Más habitual en unos entornos cu­l­tu­ra­les que otros, lo cierto es que, en general, enviar cartas de agra­de­ci­mie­n­to después de una en­tre­vi­s­ta de trabajo es un gesto de cortesía que suele ser bien recibido. Agradecer de forma breve y amable la opo­r­tu­ni­dad de haber sido invitado a una en­tre­vi­s­ta puede reforzar la buena impresión que, con suerte, has causado durante la en­tre­vi­s­ta. Pero ¿cómo debería ser un correo de agra­de­ci­mie­n­to a una en­tre­vi­s­ta? De­s­cú­bre­lo aquí.

Crea tu correo ele­c­tró­ni­co con IONOS
Descubre una forma nueva de usar tu e-mail
  • Escribe correos ele­c­tró­ni­cos perfectos con ayuda de la IA (opcional)
  • Dominio gratis más asesor personal
  • Pro­te­c­ción contra virus y spam

Modelos de cartas de agra­de­ci­mie­n­to tras una en­tre­vi­s­ta de trabajo

A veces puede resultar difícil encontrar el tono adecuado para este tipo de mensajes. Por eso, hemos re­co­pi­la­do varios ejemplos que puedes usar como base para tu correo de agra­de­ci­mie­n­to tras la en­tre­vi­s­ta de trabajo. En cualquier caso, es im­po­r­ta­n­te que pe­r­so­na­li­ces siempre tu mensaje.

Ejemplo 1

Asunto: Muchas gracias por la en­tre­vi­s­ta del 15/01

Estimado/a [nombre de la persona de contacto]:

Me gustaría agra­de­ce­r­le la ama­bi­li­dad con la que me recibió durante la en­tre­vi­s­ta para el puesto de [título del puesto]. Me sentí muy cómodo/a y ahora tengo aún más claro que me gustaría formar parte de [nombre de la empresa]. En especial, me interesó mucho su ex­pli­ca­ción sobre [tema de la co­n­ve­r­sa­ción], y he seguido pensando en ello después de la en­tre­vi­s­ta.

Si necesita más in­fo­r­ma­ción sobre mi ca­n­di­da­tu­ra, no dude en es­cri­bi­r­me o llamarme al [tu número de teléfono].

Un saludo cordial,

[Tu nombre]

En el asunto, deja claro el contenido y el contexto de tu correo. En el primer párrafo, menciona el motivo de tu mensaje, refuerza tu interés por el puesto y retoma un tema concreto que se haya tratado en la en­tre­vi­s­ta. Esto demuestra que has re­fle­xio­na­do sobre la co­n­ve­r­sa­ción. Por último, incluye tu número de teléfono para facilitar la co­mu­ni­ca­ción.

Ejemplo 2

Asunto: Re: In­vi­ta­ción a la en­tre­vi­s­ta de trabajo

Estimada [nombre de la primera persona de contacto], estimado [nombre de la segunda persona de contacto]:

Quiero agra­de­ce­ros el in­te­re­sa­n­te y agradable encuentro que tuvimos el pasado 15 de enero. Me sentí muy a gusto y ahora tengo aún más claro que me gustaría trabajar en [nombre de la empresa].

Durante nuestra co­n­ve­r­sa­ción hablamos de [tema concreto tratado]. He seguido pensando en ello y encontré este recurso que podría in­te­re­sa­ros: [enlace al contenido]. Quizás os resulte útil.

Espero tener noticias vuestras pronto.

Un saludo,

[Tu nombre]

Este ejemplo está pensado para responder a un correo anterior sobre la en­tre­vi­s­ta, dejando así el hilo de la co­n­ve­r­sa­ción en la parte inferior para mayor claridad. Es un modelo más informal, por lo que debes adaptar el tono al que se utilizó durante la en­tre­vi­s­ta. Si se di­ri­gie­ron a ti de manera informal, mantén ese estilo. En caso de haber hablado con varias personas, me­n­ció­na­las todas por orden je­rá­r­qui­co al inicio del mensaje.

Compra y registra tu dominio ideal
  • Ce­r­ti­fi­ca­do SSL Wildcard gratis
  • Registro privado
  • Función Domain Connect para una co­n­fi­gu­ra­ción DNS si­m­pli­fi­ca­da gratis

Si durante la en­tre­vi­s­ta se habló de forma más detallada sobre un tema es­pe­cí­fi­co, puedes retomarlo en el correo de agra­de­ci­mie­n­to. Por ejemplo, puedes mencionar un artículo es­pe­cia­li­za­do re­la­cio­na­do con el tema. Esto no solo de­mo­s­tra­rá tus co­no­ci­mie­n­tos, sino también tu interés y mo­ti­va­ción hacia el puesto. Sin embargo, asegúrate de que el contenido co­m­pa­r­ti­do sea realmente relevante. El de­s­ti­na­ta­rio podrá decidir li­bre­me­n­te si quiere o no acceder el enlace que incluyas.

Ejemplo 3

Asunto: ¡Muchas gracias! En­tre­vi­s­ta del 15/01 para el puesto de [título del puesto]

Estimado/a [nombre de la persona de contacto]:

Muchas gracias por la in­te­re­sa­n­te co­n­ve­r­sa­ción y por dedicarme tiempo para mostrarme sus oficinas. Me sentí muy a gusto con el equipo, y sería un placer formar parte de él. Durante nuestra charla, me di cuenta de que co­m­pa­r­ti­mos intereses similares en relación con [campo de trabajo].

Quedo a la espera de su respuesta con mucha ilusión. Si necesita más in­fo­r­ma­ción sobre mi ca­n­di­da­tu­ra, no dude en ponerse en contacto conmigo. Puede llamarme al [tu número de teléfono].

Un cordial saludo,

[Tu nombre]

Este modelo es breve, amable y contiene toda la in­fo­r­ma­ción necesaria. Vas directo al grano, de­s­ta­ca­n­do los aspectos que más te gustaron, pero sin caer en elogios excesivos. Además, dejas claro tu interés y facilitas una vía rápida de co­mu­ni­ca­ción al incluir tu número de teléfono, incluso si ya lo tienen en tu cu­rrí­cu­lum. Así les ahorras tiempo en caso de que necesiten contactar contigo.

¿Cuál es el mejor momento para enviar un correo de agra­de­ci­mie­n­to a una en­tre­vi­s­ta?

A la hora de escribir una carta de agra­de­ci­mie­n­to después de una en­tre­vi­s­ta de trabajo, saber escoger el momento oportuno es decisivo, porque, para que tenga efecto, este mensaje debería llegar a los re­s­po­n­sa­bles de las de­ci­sio­nes en el momento justo, ni muy pronto, ni demasiado tarde. Lo ideal es enviarlo uno o dos días después de la en­tre­vi­s­ta. Si tu mensaje llega dentro de este intervalo, causarás una buena impresión y pondrá de ma­ni­fie­s­to que sigues re­fle­xio­na­n­do sobre la co­n­ve­r­sa­ción y que tu agra­de­ci­mie­n­to es genuino:

  • Si se hace demasiado pronto: enviada el mismo día, das una imagen ansiosa y pierdes la opo­r­tu­ni­dad de que te recuerden, porque es difícil que se hayan olvidado de ti en unas pocas horas.
  • Si se hace demasiado tarde: enviada cuando ya se ha tomado una decisión, tu simpatía ya no servirá de mucho. El haber tardado tanto resta además au­te­n­ti­ci­dad a tu agra­de­ci­mie­n­to.
Consejo

Más adelante, puedes enviar un correo de se­gui­mie­n­to para preguntar por el estado del proceso de selección. Esto de­mo­s­tra­rá tu interés continuo por el puesto.

La forma correcta de dar las gracias tras una en­tre­vi­s­ta de trabajo

Tu carta de agra­de­ci­mie­n­to por la en­tre­vi­s­ta debe ser ante todo sincera y amable. La urgencia o la in­si­s­te­n­cia podrían dañar pro­fu­n­da­me­n­te la buena impresión que quieres dar con tu mensaje. Por eso, prescinde de pe­ti­cio­nes o exi­ge­n­cias.

Un agra­de­ci­mie­n­to amable es más que su­fi­cie­n­te. Si exageras los elogios, el en­tre­vi­s­ta­dor podría tener la sensación de que le estás adulando y crearás en él el efecto contrario al que se busca.

En general, considera siempre ex­pre­sar­te de forma concisa y no darles más trabajo a los re­clu­ta­do­res. Es bien sabido que, durante un proceso de selección, los empleados de RRHH están ex­tre­ma­da­me­n­te ocupados. Si se en­cue­n­tran con un mensaje largo, cabe suponer que no tengan ganas de dedicarte parte de su escaso tiempo. Con unas pocas frases amables, en cambio, su estado de ánimo mejorará y ganarás puntos.

Es im­po­r­ta­n­te también dirigir el agra­de­ci­mie­n­to a la persona correcta, de modo que, antes que nada, hazte con los datos de contacto de tu en­tre­vi­s­ta­dor o re­clu­ta­dor. Hay que tener en cuenta que, en la co­mu­ni­ca­ción ele­c­tró­ni­ca moderna, a menudo los de­pa­r­ta­me­n­tos de personal trabajan con una dirección general, así que no dudes en pedir una tarjeta de visita a tu en­tre­vi­s­ta­dor al finalizar el encuentro.

Por último, no olvides que este escrito también forma parte de tu ca­n­di­da­tu­ra. No puede contener errores de ningún tipo, sobre todo porque, al ser un texto corto, cualquier error ti­po­grá­fi­co, de sintaxis o de estilo saltará rá­pi­da­me­n­te a la vista.

Hecho

¿Carta o correo ele­c­tró­ni­co? A la hora de decidir si escribes una carta postal o envías un correo ele­c­tró­ni­co, fíjate en el pro­ce­di­mie­n­to utilizado en el proceso de selección. Hoy en día son pocas las empresas que solicitan un CV por correo postal, pero, si es este el caso, entonces debes enviar la carta de agra­de­ci­mie­n­to por correo ordinario. Aquí hay que tener en cuenta que, a di­fe­re­n­cia de un correo ele­c­tró­ni­co, tarda unos días en llegar.

Aciertos y errores en las cartas de agra­de­ci­mie­n­to a una en­tre­vi­s­ta de trabajo

El riesgo de des­acre­di­tar una buena ca­n­di­da­tu­ra con un mensaje des­afo­r­tu­na­do siempre existe, pero si se tiene la destreza para sortear las posibles trampas, es posible avanzar po­si­cio­nes y causar una buena impresión. A co­n­ti­nua­ción, se muestran los puntos clave que debes seguir y evitar a la hora de escribir tu carta de agra­de­ci­mie­n­to por la en­tre­vi­s­ta de trabajo:

Qué hacer Qué no hacer
Momento Uno o dos días después de la en­tre­vi­s­ta es un plazo razonable para recordar tu en­tre­vi­s­ta. Si esperas demasiado, pierdes la opo­r­tu­ni­dad de dar una buena impresión.
Extensión Un mensaje breve y amable que no requiere respuesta. El de­s­ti­na­ta­rio se alegrará de no tener más trabajo. Si escribes un texto demasiado detallado que exige una reacción por parte del de­s­ti­na­ta­rio, solo generas una carga más.
Tono Para el tono de tu escrito, oriéntate por la forma de cortesía utilizada durante la en­tre­vi­s­ta. Usar un tono más amable o informal que en la en­tre­vi­s­ta des­orie­n­ta­rá al de­s­ti­na­ta­rio.
Errores Como el resto de do­cu­me­n­tos que integran tu ca­n­di­da­tu­ra, tu carta de agra­de­ci­mie­n­to tampoco puede contener errores. Un mensaje redactado sin la atención precisa y con errores da una imagen poco pro­fe­sio­nal.
Ho­ne­s­ti­dad Tu texto debe contener un agra­de­ci­mie­n­to sincero e inspirar así una sensación positiva en el lector. Si el lector detecta que tus elogios ocultan interés, te restará cre­di­bi­li­dad.
Au­te­n­ti­ci­dad Sé tú mismo: un mensaje sencillo pero auténtico es más efectivo que uno exagerado. La ama­bi­li­dad y la cortesía fingidas se detectan pronto y no dan buena impresión.
In­si­s­te­n­cia La mesura y la ama­bi­li­dad son buenas co­n­se­je­ras. Si incluyes de­ma­sia­dos cumplidos en un mensaje, puedes incomodar al lector.
Pro­xi­mi­dad Mantén la distancia pro­fe­sio­nal. Apenas conoces a la otra persona. Co­m­pa­r­tie­n­do detalles íntimos de tu vida privada o fotos pe­r­so­na­les das una imagen muy poco pro­fe­sio­nal de tu persona.
Consejo

En un mercado laboral co­m­pe­ti­ti­vo, destacar entre la multitud de ca­n­di­da­tos puede ser co­m­pli­ca­do. Una forma creativa de di­fe­re­n­ciar­te es crear una web personal para tu ca­n­di­da­tu­ra. Descubre cómo hacerlo fá­ci­l­me­n­te en nuestro artículo sobre cómo crear una página web para tu ca­n­di­da­tu­ra.

¿Para qué sirve un correo de agra­de­ci­mie­n­to tras una en­tre­vi­s­ta?

Como dice el refrán, “es de bien nacidos ser agra­de­ci­dos”. Destacar por buenas maneras y ama­bi­li­dad nunca ha pe­r­ju­di­ca­do a nadie, ni en el día a día, ni mucho menos, en un proceso de selección. Un mensaje breve y amable agra­de­cie­n­do la en­tre­vi­s­ta de trabajo puede ofrecerte tres grandes ventajas:

  • Causar buena impresión: con un mensaje envías nuevas señales positivas y logras que los re­s­po­n­sa­bles de RRHH te valoren con be­ne­vo­le­n­cia.
  • Recordar tu ca­n­di­da­tu­ra: en un proceso de selección, es tal la abu­n­da­n­cia de CV que incluso los re­clu­ta­do­res más ex­pe­ri­me­n­ta­dos pierden la pe­r­s­pe­c­ti­va. Con un mensaje de agra­de­ci­mie­n­to, logras destacar del resto.
  • Hacer hincapié en tu interés: enviando un mensaje por propia ini­cia­ti­va de­mue­s­tras que sigues in­te­re­sa­do en el empleo. Si haces re­fe­re­n­cia a algo que tu en­tre­vi­s­ta­dor comentó durante la en­tre­vi­s­ta, subrayas tu capacidad de atención.

Dado que ac­tua­l­me­n­te este tipo de mensajes es poco común en el ámbito laboral, enviar una carta de agra­de­ci­mie­n­to puede ofrecerte una ventaja co­m­pe­ti­ti­va. A di­fe­re­n­cia de otros ca­n­di­da­tos, puedes apro­ve­char este recurso para causar una buena impresión, siempre y cuando lo hagas de la manera adecuada.

Nota

Una carta de agra­de­ci­mie­n­to refuerza una buena impresión. Sin embargo, si la en­tre­vi­s­ta no fue bien, incluso el mensaje más cordial di­fí­ci­l­me­n­te cambiará las cosas.

Ir al menú principal