Con fre­cue­n­cia, encontrar nuevos empleados es más difícil de lo esperado: la co­m­pe­te­n­cia en el mercado es feroz y, después de todo, no solo se busca a un empleado co­m­pe­te­n­te, sino que también se pretende que exista conexión entre el nuevo tra­ba­ja­dor y la empresa. Para poder realizar la búsqueda con éxito y rapidez, es necesario crear una oferta de empleo lo más precisa posible que describa, no solo la actividad y el ámbito en el que se enmarca, sino también el perfil de la empresa. Al igual que los anuncios pu­bli­ci­ta­rios, las ofertas de empleo han de llamar la atención y atraer el interés del público objetivo. Por tanto ¿qué in­fo­r­ma­ción incluyen estos anuncios de trabajo?, ¿a qué fo­r­ma­li­da­des hay que prestar atención al crear y diseñar las ofertas de trabajo?

¿Qué es una oferta de empleo?

Una oferta de trabajo es un tipo de texto propio de la gestión de personal que informa sobre uno o varios puestos vacantes. Las ofertas de empleo son el primer paso del proceso de selección de personal y tienen como objetivo pro­po­r­cio­nar in­fo­r­ma­ción sobre la empresa y las tareas que de­sem­pe­ña­rían los ca­n­di­da­tos po­te­n­cia­les. De gran im­po­r­ta­n­cia sobre todo en el sector privado, en el público la in­fo­r­ma­ción provista no suele ser tan extensa como en los anuncios de empleo privados. En España, por ejemplo, se dispone de un boletín semanal donde se muestran las ofertas de empleo público y de pruebas de ca­pa­ci­ta­ción pro­fe­sio­nal.

¿Qué in­fo­r­ma­ción debe constar en la oferta de empleo?

La parte principal de una buena oferta de empleo es su contenido, por lo tanto, antes de preo­cu­par­se del diseño y de su pu­bli­ca­ción, es im­po­r­ta­n­te aclarar qué in­fo­r­ma­ción se va a incluir. También conviene dotar al contenido de una es­tru­c­tu­ra y longitud adecuadas, lo que implica filtrar la in­fo­r­ma­ción que no sea relevante. Asimismo, es im­po­r­ta­n­te indicar las distintas mo­da­li­da­des de contacto posibles para que los lectores que coincidan con el perfil del anuncio puedan pro­po­ne­r­se como ca­n­di­da­tos según los re­qui­si­tos de la empresa.

En principio, se posee total libertad para diseñar una oferta de trabajo. Sin embargo, si se tienen en cuenta las secciones que se presentan a co­n­ti­nua­ción, la oferta tendrá mayor solidez e incluirá toda la in­fo­r­ma­ción necesaria para el candidato.

Pre­se­n­ta­ción de la empresa

Las primeras líneas, antes que para hablar del puesto de trabajo deberían servir para presentar a la empresa a los empleados po­te­n­cia­les. Esta pre­se­n­ta­ción no ha de ex­te­n­de­r­se demasiado y no debe ocupar más espacio que la propia de­s­cri­p­ción del puesto de trabajo. Por eso, es necesario analizar de­te­ni­da­me­n­te qué aspectos pueden de­s­ta­car­se en lo que se refiere a negocio y ubicación. Para atraer la atención de los lectores basta con un retrato corto y compacto, a la vez que emo­cio­na­n­te, en el que se dibuje el ámbito em­pre­sa­rial y se destaquen los valores co­r­po­ra­ti­vos y las ventajas de la ubicación. También se puede mencionar el número de empleados que conforman la empresa en el momento. En resumen, estos son algunos de los aspectos que deben de­s­ta­car­se son:

  • Historia de la empresa
  • Relación con centros de enseñanza, uni­ve­r­si­da­des, etc.
  • Ac­ti­vi­da­des su­pra­rre­gio­na­les
  • Aso­cia­cio­nes y coope­ra­cio­nes
  • Di­s­ti­n­cio­nes
Nota

Muchas ofertas de empleo carecen de crea­ti­vi­dad y se olvidan de resaltar las ca­ra­c­te­rí­s­ti­cas que las hacen únicas, lo que afecta es­pe­cia­l­me­n­te al apartado de de­s­cri­p­ción de la empresa. También se recurre a palabras clave como “exitoso”, “innovador”, “mundial”, “líder” o “pasión”" con un objetivo in­fla­cio­na­rio similar al de los adjetivos “in­te­re­sa­n­te”, “excitante” o “variado”. Al crear un anuncio de trabajo hay que tener cuidado y utilizar estos términos con mo­de­ra­ción o buscar al­te­r­na­ti­vas más ori­gi­na­les.

De­s­cri­p­ción del puesto

Retratada la empresa bre­ve­me­n­te, es hora de describir el puesto vacante. En primer lugar, los empleados en potencia han de conocer de la forma más concreta posible lo que la empresa espera de ellos. Por este motivo, no solo hay que comunicar la posición di­s­po­ni­ble, sino también explicar qué ac­ti­vi­da­des y objetivos se re­la­cio­na­rán con ella. De­pe­n­die­n­do del trabajo, los so­li­ci­ta­n­tes también pueden estar in­te­re­sa­dos en conocer a las personas o los de­pa­r­ta­me­n­tos con los que tra­ba­ja­rían. Otros aspectos ese­n­cia­les que indicar son el tipo de contrato (a tiempo completo o a tiempo parcial, in­de­fi­ni­do o temporal, etc.) y el lugar o lugares de trabajo.

Nota

Al redactar la oferta de empleo, no es necesario entrar en los detalles más in­si­g­ni­fi­ca­n­tes. La oferta de trabajo debe dar una primera impresión de la actividad y la empresa, in­fo­r­ma­ción que más tarde se puede ampliar en una en­tre­vi­s­ta. Como regla general, cuanto más es­pe­cí­fi­co se describan el ámbito de actividad y los objetivos asociados, mayor será el riesgo de que los nuevos empleados le presten más atención de la necesaria a estos re­qui­si­tos.

Perfil de re­qui­si­tos

El perfil de re­qui­si­tos es de gran im­po­r­ta­n­cia tanto para las empresas como para los ca­n­di­da­tos. Aquí la empresa puede indicar las co­n­di­cio­nes que han de cumplir los so­li­ci­ta­n­tes para acceder al puesto (formación o título deseado), para que puedan valorar si cuentan con las cua­li­fi­ca­cio­nes ne­ce­sa­rias para la tarea. También hay que indicar si para el desempeño de la actividad ofertada es necesario un segundo o tercer idioma o ha­bi­li­da­des de TI, si hay que tener ex­pe­rie­n­cia pro­fe­sio­nal o disponer de permiso de conducir.

El perfil de re­qui­si­tos a menudo también incluye una serie de ha­bi­li­da­des sociales con las que han de contar los futuros empleados. Para ello es re­co­me­n­da­ble evitar las de­s­cri­p­cio­nes del tipo “ser flexible y fuerte”, pues con ellas el so­li­ci­ta­n­te solo puede co­n­je­tu­rar acerca del perfil que realmente se está buscando y, en el peor de los casos, puede incluso renunciar a realizar la solicitud. En su lugar es mejor usar fórmulas más concretas, del tipo “abierto a resolver problemas y capaz de mantener la calma incluso en si­tua­cio­nes críticas”.

Nota

Este apartado dentro de las ofertas de empleo a menudo transmite la sensación de que las empresas no buscan personas, sino máquinas. No es raro encontrar anuncios de trabajo en los que se buscan personas que acaban de salir de la uni­ve­r­si­dad, pero al mismo tiempo han de contar con varios años de ex­pe­rie­n­cia pro­fe­sio­nal. Con este tipo de ex­pe­c­ta­ti­vas es muy co­m­pli­ca­do encontrar al candidato ideal. Por este motivo, es pre­fe­ri­ble presentar un cuadro realista de los re­qui­si­tos para obtener un grupo lo más amplio posible de so­li­ci­ta­n­tes.

Servicios ofrecidos

En los apartados an­te­rio­res ya se ha dejado claro lo que se espera del futuro empleado. Tras ello es im­po­r­ta­n­te indicar lo que la empresa puede ofrecerle a cambio. Más que tratar el salario, este apartado enumera las co­n­di­cio­nes y be­ne­fi­cios adi­cio­na­les de las que puede disfrutar el posible candidato como empleado, ya que son estas co­n­di­cio­nes las que pueden di­fe­re­n­ciar a la empresa de otras tantas dentro de un mismo sector. Entre otras cosas, se pueden destacar:

  • Los modelos de horario de trabajo flexible,
  • Unas buenas opo­r­tu­ni­da­des pro­fe­sio­na­les,
  • Ofertas de formación,
  • Una cantina o un comedor propios o de­s­cue­n­tos,
  • Ayuda para encontrar apa­r­ta­me­n­to, guardería o lugar de recreo después de la escuela,
  • Coches de empresa, bi­ci­cle­tas, abono de tra­n­s­po­r­te, etc.

Formas de solicitud

Al crear una oferta de empleo se espera recibir la mayor cantidad posible de so­li­ci­tu­des que se adapten al perfil. Para que esto ocurra, la oferta de empleo ha de contener también toda la in­fo­r­ma­ción necesaria para el proceso de solicitud, esta es:

  • Si la solicitud se presenta por correo postal, correo ele­c­tró­ni­co o ambos
  • La dirección postal o de correo ele­c­tró­ni­co a la que debe enviarse
  • Do­cu­me­n­tos ne­ce­sa­rios: carta de pre­se­n­ta­ción, cu­rri­cu­lum vitae, ce­r­ti­fi­ca­dos, etc.
  • El plazo de pre­se­n­ta­ción
  • La persona de contacto en caso de consultas

En el caso de que los so­li­ci­ta­n­tes puedan presentar los do­cu­me­n­tos re­que­ri­dos por vía ele­c­tró­ni­ca, también habrá que es­pe­ci­fi­car­se los formatos y tamaños de archivo deseados.

Crear oferta de empleo: lenguaje, estilo y diseño

Es im­po­r­ta­n­te que la es­tru­c­tu­ra­ción del contenido resulte atractiva. Utilizar fo­r­mu­la­cio­nes creativas puede ayudar a di­fe­re­n­ciar­se de los co­m­pe­ti­do­res. Por eso, es útil analizar al público objetivo al que se quiere llegar con la oferta y usar en co­n­se­cue­n­cia un lenguaje y un estilo adecuados. Una in­tro­du­c­ción de tipo teaser, preguntas retóricas o co­n­s­tru­c­cio­nes para crear imágenes mentales, por ejemplo, co­n­tri­bu­yen a atraer al lector y a aligerar el texto. Apelar di­re­c­ta­me­n­te a los posibles lectores es a menudo un buen medio para llegar a los so­li­ci­ta­n­tes.

Consejo

Si la oferta de empleo se ha publicado online e incluye un fo­r­mu­la­rio de solicitud, cuentas con la ventaja de poder enlazarlo y utilizar una llamada a la acción para llamar la atención sobre él.

Además, es pri­mo­r­dial mantener la le­gi­bi­li­dad y la in­te­li­gi­bi­li­dad del texto. Para ello puede resultar útil evitar es­tru­c­tu­ras ora­cio­na­les co­m­pli­ca­das, fo­r­mu­la­cio­nes ab­s­tra­c­tas, co­n­s­tru­c­cio­nes pasivas o estilos nominales. Con un lenguaje claro y una es­tru­c­tu­ra co­m­pre­n­si­ble, los ca­n­di­da­tos po­te­n­cia­les en­te­n­de­rán mucho más rá­pi­da­me­n­te qué cua­li­fi­ca­cio­nes son im­po­r­ta­n­tes para el puesto y qué es lo que distingue a la empresa. También es im­po­r­ta­n­te usar fo­r­mu­la­cio­nes neutras que no puedan co­n­si­de­rar­se di­s­cri­mi­na­to­rias en ningún sentido.

Por último, el texto de la oferta de empleo debe destacar vi­sua­l­me­n­te con ayuda de un diseño apropiado. Si todos los apartados están di­s­pue­s­tos sin di­fe­re­n­cia­ción, sin espacios o re­sa­l­ta­dos ti­po­grá­fi­cos es probable que, a pesar de un contenido excelente y un lenguaje muy apropiado, el lector pueda optar por no leer el anuncio. Para evitarlo, ha de pre­se­n­tar­se solo la in­fo­r­ma­ción necesaria, en­fa­ti­za­n­do lo más im­po­r­ta­n­te con negrita o di­fe­re­n­tes tamaños de fuente (en concreto el nombre de la posición anunciada). Los su­b­tí­tu­los y la división en párrafos facilitan la es­tru­c­tu­ra­ción del anuncio de trabajo. Las imágenes hacen el texto más atractivo y ameno.

Consejo

Se re­co­mie­n­da utilizar fotos propias antes que fotos de stock en las ofertas de empleo. Al usar fotos pro­fe­sio­na­les del equipo, de la oficina o de todo lo que re­pre­se­n­ta la marca de la empresa que contrata, el anuncio de empleo destacará por su au­te­n­ti­ci­dad y ori­gi­na­li­dad.

A qué prestar atención al crear una oferta de empleo

Al redactar una oferta de empleo, además de al contenido y a los trucos formales, también hay que prestar atención a las leyes vigentes. La Ley Española de Empleo (Real Decreto Le­gi­s­la­ti­vo 3/2015, de 23 de octubre) reconoce la igualdad de opo­r­tu­ni­da­des y la no di­s­cri­mi­na­ción en el acceso al empleo. También lo hace la Ley General del Trabajo mexicana, donde se define el trabajo digno como aquel que, entre otras cosas, rechaza la di­s­cri­mi­na­ción por origen étnico o nacional, género, edad, di­s­ca­pa­ci­dad, condición social, co­n­di­cio­nes de salud, religión, condición mi­gra­to­ria, opiniones, pre­fe­re­n­cias sexuales o estado civil. Es por eso que desde la redacción de la oferta de empleo es esencial evitar un lenguaje di­s­cri­mi­na­to­rio.

En resumen: el anuncio debe co­rre­s­po­n­de­r­se con la posición (y al revés)

Con un anuncio de empleo que tenga en cuenta los consejos me­n­cio­na­dos en este artículo es muy probable que la vacante se pueda cubrir ade­cua­da­me­n­te. Y es que, en de­fi­ni­ti­va, que el empleado recién co­n­tra­ta­do pase a formar parte de una empresa a largo plazo también depende en cierto modo de la oferta de trabajo. Al tratarse del primer punto de contacto que el posible candidato tendrá con la empresa, el anuncio de trabajo despierta unas de­te­r­mi­na­das ex­pe­c­ta­ti­vas. Si, por ejemplo, las ac­ti­vi­da­des po­s­te­rio­res no se co­rre­s­po­n­den con las descritas en la oferta, la pro­ba­bi­li­dad de que el nuevo empleado se co­m­pro­me­ta a largo plazo se reducen. Del mismo modo, si las tareas asignadas suponen un esfuerzo de­s­me­su­ra­do, también puede ocurrir que el empleado pe­r­ma­ne­z­ca en la empresa menos tiempo del deseado.

Para evitar este escenario, el contenido de la oferta de empleo debe ser lo más realista posible, a pesar de su carácter pri­n­ci­pa­l­me­n­te pu­bli­ci­ta­rio. Cuanto mejor refleje la empresa y las ex­pe­c­ta­ti­vas sobre el puesto a asignar, mayor será la pro­ba­bi­li­dad de encontrar al mejor candidato para el puesto, además de a un empleado sa­ti­s­fe­cho a largo plazo.

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