¿Qué son los gastos generales? Una empresa tiene que hacer frente a varios tipos de gastos. En términos generales, podemos di­vi­di­r­los en gastos directos y en gastos generales o gastos in­di­re­c­tos. Una de las di­fe­re­n­cias pri­n­ci­pa­les es que los gastos generales no pueden asignarse di­re­c­ta­me­n­te a un elemento concreto para el que sí es posible calcular los gastos directos. Estamos hablando en este caso bien de productos o de servicios prestados. Pongamos como ejemplo el siguiente caso: se paga por una nave de pro­du­c­ción de bi­ci­cle­tas 20.000 € mensuales. Sin embargo, no es posible asignar di­re­c­ta­me­n­te dicho alquiler a cada bicicleta in­di­vi­dual. Para ello, se recurre al po­r­ce­n­ta­je de gastos generales, un indicador que nos sirve para asignar dichos gastos generales al coste in­di­vi­dual de los objetos. Si, a co­n­ti­nua­ción, sumamos los gastos generales a los gastos directos, obtenemos los costes totales.

De­fi­ni­ción: gastos generales

El po­r­ce­n­ta­je de gastos generales es el po­r­ce­n­ta­je de recargo aplicable sobre los gastos directos que nos permiten asignar los gastos generales al coste de cada objeto concreto. Esta asi­g­na­ción se lleva a cabo en base a un principio de cau­sa­li­dad. Este po­r­ce­n­ta­je puede de­te­r­mi­nar­se respecto de cada clase de centro de coste uti­li­za­n­do una hoja de di­s­tri­bu­ción de gastos.

¿Qué son los gastos generales?

A la hora de calcular el coste de un producto o de un servicio es necesario tener en cuenta los gastos directos y los gastos generales o in­di­re­c­tos. Estos dos elementos influyen en el precio final de un artículo o un servicio. De­te­r­mi­nar cuáles son los gastos directos es muy sencillo. Sin embargo, a la hora de es­ta­ble­cer los gastos generales o in­di­re­c­tos, la cosa cambia. Aun así, te re­co­me­n­da­mos, que a la hora de de­te­r­mi­nar el precio final de un producto o un servicio, tengas también en cuenta los gastos generales.

Ge­ne­ra­l­me­n­te, podemos dividir los gastos en gastos generales aplicados al objeto de coste y gastos generales del centro de coste. Entre los ejemplos más comunes de gastos generales aplicados al objeto de coste en­co­n­tra­mos los al­qui­le­res, la de­pre­cia­ción, los gastos de formación, los salarios, los gastos asociados a vehículos, edificios, energía, pu­bli­ci­dad, líneas de teléfono o Internet. En cambio, los gastos generales del centro de coste se utilizan, por ejemplo, cuando hay ramas, de­pa­r­ta­me­n­tos co­r­po­ra­ti­vos o líneas di­fe­re­n­cia­das de productos. Los gastos generales pueden en­cua­drar­se dentro de cuatro ca­te­go­rías:

  • Gastos generales ma­te­ria­les (por ejemplo: el salario de los empleados del de­pa­r­ta­me­n­to de compras, del almacén de recepción de pedidos y del de­pa­r­ta­me­n­to de control de calidad, además del alquiler co­rre­s­po­n­die­n­te a dicho almacén)
  • Gastos generales de pro­du­c­ción (por ejemplo: el alquiler del edificio de pro­du­c­ción o el desgaste de las máquinas)
  • Gastos generales de ventas (por ejemplo: los salarios de los empleados del de­pa­r­ta­me­n­to de ventas y marketing)
  • Gastos generales ad­mi­ni­s­tra­ti­vos (por ejemplo: salarios de recursos humanos y co­n­ta­bi­li­dad, su­mi­ni­s­tros de oficina)

¿Cómo calcular los gastos generales?

Para poder de­te­r­mi­nar cuál es el po­r­ce­n­ta­je de gastos generales que debes asignar a los objetos de coste, lo primero es repartir los gastos generales en los distintos centros de coste. Los centros de coste hacen re­fe­re­n­cia a los distintos de­pa­r­ta­me­n­tos de una empresa que suelen ser di­vi­sio­nes fu­n­cio­na­les co­r­po­ra­ti­vas. De esta manera, lo que co­n­se­gui­mos es saber qué de­pa­r­ta­me­n­tos de la empresa incurren en qué costes. Así, podremos asi­g­nar­los a los productos in­di­vi­dua­les. Es necesario conocer cuáles son los gastos generales totales de una empresa para poder re­pa­r­ti­r­los en los distintos centros de coste.

Reparto de los gastos generales en los centros de coste

Si quieres repartir los gastos generales en los centros de costes, te será muy útil utilizar una hoja de di­s­tri­bu­ción de gastos. Este in­s­tru­me­n­to fi­na­n­cie­ro es una tabla en la que se incluyen los di­fe­re­n­tes elementos que conforman los gastos generales, así como el importe en euros. Además, los gastos se muestran asignados a los di­fe­re­n­tes centros de costes. Para ello, es necesario repartir los gastos generales ate­n­die­n­do a su origen. A co­n­ti­nua­ción, te mostramos un ejemplo con los títulos de partida más ha­bi­tua­les que solemos encontrar en una hoja de di­s­tri­bu­ción de gastos (salarios, alquiler y seguros):

  • Salarios de los empleados de cada centro de costes concreto
  • Alquiler co­rre­s­po­n­die­n­te al espacio utilizado (metros cuadrados) de cada centro de costes concreto
  • Los seguros abonados por todos los empleados que trabajan en cada centro de costes concreto

Ejemplo: calcular el po­r­ce­n­ta­je de gastos generales uti­li­za­n­do una hoja de di­s­tri­bu­ción de gastos.

Vamos a utilizar un ejemplo real, para explicar mejor qué partidas en­co­n­tra­ría­mos en una hoja de di­s­tri­bu­ción de gastos: ima­gi­ne­mos que existen 8 empleados que trabajan en el de­pa­r­ta­me­n­to de compras, en el almacén de recepción de pedidos y en el de­pa­r­ta­me­n­to de control de calidad de pedidos. Todos estos de­pa­r­ta­me­n­tos pe­r­te­ne­cen al centro de costes de Material. Cada empleado recibe me­n­sua­l­me­n­te un salario de 2.500 €, lo que supone un gasto general de 20.000 €. El seguro mensual por cada empleado asciende a 500 €. El resultado es un gasto general de 4.000 €. El alquiler de la nave asciende a 6.000 € así que este importe es el gasto general de alquiler.

Clase de gasto Importe Material Fa­bri­ca­ción Ad­mi­ni­s­tra­ción Ventas
Salarios 90.000 20.000 30.000 20.000 20.000
Alquiler 36.000 6.000 20.000 6.000 4.000
Seguros 14.000 4.000 2.000 4.000 4.000
Total de gastos generales 140.000 30.000 52.000 30.000 28.000
Base conjunta   100.000 200.000 150.000 200.000
Tasas de recargo   30 % 26 % 20 % 14 %

Cómo calcular el po­r­ce­n­ta­je de los gastos generales

Si queremos obtener el po­r­ce­n­ta­je de gastos generales, tenemos que dividir los gastos generales totales entre la base de cálculo. La base de cálculo hace re­fe­re­n­cia a los costes directos (como los gastos ma­te­ria­les) de cada centro de costes concreto. Si uti­li­za­mos nuestro ejemplo, para calcular el po­r­ce­n­ta­je de gastos generales respecto del centro de costes de Material, deberás dividir los gastos generales totales, que ascienden a 30.000 €, entre la base de cálculo, que asciende a 100.000 €. Es decir, tu po­r­ce­n­ta­je de gastos generales es de 0,3 (30 %).

Cómo asignar los gastos generales a los objetos de coste

En el anterior ejemplo, hemos utilizado como base de cálculo para los gastos generales ma­te­ria­les la suma de los ma­te­ria­les comprados y pro­ce­sa­dos. Una vez que tenemos los gastos generales, es necesario asi­g­nar­los a los objetos de coste. Por ejemplo, si los gastos de material en relación con un producto o servicio ascienden a 1 €, será necesario añadirle un po­r­ce­n­ta­je de gastos generales del 30 %. Es decir, el coste total será de 1,30 €.

Formas de calcular los gastos generales

Cuando estamos ante una planta de pro­du­c­ción en la que se fabrican di­fe­re­n­tes productos, que suponen di­fe­re­n­tes gastos, lo normal es utilizar un cálculo de gastos co­m­ple­me­n­ta­rios. Las di­fe­re­n­cias en los gastos pueden asignarse a di­fe­re­n­tes ma­te­ria­les y procesos de pro­du­c­ción. Además, es posible optar por un cálculo de gastos co­m­ple­me­n­ta­rios respecto de un nivel o de varios niveles.

Cálculo de gastos de recargo de un nivel: en este tipo de cálculo, todos los gastos generales se imputan con un po­r­ce­n­ta­je de recargo único. El po­r­ce­n­ta­je de recargo se calcula di­vi­die­n­do los gastos generales totales entre los costes in­di­vi­dua­les totales de un periodo de­te­r­mi­na­do. La principal de­s­ve­n­ta­ja que presenta este método es que da por hecho que existe una relación constante entre los gastos generales y las di­fe­re­n­tes clases de costes in­di­vi­dua­les.

Cálculo de gastos de recargo mu­l­ti­ni­vel: este tipo de cálculo se basa en la cau­sa­li­dad de los gastos. Los gastos generales se imputan a las áreas en las que se han producido. No­r­ma­l­me­n­te, tanto los gastos generales como los costes in­di­vi­dua­les se producen en las áreas de material, fa­bri­ca­ción, ad­mi­ni­s­tra­ción y ventas. En nuestro ejemplo, los po­r­ce­n­ta­jes de recargo han sido ca­l­cu­la­dos mediante el cálculo de gastos de recargo mu­l­ti­ni­vel.

Consejo

Si se han de­te­r­mi­na­do los gastos generales uti­li­za­n­do la tasa de recargo, es posible de­te­r­mi­nar el precio total de un producto o servicio a partir de la suma de los costes in­di­vi­dua­les y los gastos generales. El margen comercial nos indica en qué medida un producto está co­n­tri­bu­ye­n­do al margen de ex­plo­ta­ción. No te pierdas nuestro artículo sobre el margen comercial para descubrir qué es el margen de beneficio y cómo se calcula.

Por favor, ten en cuenta el aviso legal relativo a este artículo.

Ir al menú principal