Las de­ci­sio­nes que tomas en calidad de em­pre­sa­rio no solo te co­n­cie­r­nen a ti, a tu empresa o a tus empleados. Por lo general, todos los procesos em­pre­sa­ria­les implican a todos los grupos de personas re­la­cio­na­dos con una empresa directa o in­di­re­c­ta­me­n­te. Estos grupos de interés y partes afectadas se denominan en inglés “sta­keho­l­de­rs”. Un sta­keho­l­der puede influir de forma de­te­r­mi­na­n­te en el éxito de una empresa, por lo que es re­co­me­n­da­ble que te ocupes de sus objetivos e intereses.

¿Qué es un sta­keho­l­der?

Imagina que estás planeando realizar una inversión. Quieres lanzar al mercado una nueva línea de productos y, para ello, te sirves de capital externo —un préstamo bancario o una su­b­ve­n­ción de fomento—. Pues bien, en el futuro no solo estarán in­te­re­sa­dos en la evolución del proyecto los empleados y los in­ve­r­so­res de tu empresa, sino también la entidad de crédito y la in­s­ti­tu­ción de fomento co­rre­s­po­n­die­n­te. Los bancos esperan los intereses del capital prestado y el pago puntual del crédito, y una su­b­ve­n­ción de fondos públicos puede además depender del cu­m­pli­mie­n­to de de­te­r­mi­na­dos re­qui­si­tos.

Si dependes de los productos de pro­vee­do­res para tu propia pro­du­c­ción, estos también tienen interés en la evolución de tu negocio. Ten en cuenta que el éxito o el fracaso de tu línea de productos se reflejará di­re­c­ta­me­n­te en el volumen de sus ventas. Por tu parte, tendrás que in­te­re­sar­te igua­l­me­n­te por sus procesos de negocio.

Aparte de esto, conviene tener presente los intereses y las ne­ce­si­da­des de los clientes. Estos tienen una idea pre­co­n­ce­bi­da de la relación calidad-precio de tus productos, esperan un servicio adecuado y, dado el caso, gratuidad y co­m­pla­ce­n­cia. No su­b­e­s­ti­mes el poder de la clientela.

Tan pronto como hayas lanzado tus productos al mercado, atraerás rá­pi­da­me­n­te la atención de la co­m­pe­te­n­cia, que, en primera instancia, espera de ti un co­m­po­r­ta­mie­n­to em­pre­sa­rial justo. Quizás se den opo­r­tu­ni­da­des es­tra­té­gi­cas de coope­ra­ción. En cualquier caso, tus ope­ra­cio­nes en el mercado influirán en el co­m­po­r­ta­mie­n­to de tus co­m­pe­ti­do­res.

Otros grupos de interés se pueden englobar en la categoría de Estado y sociedad, cuyos intereses también deberías tomar en co­n­si­de­ra­ción. Las in­s­ti­tu­cio­nes gu­be­r­na­me­n­ta­les esperan de ti una conducta em­pre­sa­rial dentro del marco de la legalidad, además de impuestos y servicios sociales. Asimismo, también debes mostrar re­s­po­n­sa­bi­li­dad social co­r­po­ra­ti­va (RSC), de­no­mi­na­da Corporate Social Re­s­po­n­sa­bi­li­ty en inglés. Esto se traduce en re­qui­si­tos impuestos por aso­cia­cio­nes, grupos de presión, partidos políticos, ini­cia­ti­vas de la ciu­da­da­nía, prensa y la opinión pública. ¿Dónde y en qué co­n­di­cio­nes se fabrican tus productos? ¿Produces de forma so­s­te­ni­ble o tus prácticas em­pre­sa­ria­les suponen una amenaza para el ser humano y el medio ambiente? Mejor será que tengas pre­pa­ra­das las re­s­pue­s­tas adecuadas a estas preguntas.

Cómo ide­n­ti­fi­car a los grupos de interés, conocer sus objetivos e intereses y abo­r­dar­los ade­cua­da­me­n­te son aspectos en­glo­ba­dos en el de­no­mi­na­do enfoque pa­r­ti­ci­pa­ti­vo.

De­fi­ni­ción

El término “sta­keho­l­der” designa a todos los grupos de personas internas y externas que se ven directa o in­di­re­c­ta­me­n­te afectadas por la actividad de una empresa, que cuentan con sus propias ne­ce­si­da­des y ex­pe­c­ta­ti­vas y que, por tanto, ejercen in­flue­n­cia sobre dicha empresa. En español, reciben el nombre de grupos de interés o partes in­te­re­sa­das.

Grupos de interés internos y externos

Los grupos de interés y las partes in­te­re­sa­das de una empresa se dividen en internos y externos. Los sta­keho­l­de­rs internos son los empleados de la empresa o los in­ve­r­so­res de la misma. Por lo general, se habla de tres grupos de interés internos con di­fe­re­n­tes objetivos y mo­ti­va­cio­nes: pro­pie­ta­rios/ac­cio­ni­s­tas, di­re­c­ti­vos y empleados.

Ejemplos de grupos de interés internos

Grupo de interés Intereses
Pro­pie­ta­rios/ac­cio­ni­s­tas - Ingresos/ganancias - Aumento del capital invertido - Autonomía/libertad de decisión - Poder, in­flue­n­cia y prestigio
Gestión - Buenos ingresos - Autonomía/libertad de decisión - Estatus, re­co­no­ci­mie­n­to y prestigio personal
Empleados - Puesto de trabajo - Sueldo justo - Cobertura social - Ocupación in­te­re­sa­n­te - Formación co­n­ti­nua­da - Contactos in­te­r­pe­r­so­na­les - Estatus, re­co­no­ci­mie­n­to y prestigio personal

Por el contrario, los sta­keho­l­de­rs externos abarcan los grupos de interés y las partes in­te­re­sa­das que no forman parte de la empresa. A estos pe­r­te­ne­cen: in­s­ti­tu­cio­nes fi­na­n­cie­ras, pro­vee­do­res, clientes, co­m­pe­ti­do­res, así como el Estado y la sociedad.

Ejemplos de grupos de interés externos

Grupo de interés Intereses
In­s­ti­tu­cio­nes fi­na­n­cie­ras - Inversión segura - Buena re­n­ta­bi­li­dad - Aumento del capital
Pro­vee­do­res - Relación comercial estable - Co­n­di­cio­nes fa­vo­ra­bles - Seriedad/co­m­po­r­ta­mie­n­to de pagos
Clientes - Buena relación calidad-precio - Servicio - Co­m­pla­ce­n­cia
Co­m­pe­ti­do­res - Co­m­pe­te­n­cia justa - Di­s­po­ni­bi­li­dad de coope­ra­ción, dado el caso
Estado y sociedad - Le­gi­s­la­ción - Au­to­ri­da­des - Aso­cia­cio­nes y grupos de presión - Partidos políticos - Ini­cia­ti­vas ciu­da­da­nas - Prensa - Opinión pública - Hacienda - Mercado laboral - Servicios sociales - Re­s­po­n­sa­bi­li­dad social co­r­po­ra­ti­va (RSC) - Do­na­cio­nes ca­ri­ta­ti­vas

Por qué deberías conocer los grupos de interés de tu empresa

De acuerdo con el enfoque pa­r­ti­ci­pa­ti­vo, no basta solo con sa­ti­s­fa­cer las ne­ce­si­da­des de los ac­cio­ni­s­tas (sha­reho­l­der), sino que además hay que ide­n­ti­fi­car a todos los grupos de personas im­pli­ca­das de algún modo en el éxito de una empresa. Por tanto, el equipo directivo deberá mediar entre los distintos grupos de interés con el fin de ga­ra­n­ti­zar el buen fu­n­cio­na­mie­n­to em­pre­sa­rial.

En el marco de un análisis de grupos de interés, una forma especial del análisis de campo, se ide­n­ti­fi­can cuáles son estos y en la gestión de los mismos se elaboran y aplican es­tra­te­gias, medidas y acciones re­co­me­n­da­das para abordar los intereses de estos grupos.

Los motivos por los que tendrás que ocuparte a fondo de los grupos de interés de tu empresa están claros, ya que solo el que conozca a las partes in­te­re­sa­das de su empresa podrá

  • ide­n­ti­fi­car a tiempo los ob­s­tácu­los e im­pe­di­me­n­tos y
  • ocuparse de los afectados en los procesos de cambio.

El análisis de los sta­keho­l­de­rs forma parte del análisis DAFO, en el que se co­n­tra­po­nen las opo­r­tu­ni­da­des y riesgos externos del mercado y los puntos fuertes y débiles de una empresa con el propósito de es­ta­ble­cer una pla­ni­fi­ca­ción es­tra­té­gi­ca de negocio.

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