Hybrid cloud: un buen término medio

Hace tiempo que dejó de ser una utopía: nos referimos a la externalización de muchos elementos informáticos a la nube. Tanto en los hogares como en las empresas, la cantidad de datos y servicios de TI que se están mudando a servidores remotos en Internet va en aumento. Ya sea para guardar las fotos de las vacaciones o aplicaciones empresariales, cada vez más usuarios se decantan por soluciones en la nube.

Pero no todos, y con razón. Muchas empresas trabajan con datos confidenciales y son reacias a almacenarlos en servidores en la nube, aunque cabe decir que también suelen mostrar un gran interés por las nuevas opciones. Por otra parte, muchos empresarios piensan que ya llevan muchos años haciendo un buen trabajo sin la nube. Si ya cuentan con un centro de datos profesional y bien gestionado ¿para qué iban a sustituirlo?

Por suerte, no tienen por qué hacerlo. La solución se llama hybrid cloud, una combinación de las soluciones en la nube y en la propia empresa. Con este modelo puedes disfrutar de las ventajas de ambos mundos.

¿Qué es la hybrid cloud?

El término de nube híbrida suele utilizarse para describir la combinación entre un centro de datos tradicional de una empresa o una nube privada externa, por un lado, y una nube pública, por el otro. Es decir, que una parte de los datos y las aplicaciones se guardan en la empresa y la otra, en los servidores de un proveedor especializado. Sin embargo, no se trabaja con dos sistemas distintos, porque esto conllevaría más trabajo por el hecho de tener que migrar los datos de una solución a otra.

En el mejor de los casos, la nube híbrida conecta ambos sistemas de forma fluida y simbiótica. La decisión de dónde guardar cada elemento recae sobre la empresa. Por ejemplo, puede ser que todos los archivos sujetos a la protección de datos permanezcan en la empresa y que el resto de archivos se guarden en los servidores de la nube. Otras empresas prefieren almacenar todos los datos en sus instalaciones y externalizar solo el hybrid cloud computing. O, bien al contrario: los sistemas de procesamiento se ubican y gestionan en la propia empresa, pero los datos se guardan en un sistema de almacenamiento en la nube y son accesibles desde cualquier lugar.

Nota

En el contexto de las nubes híbridas, los centros de datos locales, también llamados soluciones on premises, se consideran nubes privadas. Por lo tanto, el término de hybrid cloud se limita a definir la combinación entre una nube privada y una nube pública.

Implementación técnica: ¿cómo funciona una nube híbrida?

Para implementar una nube híbrida, no basta con reservar una nube pública y utilizarla en paralelo a nuestro propio centro de datos. Ambos sistemas deben integrarse a la perfección. Para ello, no existe una única solución, sino diferentes opciones, aunque, en última instancia, todos los tipos de conexiones individuales conllevarán el uso de un software de administración o una API, o una combinación de ambos. El tipo de implementación dependerá de los elementos que deban externalizarse a la nube y cuál sea el proveedor del servicio, ya que todos suelen ofrecer soluciones diferentes.

El volumen también tiene un papel importante. A menudo, basta con una interfaz, especialmente si no se requiere un rendimiento muy alto, por ejemplo, si una empresa utiliza aplicaciones de oficina en la nube, pero aún almacena los datos localmente. Sin embargo, en los casos más complejos, puede ser conveniente un software de administración de nube híbrida. Si quieres que las soluciones integrales funcionen sin problemas, por ejemplo, te será extremadamente útil un balanceador de carga para gestionar la nube, ya que un balance de carga eficiente y automatizado garantiza la disponibilidad ilimitada de los servicios y datos.

Ventajas e inconvenientes de la hybrid cloud

A simple vista, la nube híbrida parece combinar lo mejor de ambos mundos. No obstante, como cualquier otro sistema, tiene algunos inconvenientes, que pesarán más o menos dependiendo de las circunstancias individuales de cada usuario.

Ventajas Inconvenientes
Muy escalable Más trabajo
Ahorra recursos La seguridad solo puede garantizarse mediante normas claras
Relativamente barata  
Seguridad para datos confidenciales y aplicaciones críticas  

Ventajas

La principal ventaja de una nube privada, especialmente si se encuentra en un centro de datos local, es que permite tener todos los elementos importantes bajo control. La propia empresa es responsable de la seguridad de los datos, se encarga de los servicios y puede reaccionar rápidamente si surge algún problema. En resumen: cualquier factor que sea fundamental para el éxito de la empresa quedará en tus manos.

Las nubes públicas, por el otro lado, tienen la ventaja de poder escalarse según sea necesario. La mayoría de los proveedores de soluciones en la nube permite a los clientes ampliar o cancelar la suscripción a los recursos de forma rápida y sencilla, de modo que solo pagas por lo que realmente necesitas. Esto también es posible con una hybrid cloud: con esta solución en la nube, puedes ampliar o reducir de manera flexible los elementos que no desees tener ubicados en la propia empresa. Además, te ahorrarás los costes de mantenimiento de los componentes que hayas externalizado: al contratar a un proveedor externo, este también se encargará del mantenimiento del hardware y el software.

Nota

Solo por tratarse de una nube pública no significa que cualquiera pueda acceder a los datos que tenga almacenados como si nada. Aunque los archivos a veces se guardan en los mismos servidores físicos que los del resto de usuarios, siempre están protegidos contra el acceso no autorizado.

Inconvenientes

Aunque el software puede ayudarte a administrar la nube híbrida, el esfuerzo de gestión que comporta sigue siendo mayor que el de las otras dos alternativas. Por ejemplo, tienes que definir claramente qué elementos de la empresa deben almacenarse en la nube, y en qué ubicación. La única manera de evitar los problemas de funcionamiento de una hybrid cloud es diseñar un plan específico que debes comunicar a todos los integrantes, además de implementar un sistema eficaz de otorgación de derechos.

Lo anterior está relacionado con el segundo inconveniente principal de la nube híbrida: la relativa pérdida de seguridad. Una solución mixta nunca será tan segura como una que pertenezca exclusivamente a la empresa. No obstante, en todo caso, para asegurar el mayor nivel de protección de datos posible, debes establecer un sistema claro al respecto. Si existe el más mínimo riesgo de que los datos confidenciales caigan en las manos equivocadas, no podrás garantizar su seguridad. Por lo tanto, es necesario desarrollar y aplicar estrategias que prevengan o minimicen el riesgo de utilizar la hybrid cloud de manera incorrecta.

Además, cada empresa debe valorar si realmente necesita una nube híbrida. Si ya cuenta con su propio centro de datos, y es probable que le vaya a bastar durante los próximos años, entonces no le conviene externalizar los datos a una nube híbrida, ya que el esfuerzo no le serviría de mucho. Por el contrario, una empresa que pueda entregar sus datos a un proveedor de almacenamiento de confianza, con altos estándares de protección, no necesita su propio centro de datos o nube privada, sino que tendrá suficiente con la nube pública.

Nube híbrida vs. nube pública vs. nube privada: ¿en qué se diferencian?

En la nube híbrida se combinan la nube privada y la nube pública para formar una unidad. La nube pública es aquello a lo que casi todo el mundo se refiere cuando habla de la nube. En las grandes torres de servidores, un usuario (o toda una empresa) obtiene un ámbito específico, aunque no en un servidor físico autónomo. Es decir, que en la nube pública dos empresas pueden ocupar el mismo módulo de almacenamiento y compartir el espacio disponible.

En una nube privada, en cambio, ningún otro usuario tiene acceso al hardware. Es posible reservar nubes privadas con proveedores externos, en cuyo caso los servidores no están en la propia empresa, sino en una torre de servidores remota. Esto permite disfrutar de los beneficios de la nube pública, pero con una mayor seguridad de datos. El centro de datos de tu propia empresa también puede utilizarse como nube privada. Por ejemplo, puedes configurar los servidores para que los empleados puedan utilizarlos cuando se encuentren en otro lugar.

La nube híbrida es una combinación de ambas soluciones. En este modelo, la empresa utiliza una nube privada para ubicar una parte de los elementos informáticos de la empresa y la nube pública para almacenar el resto.


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