Todo en una misma caja: así podría de­s­cri­bi­r­se a grosso modo la mecánica del cash pooling. En este método de fi­na­n­cia­ción de grupos so­cie­ta­rios, el saldo negativo de una empresa se compensa con el positivo de otra del mismo grupo. Si bien conlleva numerosos be­ne­fi­cios eco­nó­mi­cos, esta solución viene aco­m­pa­ña­da también de algunos riesgos legales y fiscales que deberías conocer bien antes de desplegar tu propio sistema de cash pooling.

Qué es el cash pooling

El an­gli­ci­s­mo se conoce en ca­s­te­llano como gestión ce­n­tra­li­za­da de la tesorería y, en ocasiones también, como caja única. Se trata de un método de gestión que tiene como objetivo, mantener equi­li­bra­das las cuentas entre di­fe­re­n­tes filiales. Se utiliza, sobre todo, en grupos co­r­po­ra­ti­vos. Aunque or­ga­ni­za­das como so­cie­da­des de capital le­ga­l­me­n­te in­de­pe­n­die­n­tes, al actuar como unidad es­tra­té­gi­ca el apoyo fi­na­n­cie­ro mutuo y el óptimo reparto de la liquidez es del interés de todos los im­pli­ca­dos.

Lo que sucede en la práctica es que la necesidad y la di­s­po­ni­bi­li­dad de liquidez en los grupos no suelen estar equi­li­bra­das y, mientras una sociedad se ve obligada a solicitar un crédito con altos intereses, otra obtiene poco beneficio por un depósito en un banco. Para resolver este des­equi­li­brio, los grupos recurren a un sistema de tesorería ce­n­tra­li­za­da que suele im­ple­me­n­tar y ad­mi­ni­s­trar un órgano de gestión fi­na­n­cie­ro central or­ga­ni­za­do por la sociedad matriz.

De­fi­ni­ción

El cash pooling es un método para equi­li­brar la liquidez entre las so­cie­da­des de un grupo co­r­po­ra­ti­vo. El término se compone de las palabras cash para “efectivo” o “liquidez” y pooling para “unificar” o “reunir”.

En su rol de dirección, la sociedad matriz deposita el superávit de liquidez de las distintas so­cie­da­des en una cuenta maestra (cuenta única ce­n­tra­li­za­da) que podría servir, por ejemplo, como fondo para in­ve­r­sio­nes. Con este fondo monetario común también podrían co­m­pe­n­sar­se apuros fi­na­n­cie­ros en las so­cie­da­des del grupo, mediante créditos con intereses bajos con el objetivo de evitar intereses de deuda elevados o incluso in­so­l­ve­n­cias. Con ello, los créditos y las deudas se co­m­pe­n­sa­rían in­te­r­na­me­n­te. Los in­ve­r­so­res tienen un derecho a cobrar de la cuenta maestra y los pre­s­ta­ta­rios la obli­ga­ción de pagar.

Pros y contras del cash pooling

Dado que una sociedad matriz, por lo general está en situación de negociar mejores co­n­di­cio­nes que las so­cie­da­des que la integran, le es posible conseguir una op­ti­mi­za­ción de intereses que beneficia a todos los im­pli­ca­dos. Esto permite apro­ve­char el capital interno al máximo mientras que la necesidad de capital ajeno se reduce al mínimo, al igual que los costes ope­ra­ti­vos y de ad­qui­si­ción. Solo se recurrirá a recursos externos si la co­m­pe­n­sa­ción interna de la liquidez no alcanza a asegurar la capacidad de pago, pero en este caso solo la cuenta maestra puede tomar un crédito o invertir capital.

La gestión de un fondo de reserva común pro­po­r­cio­na al grupo una buena pa­no­rá­mi­ca de la liquidez de cada unidad, lo que permite prevenir eve­n­tua­les crisis fi­na­n­cie­ras. Sin embargo, aquí mismo también reside la mayor de­s­ve­n­ta­ja del cash pooling, y es que, dado que el control de las in­ve­r­sio­nes está en manos de la empresa matriz, las so­cie­da­des su­b­si­dia­rias pierden su in­de­pe­n­de­n­cia y fle­xi­bi­li­dad económica, lo que podría no ser del gusto de las so­cie­da­des con mejor situación fi­na­n­cie­ra. Lo que también podría pasar, por otro lado, es que las so­cie­da­des más débiles confiaran en exceso en el fondo de reserva de­s­cui­da­n­do su propia pla­ni­fi­ca­ción de liquidez.

En caso de que surgieran problemas y una sociedad no pudiera compensar un crédito, todo el grupo se vería afectado (es lo que se conoce como co­n­ce­n­tra­ción de riesgos). Es­ta­ble­cer sistemas de ad­mi­ni­s­tra­ción y de detección pre­ve­n­ti­va va ligado a un esfuerzo nada de­s­pre­cia­ble, como tampoco cabe su­b­e­s­ti­mar las trampas legales y fiscales re­su­l­ta­n­tes del cash pooling.

Ventajas y be­ne­fi­cios De­s­ve­n­ta­jas y riesgos
Op­ti­mi­za­ción de intereses en in­ve­r­sio­nes o préstamos internos Óptima uti­li­za­ción de los recursos internos Reducción de la necesidad de capital externo (incluidos los gastos ope­ra­ti­vos y de ad­qui­si­ción) al mínimo. Mejor re­n­di­mie­n­to económico general del grupo Control de la liquidez de las so­cie­da­des del grupo Pérdida de in­de­pe­n­de­n­cia económica de las so­cie­da­des del grupo Co­n­ce­n­tra­ción del riesgo Riesgo de in­so­l­ve­n­cia Costes die im­ple­me­n­ta­ción y ad­mi­ni­s­tra­ción elevados In­se­gu­ri­dad legal y trampas fiscales Una sociedad filial podría verse “ma­l­tra­ta­da” por el grupo al aumentar el riesgo de su actividad por tener co­m­pro­me­ti­do su flujo de caja o porque las co­n­di­cio­nes de préstamo no sean equi­li­bra­das.

Aspectos legales del cash pooling

La gestión ce­n­tra­li­za­da de la tesorería va ganando po­pu­la­ri­dad en vista de la creciente co­m­ple­ji­dad de los métodos de fi­na­n­cia­ción de grupos. Si son sobre todo los aspectos eco­nó­mi­cos los que se sitúan en el foco de atención, también hay una serie de im­pli­ca­cio­nes legales y fiscales que, con fre­cue­n­cia, se su­b­e­s­ti­man.

El cash pooling en la ju­ri­s­pru­de­n­cia

El problema de base de la gestión ce­n­tra­li­za­da de la tesorería resulta del riesgo potencial de evasión fiscal y di­s­tri­bu­ción en­cu­bie­r­ta de di­vi­de­n­dos que se desprende del préstamo recíproco de capital entre empresas de un mismo grupo a tipos de interés pro­ve­cho­sos. A esto se añade que en el pasado muchas empresas no do­cu­me­n­ta­ban sus ac­ti­vi­da­des de cash pooling o lo hacían solo en parte. Esto permite extraer dos co­n­clu­sio­nes: o bien que se ha intentado encubrir la exi­s­te­n­cia de re­gu­la­cio­nes de tipos de interés y de be­ne­fi­cios que no obedecen a las del mercado, o bien que se han ignorado por completo las normas vigentes de cu­m­pli­mie­n­to normativo.

La situación nacional

El cash pooling es una práctica re­la­ti­va­me­n­te joven en España, lo que ha hecho que no haya una postura unificada ni una re­gu­la­ción es­pe­cí­fi­ca. Existen, no obstante, algunas re­so­lu­cio­nes ju­di­cia­les relativas a in­so­l­ve­n­cias o de Derecho laboral que se han re­la­cio­na­do in­di­re­c­ta­me­n­te con esta forma de gestión ce­n­tra­li­za­da de la tesorería. Desde el punto de vista del Derecho so­cie­ta­rio no hay li­mi­ta­cio­nes para es­ta­ble­cer acuerdos de cash pooling, puesto que se considera una práctica que apunta a promover la co­n­ti­nui­dad de la empresa.

Los di­re­c­ti­vos de las empresas dentro de un grupo tienen el deber de actuar con di­li­ge­n­cia y prudencia a la hora de adoptar acuerdos de cash pooling, puesto que su primera re­s­po­n­sa­bi­li­dad se debe a su propia sociedad, aunque suele ser la Junta General de Ac­cio­ni­s­tas la que da la apro­ba­ción final al contrato. Si se demuestra que los di­re­c­ti­vos han actuado de forma frau­du­le­n­ta para obtener un beneficio personal o para be­ne­fi­ciar a una empresa en de­tri­me­n­to de otra, entonces podrían ser re­s­po­n­sa­bles pe­na­l­me­n­te. Como pre­ce­de­n­te, hay una sentencia del 20 de enero de 2014 (JUR 2014, 20542) que considera que toda práctica de cash pooling que se utilice con el propósito de “de­s­ca­pi­ta­li­zar unas compañías con otras” es ilícito. En caso de in­so­l­ve­n­cia, la Ley Concursal (art. 61.2) permite que los ad­mi­ni­s­tra­do­res puedan solicitar el fin del acuerdo siempre y cuando esto beneficie al pro­ce­di­mie­n­to y a la empresa in­so­l­ve­n­te.

Uno de los mayores debates re­la­cio­na­dos con la práctica del cash pooling gira en torno a la cuestión de si se trata de un supuesto de confusión de pa­tri­mo­nios o de caja única. Junto a la falta de una doctrina y una ju­ri­s­pru­de­n­cia claras, puede afirmarse que existen dos posturas ante la relación del cash pooling y la caja única: si el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Va­le­n­cia­na ha co­n­si­de­ra­do en algunas se­n­te­n­cias que la caja única se da en una situación de confusión de pa­tri­mo­nios, la postura general de la Audiencia Nacional no vincula una con otra.

Nota

Las au­to­ri­da­des fiscales en México han prestado atención a esta práctica, sobre todo, en un contexto de envío de intereses a empresas en el ex­tra­n­je­ro su­s­ti­tu­ye­n­do al pago de di­vi­de­n­dos, que aprovecha las tasas bajas de retención del impuesto sobre la renta por estos pagos y esquiva el pago del impuesto co­r­po­ra­ti­vo. Las au­to­ri­da­des también sospechan que estos pagos se han hecho a empresas, dentro del te­rri­to­rio o en el ex­tra­n­je­ro, donde se puede obtener un beneficio fiscal. Por todo esto, el SAT lleva a cabo re­vi­sio­nes de co­n­tri­bu­ye­n­tes en las que se vigila que no se re­ca­ra­c­te­ri­ce el pago de intereses a di­vi­de­n­dos, que los tipos de interés sean de mercado, que exista do­cu­me­n­ta­ción que ju­s­ti­fi­que cómo se han acordado las co­n­tra­pre­s­ta­cio­nes, etc. Si el co­n­tri­bu­ye­n­te cuenta con la debida do­cu­me­n­ta­ción y los detalles de las tra­n­sac­cio­nes, un acuerdo de cash pooling no debería re­pre­se­n­tar ningún riesgo fiscal. Es por ello que las au­to­ri­da­des fiscales mexicanas re­co­mie­n­dan acudir a es­pe­cia­li­s­tas en tesorería, en impuestos y en precios de tra­n­s­fe­re­n­cia antes de im­ple­me­n­tar un sistema de tesorería ce­n­tra­li­za­da.

La pro­ble­má­ti­ca del cash pooling tra­n­s­na­cio­nal

La situación legal es aún más compleja en la ce­n­tra­li­za­ción de la tesorería de empresas que traspasan las fronteras na­cio­na­les, la llamada multi currency pooling, que ocurre cuando in­te­r­vie­nen empresas con sede en el ex­tra­n­je­ro y di­fe­re­n­tes divisas. Al no haberse ar­mo­ni­za­do aún la situación legal ni tan siquiera en la UE, a la hora de im­ple­me­n­tar un sistema de cash pooling a nivel in­te­r­na­cio­nal se han de observar las pa­r­ti­cu­la­ri­da­des fiscales propias de cada uno de los Estados. La práctica del cash pooling está prohibida en muchos países, dadas las di­fe­re­n­cias en los sistemas bancarios de un país a otro.

La verdad es que hasta el momento el cash pooling solo se ha es­ta­ble­ci­do como práctica habitual en la Europa Oc­ci­de­n­tal. En cambio, en regiones con sistemas eco­nó­mi­cos re­s­tri­c­ti­vos la gestión ce­n­tra­li­za­da de la tesorería está incluso prohibida, como en India, donde los recursos fi­na­n­cie­ros de una empresa local no pueden ser de­po­si­ta­dos sin más co­n­se­cue­n­cias en una cuenta maestra –es lo que se conoce como trapped cash (liquidez encerrada).

Las normas básicas del cash pooling

Esta am­bi­güe­dad legal, pese a todo, no ha podido evitar que la práctica del cash pooling se ex­te­n­die­ra durante los últimos años. Los em­pre­sa­rios asumen los presuntos riesgos jurídicos, a cambio de las aparentes ventajas de este método de fi­na­n­cia­ción. Para no atraer co­n­se­cue­n­cias negativas, como el pago a po­s­te­rio­ri de deudas fiscales o las multas, los expertos re­co­mie­n­dan atender a ciertas reglas básicas y a unos límites civiles y legales.

Es pa­r­ti­cu­la­r­me­n­te relevante cumplir con el llamado principio de plena co­m­pe­te­n­cia (arm’s length principle): si bien es verdad que la li­qui­da­ción de créditos y deudas en un marco de co­m­pe­n­sa­ción interna de la liquidez no está sujeta a precios fijos, las di­re­c­tri­ces acordadas en el grupo han de poder hacer frente a la co­m­pe­te­n­cia externa. Esto significa que las in­ve­r­sio­nes y los créditos se han de ofrecer con las mismas co­n­di­cio­nes de mercado a que estaría sujeta cualquier sociedad in­de­pe­n­die­n­te (lo cual no es un problema, puesto que los intereses no salen del grupo de todas formas). En caso de duda, se pueden consultar los intereses bancarios de la cuenta maestra.

Un sistema de cash pooling también debería ser tra­n­s­pa­re­n­te. Esto incluye el deber de in­fo­r­ma­ción regular por parte de la sociedad matriz, así como el derecho de las filiales a saber, en todo momento, quién presta y quién obtiene dinero. Para poder cumplir con esta labor, se han de es­ta­ble­cer los me­ca­ni­s­mos co­rre­s­po­n­die­n­tes de in­fo­r­ma­ción y cese que ofrecen a los pa­r­ti­ci­pa­n­tes la po­si­bi­li­dad de reac­cio­nar ante cambios en la situación de liquidez en el grupo y cancelar un préstamo si es necesario. También se ha de ga­ra­n­ti­zar que el sistema de cash pooling beneficia a las so­cie­da­des o al menos no supone ninguna de­s­ve­n­ta­ja para ellas (que podrían deberse, por ejemplo, a la retirada constante de su liquidez).

No hay que olvidar que el grupo está sometido a una estricta obli­ga­ción de do­cu­me­n­ta­ción ante el fisco. Esto significa que ha de poder demostrar en cualquier momento la idoneidad de sus precios de tra­n­s­fe­re­n­cia. Si no lo hace, se enfrenta a im­po­r­ta­n­tes co­n­se­cue­n­cias legales y fiscales.

Consejo

Para no descuidar ningún detalle fiscal es co­n­ve­nie­n­te subir a bordo a un experto fiscal, un banco que ofrezca un sistema de cash pooling o un proveedor es­pe­cia­li­za­do.

¿Cómo funciona el cash pooling efectivo?

La im­ple­me­n­ta­ción de un sistema de cash pooling físico o efectivo es un proceso lento y trabajoso. En función de cuántas empresas pa­r­ti­ci­pen y de si también se en­cue­n­tran so­cie­da­des ex­tra­n­je­ras entre ellas, puede requerir varios meses de trabajo.

Es fu­n­da­me­n­tal pla­ni­fi­car una fase pre­pa­ra­to­ria su­fi­cie­n­te­me­n­te exhau­s­ti­va, cuyo primer paso se centra en elaborar un in­ve­n­ta­rio del grupo: ¿cómo son las es­tru­c­tu­ras?, ¿qué filiales podrían pa­r­ti­ci­par?, ¿cuáles son sus co­n­di­cio­nes marco legales (sobre todo en el caso de empresas ex­tra­n­je­ras)? Antes de su rea­li­za­ción, se ha de informar a las so­cie­da­des del grupo de la mecánica y la co­m­po­si­ción del sistema de cash pooling pla­ni­fi­ca­do. Aquí es es­pe­cia­l­me­n­te im­po­r­ta­n­te remarcar las ventajas y los in­co­n­ve­nie­n­tes para los im­pli­ca­dos, así como responder a cue­s­tio­nes de re­s­po­n­sa­bi­li­dad. Un contrato por escrito cubriendo los si­guie­n­tes aspectos ofrece seguridad:

  • Co­n­di­cio­nes y límites de crédito
  • Concesión recíproca de préstamos
  • Derechos de uso y obli­ga­cio­nes
  • Mo­da­li­da­des de la de­vo­lu­ción de préstamos
  • Derechos de in­fo­r­ma­ción
  • Ca­n­ce­la­ción
  • Admisión de nuevos pa­r­ti­ci­pa­n­tes
  • Derechos pa­r­ti­cu­la­res del líder del fondo de liquidez

Lo que ca­ra­c­te­ri­za a una ne­go­cia­ción equi­li­bra­da es que no se de­s­fa­vo­re­z­ca demasiado a una parte, porque entonces la li­mi­ta­ción de la re­s­po­n­sa­bi­li­dad se vería amenazada.

Consejo

En Internet se pueden descargar modelos para contratos de cash pooling.

Se­gui­da­me­n­te, hay que echar un vistazo a las cuentas bancarias del grupo. Cierra todas las cuentas que ya no sean ne­ce­sa­rias para así reducir su número a un mínimo y busca un banco que ofrezca servicios de cash pooling. Como aquí no se dan grandes di­fe­re­n­cias respecto a las re­la­cio­nes bancarias regulares, no hay puntos de especial im­po­r­ta­n­cia a tener en cuenta en la ne­go­cia­ción, a excepción del precio porque, al fin y al cabo, una solución de cash pooling debería ser más económica que los negocios bancarios bi­la­te­ra­les. Otros aspectos re­le­va­n­tes podrían afectar al formato de los archivos para las tra­n­sac­cio­nes (XML) así como a la duración de los periodos en los que el banco no realiza ningún pago (cut off).

Consejo

Suele re­co­me­n­dar­se tener dos cuentas maestras en bancos di­fe­re­n­tes para evitar una de­pe­n­de­n­cia excesiva de un solo prestador. Con este proceder cada moneda recibiría además su propia cuenta matriz.

Por último, se ha de escoger un modelo de tra­n­sac­ción. El de­no­mi­na­do zero balancing se ha de­mo­s­tra­do como el más popular: todos los saldos se tra­n­s­fie­ren a la cuenta maestra a diario o en una de­te­r­mi­na­da fecha y al mismo tiempo se compensan los saldos negativos. También cabe la opción del target balancing, por el cual la co­m­pe­n­sa­ción de liquidez solo se realiza hasta una cuantía acordada pre­via­me­n­te.

Cash pooling efectivo: un ejemplo

Veamos el ejemplo de un holding compuesto por tres empresas cuyos saldos bancarios cambian a diario como resultado de sus ac­ti­vi­da­des co­me­r­cia­les. Como en su mercado no son inusuales las flu­c­tua­cio­nes extremas del volumen de ingresos, el grupo se ha decidido por un fondo de reserva zero balancing en un banco con co­n­di­cio­nes muy ve­n­ta­jo­sas.

Debido a unos ingresos bajos y a unos des­em­bo­l­sos elevados, la cuenta corriente de la sociedad A entra en un Debe de un millón de euros. Las otras dos empresas pe­r­ma­ne­cen en cambio estables y cuentan con un saldo de 700 000 y 800 000 euros re­s­pe­c­ti­va­me­n­te. Si la empresa A so­li­ci­ta­ra un crédito en un banco, pagaría unos intereses co­n­si­de­ra­bles, mientras que B y C ob­te­n­drían pocos intereses por su saldo.

Mediante el cash pooling, los saldos bancarios de las tres empresas se tra­n­s­fe­ri­rían cada día laborable a una cuenta maestra en el banco de la sociedad matriz. El saldo así re­su­l­ta­n­te es positivo (500 000 euros) y se utiliza como co­m­pe­n­sa­ción de liquidez para la empresa A. El banco calcula los intereses de­ve­n­ga­dos y los costes de los intereses que sirven de base para los pagos y las deudas, en el interior del grupo: B y C obtienen intereses de A. Los medios fi­na­n­cie­ros pe­r­ma­ne­cen así dentro del grupo y des­apa­re­ce la necesidad de capital externo.

El cash pooling “falso”: notional pooling

Cuando, al compensar los saldos de liquidez, se tra­n­s­fie­ren montos de una cuenta a otra, se habla de cash pooling verdadero y se conoce como cash pooling efectivo, físico o de cash co­n­ce­n­tra­tion. En el cash pooling falso, el de­no­mi­na­do técnico o nocional (notional pooling) no se produce una tra­n­s­fe­re­n­cia real de saldos, sino que el cálculo de los intereses se realiza a partir de los balances co­m­bi­na­dos de crédito y débito de las diversas cuentas que la empresa matriz ha decidido agrupar sin que haya tra­n­s­fe­re­n­cia física de dinero.

La reducción de los costes ope­ra­ti­vos re­su­l­ta­n­tes de esta segunda apro­xi­ma­ción suele permitir lograr mejores acuerdos con los bancos. La im­pli­ca­ción de las filiales sigue dos modelos: en el de op­ti­mi­za­ción de intereses todos los pa­r­ti­ci­pa­n­tes obtienen beneficio de las buenas co­n­di­cio­nes, en el de co­m­pe­n­sa­ción de intereses solo el ad­mi­ni­s­tra­dor del fondo disfruta del interés más ventajoso, mientras que a los pa­r­ti­ci­pa­n­tes se les ingresan solamente los intereses ori­gi­na­les (en un modelo ampliado las filiales pueden pa­r­ti­ci­par de este interés).

Aunque, debido a su co­m­ple­ji­dad, el cash pooling virtual es mucho más difícil de im­ple­me­n­tar que la variante física, ofrece una clara ventaja sobre esta, y es que no hay flujo real de dinero y, en co­n­se­cue­n­cia, no hay préstamos ni deudas que puedan resultar dudosas desde el punto de vista fiscal, ni se tocan temas espinosos como las cuotas por deudas pe­r­ma­ne­n­tes o las tasas por im­po­r­ta­ción desde el ex­tra­n­je­ro (CFC tax).

Hecho

En la práctica, ambas mo­da­li­da­des pueden co­m­bi­nar­se en el llamado cash pooling híbrido con el fin de reducir los costes en las tra­n­sac­cio­nes tra­n­s­na­cio­na­les.

Cash pooling: un modelo de fi­na­n­cia­ción con sombras

La co­n­ce­n­tra­ción de la liquidez tiene ciertas ventajas desde el punto de vista económico: todo el capital se concentra en un único lugar, se gestiona ce­n­tra­l­me­n­te y puede ser repartido en el grupo según sea necesario, sin depender de capital externo. No sorprende que esta forma de ad­mi­ni­s­trar la liquidez encuentre tanta re­so­na­n­cia en las empresas. Con todo, conviene no olvidar que, desde la pe­r­s­pe­c­ti­va del ente re­cau­da­to­rio, los fondos de reserva son siempre so­s­pe­cho­sos. Ate­n­die­n­do a unas reglas básicas, eso sí, es posible reducir los riesgos al mínimo y mejorar el re­n­di­mie­n­to fi­na­n­cie­ro a largo plazo.

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