m­ple­ta­me­n­te nuevos. La in­te­li­ge­n­cia ar­ti­fi­cial y la creciente glo­ba­li­za­ción están in­te­n­si­fi­ca­n­do esta evolución. Al mismo tiempo, las exi­ge­n­cias de la Ge­ne­ra­ción Y, las personas que nacieron entre pri­n­ci­pios de los 80 y finales de los 90, están cambiando. Los puestos de trabajo con un “propósito superior” y en los que puedan ser creativos y tomar de­ci­sio­nes, son cada vez más im­po­r­ta­n­tes que los altos salarios y los títulos pre­s­ti­gio­sos.

Hecho

Al menos la mitad de los empleos conocidos ya han cambiado o cambiarán debido a la creciente di­gi­ta­li­za­ción y au­to­ma­ti­za­ción de nuestro mundo laboral.

New Work: la im­po­r­ta­n­cia para las empresas

Para las empresas, el New Work significa, por un lado, ma­n­te­ne­r­se al día con respecto al progreso te­c­no­ló­gi­co y, al mismo tiempo, ofrecer a los empleados un lugar de trabajo atractivo, desafíos que requieren un cambio es­tru­c­tu­ral visible, pero, sobre todo, un cambio dentro de la cultura co­r­po­ra­ti­va o la llamada “me­n­ta­li­dad”.

No existe una lista de co­m­pro­ba­ción que marque cómo se debe gestionar el New Work en la empresa. Cada empresa debe responder a la pregunta “¿qué significa el New Work?” por sí misma y derivar medidas a partir de la respuesta.

Tanto el mercado como los clientes, la co­m­pe­te­n­cia y los empleados definen, en última instancia, cómo es la cultura del New Work. Lo que está claro es que casi ninguna empresa podrá pre­s­ci­n­dir del New Work a largo plazo, ya que la escasez de tra­ba­ja­do­res cua­li­fi­ca­dos no deja de aumentar, sobre todo en los nuevos sectores pro­fe­sio­na­les eme­r­ge­n­tes, y los expertos acabarán de­ca­n­tá­n­do­se por las empresas que también destaquen en el ámbito del New Work.

Estas son algunas de las ventajas concretas del New Work para las empresas que han sido probadas por di­fe­re­n­tes estudios:

  • Mayor pro­du­c­ti­vi­dad y mo­ti­va­ción de los empelados
  • Mayor número de in­no­va­cio­nes
  • Mayor fidelidad de los empleados
  • Ventajas en el mercado gracias a empleados y productos en constante evolución

Las piedras angulares del New Work

El núcleo del New Work son los empleados, que esperan de su empleador que les conceda la máxima fle­xi­bi­li­dad en todas las facetas. Tanto en la elección de las tareas y los proyectos, pero también en cuanto a los horarios y la ubicación. En concreto, el New Work se basa en las si­guie­n­tes ideas centrales:

  1. Los empleados eligen sus tareas en función de sus intereses y aptitudes y no de co­n­di­cio­nes es­tru­c­tu­ra­les como los títulos o la pe­r­te­ne­n­cia a un equipo. La idea que subyace es que las personas que se apasionan por una idea consiguen mejores re­su­l­ta­dos. En el mejor de los casos, los empleados de­sa­rro­llan, así, su máximo potencial e impulsan a la empresa con nuevas ideas.
  2. Los empleados son libres de decidir qué proyectos realizan, cuándo, dónde y cómo. El trabajo ágil está a la orden del día, igual que el ho­meo­f­fi­ce. Los medios au­xi­lia­res digitales como las he­rra­mie­n­tas de co­la­bo­ra­ción facilitan que todas las personas que pa­r­ti­ci­pan en un proyecto puedan si­n­cro­ni­zar­se para saber en cada momento cuál es el estado actual del proyecto.
  3. La te­c­no­lo­gía facilita el trabajo a los empleados, pero no se lo quita. Hoy en día, hay trabajo rutinario que puede ser realizado por máquinas. Así, las personas tienen más tiempo para dedicarse a tareas más emo­cio­na­n­tes y nuevas. Otra idea central del New Work: el trabajo siempre debe inspirar a los empleados.
  4. El trabajo no lo es todo. El respeto por los demás y uno mismo y la salud en general también forman parte del New Work. El tema del Work-Life-Balance, es decir, la unión perfecta entre la vida laboral y la privada, es de vital im­po­r­ta­n­cia.
  5. El equipo es lo primero. Las personas son seres sociales a los que les gusta formar parte de un grupo y están más motivadas cuando sienten que trabajan por un objetivo común. Una vez ad­qui­ri­dos, los co­no­ci­mie­n­tos no se quedan en un solo empleado, sino que se comparten de la forma más amplia posible dentro del equipo o de toda la empresa.

¿Cómo se puede implantar el New Work en la empresa?

Si quieres in­tro­du­cir el New Work en tu empresa, el trabajo comienza con los valores de la empresa y con los empleados, porque deben pa­r­ti­ci­par desde el principio. Un sentido de nuevo inicio en común, derecho a opinar y la libertad creativa son fu­n­da­me­n­ta­les e implican un primer paso im­po­r­ta­n­te hacia el New Work.

Consejo

¿No estás preparado para el New Work a nivel técnico? Entonces usa el servidor en la nube de IONOS o ad­mi­ni­s­tra tu espacio de al­ma­ce­na­mie­n­to personal en la nube con Nexcloud Hosting. Como al­te­r­na­ti­va, puedes proteger tus datos con un Cloud Backup o guardar tus apps de Google de forma ce­n­tra­li­za­da en Google Workspace.

Vista general de ejemplos concretos de la apli­ca­ción del New Work:

  • Acaba con los horarios y las pre­se­n­cias obligadas in­fle­xi­bles. Introduce horarios flexibles, la semana de cuatro días, la jornada de 6 horas o el ho­meo­f­fi­ce. Los períodos sabáticos y el nomadismo digital, es decir, trabajar de manera to­ta­l­me­n­te in­de­pe­n­die­n­te de la ubicación, también son buenos ejemplos del New Work.
  • Organiza la oficina de manera que sirva para trabajar de forma creativa y conjunta, pero también de manera co­n­ce­n­tra­da y a solas. Combina sencillos despachos in­di­vi­dua­les con zonas comunes equipadas con ro­ta­fo­lios, tableros para pintar y otras he­rra­mie­n­tas. Los espacios de co-working y Shared-Desk también son idóneos.
  • Incluye he­rra­mie­n­tas para la co­la­bo­ra­ción digital: desde so­lu­cio­nes en la nube hasta he­rra­mie­n­tas de co­la­bo­ra­ción como Jira, Trello o Microsoft Teams, pasando por pizarras digitales y mapas mentales.
  • Introduce el trabajo ágil. Existen di­fe­re­n­tes enfoques y métodos como Scrum y el design thinking. Bá­si­ca­me­n­te, estos tipos de trabajo se ca­ra­c­te­ri­zan por la rapidez y la fle­xi­bi­li­dad.
  • Acaba con las je­ra­r­quías rígidas y los estilos de liderazgo tra­di­cio­na­les. El New Work no consiste en que los di­re­c­ti­vos asignen tareas a los empleados y su­pe­r­vi­sen su progreso, sino que se co­n­vie­r­ten en mo­de­ra­do­res, mo­ti­va­do­res y en­tre­na­do­res. La confianza y el en­te­n­di­mie­n­to mutuo son más im­po­r­ta­n­tes que la posición je­rá­r­qui­ca en una empresa.

El New Work implica un cambio es­tru­c­tu­ral y cultural que requiere tiempo y paciencia. Te re­co­me­n­da­mos que empieces con pequeños cambios y, si es necesario, solicita ayuda a co­n­su­l­to­res externos: los ojos ajenos suelen ver más que los propios. Además, como los mercados, la te­c­no­lo­gía y las personas cambian co­n­s­ta­n­te­me­n­te, el proyecto de New Work nunca termina. Siempre hay algo que hacer y mejorar.

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